"Nos maltratan. Mis hermanos están encadenados": la llamada que salvó a los 13 hijos de los Turpin

Era poco antes de las seis de la mañana del 14 de enero, cuando Jordan Turpin, una joven de 17 años, escapó por la ventana de su casa en Perris, California, iniciando una secuencia de sucesos que habría de revelar uno de los casos de abuso infantil más alarmantes de los últimos años en Estados Unidos.

Jordan llevaba consigo un teléfono descartado por un hermano, del cual le habían dicho que sólo podía usar para llamar al servicio de emergencias 911 en caso de estar en peligro. Y eso hizo ella. Le dijo a la operadora que había huido de su casa, dio su nombre y su edad, pero cuando le preguntó su dirección, Jordan dijo su código postal.

David Allen Turpin y Louise Anna Turpin están acusado de torturar a sus 13 hijos. Frederick M. Brown/Pool via REUTERS

“Somos 16 personas en la casa. Nos maltratan. Mis hermanos están encadenados”. Cuando la operadora le preguntó dónde estaba, respondió: “No lo sé. Nunca he estado fuera. No sé los nombres de las calles”.

La llamada fue presentada en una vista preliminar del juicio contra David y Louise Ann Turpin, los padres de Jordan y sus 12 hermanos, quienes enfrentan numerosos cargos de abuso.

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Finalmente Jordan leyó una dirección que tenía en un papel y dos patrullas de la oficina del alguacil fueron en su auxilio. Los oficiales declararon después que quedaron impactados al verla. La joven tenía 17 años, pero aparentaba 10 y pesaba 97 libras.

En la llamada, Jordan denunció que “la casa está tan sucia que a veces no puedo respirar”. También dijo que cuando vivieron en Texas los padres los tuvieron en una caravana cuatro años totalmente solos.

Foto tomada de Facebook/Archivo Yahoo.

En la audiencia se presentaron también fotos que tomó Jordan con el celular: sus dos hermanas, Julissa, de 11 años, y Joanna, de 14, están encadenadas a una litera, con los pies cubiertos de mugre.

Julissa parece haber sido la principal víctima de los abusos de sus padres. El diámetro de su muñeca era del de un niño de cuatro meses y medio.

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El bajo nivel de potasio y glucosa afectaba no sólo su crecimiento sino también su intelecto. “Las enzimas del hígado se le estaban pasando a la sangre, algo que se ve en casos de malnutrición severa”, dijo el investigador Patrick Morris.

Se mostraron fotos de ropas de las niñas rescatadas, que pesaban a causa de la suciedad. A los hermanos solo se les permitía bañarse una vez al año y se veían obligados a dormir unas 15 horas diarias.

Jordan solo salía de su habitación para comer, lavarse las manos y los dientes. Se alimentaban con sándwiches de mantequilla de maní y burritos congelados. La madre los iba llamando uno a uno, comían de pie y volvían a su habitación.

Louise Turpin, a la izquierda y de negro, con su abogado Jeff Moore, y su esposo, David Turpin, al centro, con su abogafda Allison Lowe. (Watchara Phomicinda/The Press-Enterprise via AP)

El objetivo de la vista preliminar, parte regular del proceso judicial, es convencer al juez de que hay evidencia para sostener las acusaciones contra los Turpin.

La pareja se ha declarado inocente de las acusaciones en su contra.

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