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Por primera vez, el gobierno de Lula cuestiona el proceso electoral en Venezuela

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se saludan después de una conferencia de prensa conjunta en el Palacio Planalto en Brasilia el 29 de mayo de 2023
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se saludan después de una conferencia de prensa conjunta en el Palacio Planalto en Brasilia el 29 de mayo de 2023 - Créditos: @EVARISTO SA

BRASILIA.- Las últimas maniobras del chavismo que atentan contra unas elecciones presidenciales transparentes le significaron al gobierno de Nicolás Maduro la aparición de nuevos frentes dentro de la región, con cuestionamientos desde gobiernos aliados.

La mayor sorpresa llegó desde Brasilia, donde el gobierno de su aliado, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo ver con “preocupación” el proceso electoral en Venezuela luego de que la coalición opositora fuera impedida de inscribir a su candidata.

“El gobierno brasileño acompaña con expectativa y preocupación el desarrollo del proceso electoral”, dijo en un comunicado la cancillería brasileña, que hasta ahora se había mantenido al margen de las críticas contra ese proceso en Venezuela y, de hecho, mantenía un rol de mediador.

El plazo de inscripción de candidatos para los comicios del 28 de julio cerró en la medianoche del lunes, sin que la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), principal fuerza opositora al mandatario Nicolás Maduro, pudiera registrar a su abanderada.

La oposición buscaba inscribir a Corina Yoris, una académica de 80 años nominada por María Corina Machado para representarla en la elección.

Machado arrasó el año pasado en las primarias de la PUD, pero fue inhabilitada por 15 años y no podrá concurrir.

El gobierno brasileño “observa que la candidata nominada por la Plataforma Unitaria (...), sobre la cual no pesaban decisiones judiciales fue impedida de inscribirse, lo que no es compatible con los acuerdos de Barbados”, el pacto sellado entre el gobierno y la oposición en octubre pasado para la celebración de elecciones.

“El impedimento no fue, hasta el momento, objeto de ninguna explicación oficial”, añadió en la nota la cancillería.

Desde que volvió al poder en 2023, Lula ha mantenido relaciones cordiales con Maduro, aislado en gran parte de la región.

El 6 de marzo, el mandatario izquierdista pidió respetar “la presunción de inocencia” y no generar “dudas” anticipadas sobre el proceso venezolano.

Y generó polémica por unas críticas veladas a la líder opositora venezolana. ”Yo fui impedido de concurrir a las elecciones en 2018. En vez de quedarme llorando nombré a otro candidato”, apuntó en alusión, aunque sin mencionarla, a Machado.

La opositora venezolana acusó inmediatamente después a Lula de estar “convalidando los atropellos de un autócrata”.

Brasil se dijo el martes dispuesto a “cooperar” con la comunidad internacional en los comicios en Venezuela y reiteró su rechazo a “cualquier tipo de sanción” contra el país vecino.

“Grosera injerencia” de Colombia

Por su parte, el gobierno del colombiano Gustavo Petro, también izquierdista, rompió su habitual cautela frente a la situación de Venezuela y cuestionó la decisión de bloquear la candidatura de la oposición, una declaración que desde Venezuela tacharon de “grosera injerencia”.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en febrero de 2023
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en febrero de 2023

La Cancillería colombiana había llamado a través de un comunicado a respetar los acuerdos de Barbados, y expresaba su “preocupación por los recientes acontecimientos acaecidos con ocasión de la inscripción de algunas candidaturas presidenciales, particularmente en lo relativo a las dificultades que enfrentaron sectores mayoritarios de oposición”.

El gobierno de Maduro –que, desde que Petro llegó al poder, normalizó las relaciones entre los dos países- no tardó en responder: “Empujada por la necesidad de complacer los designios del Departamento de Estado de Estados Unidos, la Cancillería colombiana da un paso en falso y comete un acto de grosera injerencia en asuntos que solo le competen a los venezolanos”, escribió el canciller Yván Gil en sus redes sociales.

“Venezuela ha sido siempre respetuosa de los complejos procesos políticos en Colombia, incluso en momentos de violencia y grandes divisiones”, dice su texto, que acusa a Colombia de actuar de mala fe para minar el proceso de normalización de las relaciones diplomáticas, políticas y comerciales entre los países.

De esta manera, estos dos gobiernos se suman a una preocupación ya manifestada en un comunicado conjunto por la Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y Uruguay de cara al proceso electoral de Venezuela.

Agencia AFP y diario El País