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Cómo fue el operativo secreto de la deserción del piloto ruso asesinado en España

El piloto ruso Maxim Kuzminov
El piloto ruso Maxim Kuzminov

MADRID.- “Si hacen lo que yo he hecho, no se arrepentirán”, prometió el piloto ruso Maxim Kuzminov en un video de propaganda grabado en agosto pasado por el Ejército de Ucrania para alentar a otros compatriotas a desertar de las fuerzas del Kremlin. Kuzminov acababa de entregarse al bando ucraniano junto a su helicóptero MI-8 y había brindado información secreta sobre su país. A cambio le pagaron medio millón de dólares y Kiev había sacado previamente a toda la familia del piloto de territorio ruso.

“Te darán todo lo que necesites por el resto de tus días. Te ofrecerán trabajo en cualquier sitio y en cualquier área a la que te quieras dedicar”, aseguró Kuzminov.

No está claro luego cómo fue que el piloto, definido ahora por el Kremlin como “traidor” y “cadáver moral”, y cuya vida obviamente estaba en riesgo fuera del paraguas que le ofrecían las fuerzas de Kiev, tomó en algún momento la decisión de irse de Ucrania.

Luego del episodio de la deserción del 9 de agosto se radicó hace un tiempo en Alicante, España, en vez de quedarse en Ucrania. Es en ese momento cuando la pista del piloto ruso se pierde y reaparece el pasado 13 de febrero cuando fue asesinado.

¿Pero cómo se gestó la deserción de Kuzminov? En septiembre, los responsables de la inteligencia ucraniana explicaron que la operación se había preparado en el mayor secreto durante varios meses, pero sin precisar cuándo y cómo empezó. De hecho, ya antes la familia del desertor había sido sacada de Rusia y puesta a salvo. Kiev difundió imágenes de la operación.

El piloto, de 28 años, se había graduado de la Escuela de Aviación de Sizran, en el sur de Rusia. Fue destinado a servir en el Lejano Oriente ruso y entre sus compañeros tenía fama de ser una “persona tranquila”, que pedía “trabajo pacífico”, como operaciones de carga que no tuvieran que ver con misiones militares, según el canal de Telegram ruso Baza.

Sus amigos dicen que Kuzminov tenía “miedo a morir en la guerra” y quería dejar el Ejército incluso antes del comienzo de la guerra en Ucrania, pero “no lo dejaban”. Además, le aterrorizaba la idea de ser capturado en Ucrania.

El 9 de agosto de 2023 Kuzminov piloteaba su helicóptero, un Mi-8, y aprovechó una misión cerca de la frontera para desertar. Tras volar a muy baja altura, aterrizó cerca de Karkhiv y allí fue recibido casi con vítores por las tropas ucranianas.

Los otros dos miembros de su tripulación no sabían de los planes de Kuzminov y fueron abatidos tras negarse a rendirse.

En el video posterior Kuzminov explicó a cara descubierta que había decidido desertar por su oposición a la guerra de Vladimir Putin. “Intentaba entender lo que estaba haciendo mi país. Y todo lo que vi fue maldad, horror y crimen. No quería formar parte de ello”, dijo.

Mientras tanto, en Rusia, el Comité de Instrucción militar inició una causa por “traición” contra Kuzminov. Y los familiares de sus dos compañeros asesinados tras el aterrizaje en Ucrania pidieron que el desertor pagara con su vida por lo que hizo. “Si Maxim realmente hizo lo que hizo, espero que lo encuentren y lo maten”, dijo la esposa de uno de los navegantes del helicóptero, citada por la televisión rusa. Los compañeros de tripulación de Kuzminov fueron condecorados post mortem por las autoridades rusas.

Los forenses españoles revisan el cadáver de Maxim Kuzminov
Los forenses españoles revisan el cadáver de Maxim Kuzminov - Créditos: @CAPTURA

El pasado 13 de febreros los medios de comunicación de Alicante hablaron de la muerte a tiros de un “ciudadano ucraniano de 33 años” (luego se supo que tenía 28). Los diarios se refirieron a un probable “ajuste de cuentas”.

Dos asesinos esperaron a Kuzminov en el garaje del edificio donde vivía en la localidad alicantina de Villajoyosa, contaba el diario local Información. En ese barrio La Cala viven muchos extranjeros, sobre todo rusos, ucranianos y búlgaros.

Los dos sicarios mataron a Kuzminov a balazos: se encontraron seis orificios de bala en su cuerpo. Los asesinos huyeron en un auto blanco, que la Guardia Civil encontró calcinado a unos 20 kilómetros de Villajoyosa.