El engaño de la guerra contra el narco en México que habría destapado la captura de García Luna

Foto: Archivo Cuartoscuro
Foto: Archivo Cuartoscuro

En la ciudad de Nueva York fue acusado de asociación ilícita para el tráfico de cocaína y de falso testimonio por la fiscalía federal de Brooklyn, Genaro García Luna, ex director de la Agencia Federal de Investigación (AFI), en el Gobierno de Vicente Fox, y secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón.

Los cargos que hacen los fiscales a García Luna se originan en el Juicio que se le siguió a Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2018 en esa ciudad, en el que testificó Jesús “el Rey” Zambada García, integrante del Cartel de Sinaloa, quien declaró el 20 de noviembre de 2018 que había sobornado personalmente a Genaro García Luna, para que dejara operar impunemente en el país a “El Chapo Guzmán”, dijo que se había reunido con él dos veces en un restaurante y en cada ocasión le entregó un portafolio con, por lo menos, 3 millones de dólares en efectivo.

Según Zambada García el primer soborno a García Luna lo hizo en 2005, cuando era director de la AFI y el segundo cuando era secretario de Seguridad Pública.

En su testimonio Zambada García señaló que también había sobornado a Gabriel Regino, alto funcionario de seguridad en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando fue Jefe de Gobierno en la Ciudad de México. (The New York Times, 21 de noviembre de 2018)

En otro testimonio del mismo juicio el narcotraficante colombiano Alex Cifuentes declaró que “El Chapo Guzmán” sobornó con 100 millones de dólares al expresidente Enrique Peña Nieto. (El Imparcial, 11 de diciembre de 2019)

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Desde hace siete años García Luna es residente de Miami, Florida. Al ser detenido por agentes federales en Dallas, Texas, renunció a su derecho a una audiencia de identificación y rechazó el apoyo del consulado mexicano en esa ciudad.

Permanecerá detenido mientras se realiza una audiencia programada el 17 de diciembre.

Al enterarse Felipe Calderón de la detención de su excolaborador Genaro García Luna, escribió en su cuenta de Twitter: “Mi postura será siempre en favor de la justicia y la ley. Estoy conociendo por redes sociales la versión del presunto arresto de Genaro García Luna. Estoy pendiente de la información que confirme el hecho, como de los cargos que, en su caso, se le imputen”.

Por su parte el presidente López Obrador fijo su posición sobre este asunto en su conferencia de prensa matutina, donde dijo que si resulta involucrado Felipe Calderón “ni modo que si hay una implicación nosotros lo defendamos, porque seríamos cómplices. No a las persecuciones, pero no soy cómplice de corrupción, de nadie. No quiero que se piense que nosotros aprovechamos esta circunstancia para atacar a Calderón, aun con todo el daño que nos hizo, no sólo a mí, al país, porque todo esto comenzó, no hay que olvidarlo, con el fraude electoral.” (La Jornada, 12 de diciembre de 2019)

El gasto del Estado mexicano en el combate al narcotráfico en casi 20 años ha sido de más de un billón de pesos y su resultado fue de más de 100 mil muertos, un número indeterminado de desaparecidos que diario crece, miles de familias desplazadas en todo el país, regiones dominadas por el narcotráfico y autoridades de los tres niveles de gobierno coludidas con esta actividad.

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La captura de Genaro García Luna pone en evidencia que los mexicanos fuimos engañados por el gobierno que decía que combatía a los carteles de la droga, cuando en realidad los protegía. Equivale a que el narco y el crimen organizado tenían la titularidad de la dependencia responsable de la seguridad pública, lo que les permitió que su negocio de muerte creciera a la sombra de la corrupción y la impunidad que las autoridades les vendían.

La buena noticia es que ya detuvieron a García Luna. La mala es que falta que la fiscalía federal de Brooklyn le compruebe sus acusaciones y desconozca los honores con los que lo distinguieron en el pasado otras autoridades como la DEA, la CIA, el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional, la Casa Blanca y hasta el Fiscal General de los Estados Unidos.

El caso de García Luna es el de una gran simulación en la que son expertos los políticos mexicanos. Nos engañan con la verdad. Todos los políticos, todos los días.

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