La información que el INE ocultará por los próximos 5 años

Foto: Cuartoscuro

Por Jesús García

Hay tres noticias sobre amenazas cibernéticas al sistema electoral mexicano: una mala es que el Instituto Nacional Electoral (INE) reconoce que su estructura ha tenido varios tipos de ataques entre octubre de 2017 y febrero de este año; la buena es que afirma haber enfrentado con éxito las amenazas; la otra mala es que los electores no sabrán quién o quiénes están interesados influenciar o afectar el actual proceso electoral. La autoridad ocultará la información ¡durante cinco años!

Hagamos un poco de historia. En octubre de de 2017, Jorge Torres Antuñano, director Unidad Técnica de Servicios Informáticos del instituto, desató una polémica cuando reveló que el sistema computacional del organismo había tenido amenazas de ciberataques, provenientes de varias naciones, incluidas Rusia, Brasil, China y Estados Unidos.

Eso provocó cuestionamientos sobre si el sistema electoral mexicano era suficientemente seguro para evitar un fraude o la injerencia de gobiernos extranjeros, como Rusia, tras revelarse que el gobierno de Vladimir Putin había intervenido en el proceso de 2016 de los Estados Unidos.

En ese contexto, a través de una solicitud de transparencia, se pidió al INE revelar el número y origen de los ataques cibernéticos que había sufrido su sistema de octubre de 2017, mes en que inició el proceso electoral, a febrero de 2018. También se solicitó cuántas de esas amenazas fueron efectivas y cuántas no. No se pidieron detalles de cómo enfrenta el problema, para evitar revelar sus estrategias.

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El INE reconoció indirectamente que había habido ataques, es decir, indirectamente porque su respuesta fue para afirmar que ninguna de esas amenazas se concretó.

“En todos los casos, los intentos fueron detectados y contenidos por los distintos mecanismos de seguridad de la Red Nacional de Informática del Instituto (RedINE), por lo que ninguno de ellos fue exitoso”, reportó en un informe de 17 páginas.

Luego explica sus motivos de guardar la información, pero no precisa por qué lo hará durante 5 años, cuando haya expirado el tiempo para que cualquier competidor en la búsqueda de la Presidencia de la República, senaduría, diputación local o federal, gubernatura, alcaldía… es decir, las más de 3,000 posiciones en disputa, pueda reclamar a tiempo en caso de demostrar fallas que hayan afectado su elección.

“De lo anterior se desprende que dar a conocer un desglose de los intentos por vulnerar dichos sistemas representa un riesgo evidente para la estabilidad de los mismos, para la ejecución de las medidas de seguridad informática y, en consecuencia, para la celebración de los próximos comicios y para la propia gobernabilidad democrática del país”, justifica su decisión de mantener en secreto los datos, luego reconoce que revelarlos podría generar problemas de confianza: “Lo que podría desembocar en la falta de certidumbre en el proceso de renovación de los poderes públicos”.

En su reporte, el INE nunca explica por qué evitará “temporalmente” durante cinco años que cualquier mexicano pueda consultar los datos de las amenazas cibernéticas.

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“Esta Unidad (de Transparencia) considera necesario mantener como temporalmente reservada por un periodo de 5 (cinco) años, la información relativa a los detalles técnicos y funcionales de las herramientas, sistemas y elementos que en materia de seguridad informática posee el INE”, es decir, justifica la reserva de información con base una solicitud que nunca se hizo: revelar cómo enfrenta las amenazas cibernéticas.

En su justificación también explica que la información cibernética, que insisto, nunca se solicitó, está anclada al funcionamiento cotidiano del INE, aunque el fin último de ese organismo es organizar con imparcialidad y dar certeza de los procesos electorales.

Cabe mencionar que la petición se hizo el 20 de febrero y la autoridad electoral pidió una prórroga de 10 días para responder y cuyo reporte fue del 23 de marzo, firmado por Luis Emilio Giménez Cacho García, coordinador de asesores de Presidencia del Consejo; Paula Ramírez Höhne, coordinadora de asesores del Secretario Ejecutivo; Cecilia del Carmen Azuara Arai, titular de la Unidad de Transparencia, e Ivette Alquicira Fontes, directora de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales.

El sistema electoral mexicano es cuestionado, luego de que el Tribunal Electoral avalara la candidatura del Jaime Rodríguez “El Bronco”, a pesar de haber hecho trampa en la recolección de firmas e incluso, como lo demostró el diario Reforma, de haber tenido apoyo de miembro del PRI, cuando él es candidato independiente.

Se pidió una postura oficial con algún consejero del INE, pero no hubo respuesta de entrevista, entonces quedará la duda de quién o quiénes, y desde dónde, se intenta vulnerar el sistema electoral mexicano y, más aún, hasta qué punto llegaron los intentos de los “hackers”.