Salió a la venta “Spare”, el libro de memorias del príncipe Harry: las 11 principales revelaciones, desde la muerte de su madre al casamiento de William

El libro de Harry ya se consigue en todo el mundo
El libro de Harry ya se consigue en todo el mundo - Créditos: @JUSTIN TALLIS

NUEVA YORK.- Spare (En las sombras, en español), las esperadas memorias del Príncipe Harry, han cautivado a gente de todo el mundo y se perfilan como uno de los libros más importantes del año. Después de semanas de expectativa, los lectores tuvieron la oportunidad de juzgar el libro por su cuenta al salir a la venta en todo el mundo el martes.

En Gran Bretaña, algunas tiendas abrieron a la medianoche para vender copias del libro a los devotos de la realeza y a los curiosos. Una serie de entrevistas de alto nivel, junto con extractos filtrados y ventas prematuras del libro en España, han aumentado el interés por unas memorias que ofrecen una visión franca, aunque parcial, de la vida de Harry. Sin embargo, algunos establecimientos lo venden a mitad de precio (14 libras esterlinas -17 dólares- en lugar de 28 libras).

El libro de Harry ya se consigue en todo el mundo
El libro de Harry ya se consigue en todo el mundo - Créditos: @JUSTIN TALLIS

Harry dice que decidió escribir Spare cuando viajó a Gran Bretaña para asistir al funeral de su abuelo en abril de 2021. Allí tuvo la “asombrosa” comprensión de que ni su padre ni su hermano entendían realmente por qué él y su esposa, Meghan, se habían mudado a California. “Tengo que decírselos”, pensó. “Así que: ¿Papá? ¿Willy? ¿Mundo? Aquí tienen”.

A continuación, 11 puntos destacados sobre el libro.

Habla con franqueza de la muerte de la princesa Diana

La mañana después de que Diana, la madre de Harry, muriera en un accidente de auto en París, Carlos, su padre, lo despertó para contarle lo que había pasado.

“Se sentó en el borde de la cama”, escribe Harry. “Me puso una mano en la rodilla. ‘Cariño, mamá ha tenido un accidente de auto’”. Y continuó: “Lo intentaron, cariño. Me temo que no lo consiguió”.

Harry escribe que “nada de lo que le dije entonces permanece en mi memoria. Es posible que no dijera nada. Lo que sí recuerdo con asombrosa claridad es que no lloré. Ni una lágrima. Mi papá no me abrazó. No era muy bueno mostrando emociones en circunstancias normales, ¿cómo se podía esperar que las mostrara en una crisis así? Pero su mano cayó una vez más sobre mi rodilla y dijo: ‘Todo va a estar bien’. Eso fue mucho para él. Paternal, esperanzador, amable. Y tan falso”.

El príncipe Carlos, el príncipe Harry y el príncipe William de Gran Bretaña durante la despedida de Lady Di
El príncipe Carlos, el príncipe Harry y el príncipe William de Gran Bretaña durante la despedida de Lady Di - Créditos: @Reuters

Años después de la muerte de su madre, Harry pidió ver los archivos secretos de la policía relacionados con el accidente. El secretario privado de Harry obtuvo los archivos, aunque eliminó los más “difíciles”, escribió Harry. Aún así, vio muchas fotos de paparazzi de su madre moribunda.

Los hombres que la seguían “no dejaban de fotografiarla mientras yacía entre los asientos, inconsciente o semiconsciente”, escribe. “Ninguno de ellos la controlaba, le ofrecía ayuda, ni siquiera la consolaba. Sólo disparaban, disparaban y disparaban”.

Los príncipes Guillermo y Harry suplicaron a Carlos que no se casara con Camilla

“Cuando nos lo pidieron, Willy y yo prometimos a papá que acogeríamos a Camilla en la familia”, escribe Harry. “Lo único que pedimos a cambio fue que no se casara con ella. ‘No necesitas volver a casarte’, le rogamos... Te apoyamos, dijimos. ‘Apoyamos a Camilla’, dijimos. ‘Pero, por favor, no te cases con ella’”.

Carlos y Camilla el día de su boda
Carlos y Camilla el día de su boda

Las filtraciones de prensa de su familia eran comunes

Según el libro, Carlos y a veces Camilla aprobaban filtraciones de prensa perjudiciales sobre Harry y Guillermo.

En una ocasión, escribe Harry, Carlos –asistido por un asesor de prensa– cooperó con los tabloides en una historia sobre Harry y las drogas para reforzar su propia reputación tambaleante. “Ya no más el marido infiel, papá ahora sería presentado al mundo como el acosado padre soltero que lidiaba con un hijo drogadicto”. Mucho más tarde, en 2019, escribe Harry, Guillermo estaba “furioso” porque “la gente de papá y Camilla habían plantado historias sobre él y Kate, y los niños, y él no iba a soportarlo más”. “Si les das a papá y Camilla un centímetro, avanzan un metro”.

Por separado, la noticia de que Harry y Meghan abandonaban Inglaterra incluía un chisme que Harry cree que fue filtrado por el palacio.

