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El valor de la naturaleza y el patrimonio cultural 'rurbanos'

Jardines en Córdoba (España). <a href="https://www.shutterstock.com/es/image-photo/moorish-style-garden-cordoba-289672745" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:vichie81 / Shutterstock;elm:context_link;itc:0" class="link ">vichie81 / Shutterstock</a>
Jardines en Córdoba (España). vichie81 / Shutterstock

El mundo rural y urbano se diluye en lo que podemos llamar el entorno rurbano. En él existe un rico patrimonio natural y cultural que se ha convertido en un tema de análisis reciente entre urbanistas, geógrafos, sociólogos, ingenieros y antropólogos, que se plantean los problemas y las oportunidades para conservarlo.

Podemos considerar patrimonios naturales tangibles e intangibles. El área tangible se materializa en las infraestructuras verdes: edificaciones (azoteas, paredes, interiores), parques y jardines, riberas y márgenes de los ríos, así como áreas protegidas y corredores ecológicos. El área intangible se centra en la tradición y culturas.

Además, el patrimonio natural rurbano genera una serie de beneficios en su entorno, entre los que podemos señalar:

  • Mejora de la calidad medioambiental, tanto en contaminación aérea como humedad, facilitando la salud física y mental.

  • Contribución a la gestión del agua, minorando las escorrentías, facilitando el abastecimiento.

  • Paisajismo y atracción turística.

  • Biodiversidad, por las variedades de flora y fauna.

  • Facilitación de lugares de ocio y encuentro para relaciones personales con el vecindario y convivencia ciudadana.

  • Mitigación del cambio climático en temperatura y humedad, con ahorro energético y huellas de carbono.

  • Facilitación de la economía circular.

  • Estímulo del desarrollo socioeconómico con innovaciones y nuevos empleos.

  • Cultura y tradición.

Riqueza natural y cultural

En el patrimonio natural rurbano, España muestra una gran riqueza, tanto en lo material como en lo inmaterial. A las 15 ciudades Patrimonio de la Humanidad, se une ser el primer país europeo en biodiversidad, con tradiciones orales y escritas y prácticas heredadas y transmitidas a lo largo de siglos.

Su posición geográfica le ha convertido en zona de paso de culturas que se han ido mezclando y enriqueciendo.

Además, en España hay alrededor de 60 000 especies de flora y fauna. De ellas, 10 000 son vegetales, en tanto que en toda la Unión Europea existen 12 000. Hay más de 25 000 invertebrados. En conjunto se estima que 1 700 especies son endémicas.

La lista de sitios naturales considerados Patrimonio Mundial de la UNESCO en España es amplia, desde los parques naturales (Doñana, Teide…) a monumentos naturales, reserva de la biosfera.

En relación con el patrimonio, hay una serie de instituciones y asociaciones que de forma periódica vienen desarrollando eventos y actividades. Es el caso del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMO) dentro de la UNESCO, ocupados en la teoría, metodología y tecnología para conservación y mejora de sitios y monumentos. Otros, como la asociación Hispania Nostra, de turismo de patrimonio cultural, están involucrados en áreas más específicas.

Con un enfoque más territorial, tenemos la Ruta del Quijote que abarca más de 2 500 km a lo largo de Castilla la Mancha, Aragón y Cataluña. Con orientación gastronómica tenemos la dieta mediterránea, la ruta del vino mediante el enoturismo o la ruta del queso.

Éxitos y fracasos en la gestión

El patrimonio natural de cada ciudad o región puede analizarse de forma dinámica, a través de varios periodos, exponiendo los éxitos y fracasos sobre las medidas y acciones que se vienen aplicando.

La primera etapa es de descubrimiento y creatividad. Se trata de identificar el patrimonio natural existente, describirlo y darlo a conocer.

La segunda etapa es más selectiva, al proponer los mecanismos que estimulan la creación de patrimonio tangible e intangible.

En cuanto a la tercera etapa podríamos denominarla protectora, tanto de bienes tangibles como intangibles. Para ello deben establecerse unas normas de obligado cumplimiento con los servicios de inspección correspondientes. La protección del paisaje debe complementarse con la de los hurtos de bienes, que habitualmente circulan en flujos para fines personales lucrativos o incluso museos. Existe también el riesgo de daños producidos por obras civiles o arquitectónicas que no cumplen la legislación o recomendaciones.

Como éxitos podemos considerar el reconocimiento público de los valores del patrimonio, como es el caso de las ciudades Patrimonio de la Humanidad y los sitios históricos, monumentos y lugares que han sido sacados a la luz. También es positiva la existencia de una legislación específica, así como patrimonio histórico aplicado a bienes muebles y bienes de interés cultural.

En el patrimonio tangible tenemos libros, manuscritos, objetos históricos y arqueológicos, pinturas, esculturas y turismo.

Las campañas de promoción y divulgación, que congregan a académicos, aficionados, empresarios y funcionarios, así como los seminarios y congresos, constituyen un éxito en la gestión y contribuyen a crear una mentalidad favorable al patrimonio natural.

Los fracasos incluyen las acciones de expolio y destrucción derivadas de acciones bélicas o catástrofes naturales (fuegos, terremotos, inundaciones). La inhibición por ignorancia o radicalismos son otra fuente de fracasos en la conservación.

En 2007, Hispania Nostra creó una “lista roja” del patrimonio cultural español con riesgo de destrucción o alteración, con más de 1 300 casos. Castilla y León, Castilla La-Mancha y Andalucía son las comunidades con más monumentos en el registro.

Existe también una “lista negra” que incluye los que ya han desaparecido o han sufrido daños irreversibles.

El patrimonio, una responsabilidad compartida

La gran riqueza patrimonial es consustancial con su diversidad, pero ello supone un problema en su coordinación y gobernanza, por lo que se requiere establecer unos protocolos, y el planteamiento del patrimonio como una responsabilidad compartida.

Constituye un reto la creación de unas plataformas a distintos niveles, local, regional y nacional, que incorporen las diversas actividades relacionadas con el patrimonio natural, tangible e intangible, buscando complementariedades en sus actividades. Asimismo, es importante resaltar los éxitos para que sirvan de modelo a seguir y los fracasos para que no vuelvan a repetirse en el futuro. Encuentros internacionales entre países con raíces históricas comunes son altamente recomendables.

Isabel de Felipe Boente forma parte de la junta directiva de PRONATUR.

Teresa Briz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.