El artículo, que apareció en The Sun, “incluía el revelador detalle de que nos habíamos ofrecido a renunciar a nuestros títulos de Sussex”, escribe Harry. “Sólo había un documento en la tierra en el que se mencionaba ese detalle: mi carta privada y confidencial a mi padre. Ni siquiera se lo habíamos mencionado a nuestros amigos más íntimos”.

Durante su estancia en Afganistán, mató a 25 combatientes talibanes

“La mayoría de los soldados no pueden decirte con precisión cuántas muertes hay en su libro de cuentas”, escribe Harry sobre sus giras durante la guerra. “Mi número: 25″.

Y añade: “Mientras estaba en el fragor del combate, no pensaba en esos 25 como personas. No puedes matar a la gente si piensas en ellos como personas. Eran piezas de ajedrez retiradas del tablero, ‘malos’ quitados antes de que pudieran matar a ‘buenos’. Me habían entrenado para ‘externalizarlos’, me habían entrenado bien. En cierto modo, reconocí que este distanciamiento aprendido era problemático. Pero también lo veía como una parte inevitable del servicio militar”.

El príncipe Harry, durante su servicio en el Ejército británico
El príncipe Harry, durante su servicio en el Ejército británico - Créditos: @Archivo

Harry dice sufrir ansiedad y ataques de pánico

El miedo a hablar en público se transformó en pánico a las multitudes, y luego en ataques de ansiedad en la cúspide de su 30 cumpleaños. En el libro, Harry ve estas aflicciones como una forma de estrés postraumático, atribuyéndolas tanto a su servicio militar como a la muerte de su madre. Cuando le contó a su padre lo que le ocurría, Carlos le dijo: “Supongo que es culpa mía. Debería haberte conseguido la ayuda que necesitabas hace años”. Harry escribe: “Le aseguré que no era culpa suya. Pero le agradecí la disculpa”.

Un desagradable caso de congelación

Un viaje al Polo Norte dejó a Harry con algunas molestias. “Al llegar a casa, descubrí horrorizado que mis partes bajas también estaban congeladas y, aunque las orejas y las mejillas ya se habían curado, el pene no”, cuenta. Cuando los remedios caseros –como aplicarse crema Elizabeth Arden– no funcionaron, finalmente acudió al médico.

Meghan lo convenció para que volviera a terapia

Una noche, durante su noviazgo, “Meg dijo algo que me tomé a mal”, así que “le grité, le hablé con dureza, cruelmente”. Meghan salió de la habitación. “Fui y la encontré arriba. Estaba sentada en el dormitorio. Estaba calmada, pero dijo en un tono tranquilo y llano que nunca soportaría que le hablaran así”. Harry escribe: “Ella quería saber de dónde venía”.

“Yo no lo sé”, le respondió.

“¿Dónde has oído a un hombre hablar así a una mujer? ¿Escuchaste a adultos hablar así cuando crecías? Me aclaré la garganta, miré hacia otro lado. ‘Sí'”, escribe Harry.

Harry le dijo a Meghan que había intentado terapia, pero que no había servido de nada. “Inténtalo de nuevo”, le dijo ella.

Meghan y Harry en la nueva serie de Netflix
Meghan y Harry en la nueva serie de Netflix

Carlos le dijo a Harry que no había dinero para mantenerlo a él y a Meghan

El intercambio entre padre e hijo cuando Harry anunció su intención de casarse no fue como se esperaba.

-¿Quiere seguir trabajando? ¿Otra vez? ¿Quiere seguir actuando?

-Quiero decir, no lo sé, no lo creo. Espero que ella quiera estar conmigo, haciendo el trabajo, ya sabes, lo que descartaría Suits... ya que filman en Toronto.

-Mmm, ya veo. Bueno, querido muchacho, sabes que no hay suficiente dinero para todos.

“Me quedé mirando. ¿De qué estaba hablando? Me lo explicó. O lo intentó. ‘No puedo pagar por nadie más. Ya tengo que pagar por tu hermano y Kate’”, escribe.

“Papá no apoyó financieramente ni a Willy ni a mí, ni a nuestras familias por generosidad. Ese era su trabajo. Ese era todo el trato. Aceptamos servir al monarca, ir adonde nos enviaran, hacer lo que nos dijeran, renunciar a nuestra autonomía, mantener las manos y los pies en la jaula dorada en todo momento, y a cambio, los guardianes de la jaula aceptaron alimentarnos y vestirnos.”

Pero no se trataba de dinero, por supuesto: “Puede que papá temiera el creciente costo de mantenernos, pero lo que realmente no podía soportar era que alguien nuevo dominara la monarquía, acaparara la atención, que alguien brillante y nuevo llegara y le hiciera sombra”.

Guillermo no quería que Harry fuera el padrino de su boda

“Se había dicho al público que yo iba a ser el padrino, pero era una mentira descarada”, escribe Harry. “Willy no quería que yo diera un discurso de padrino. No creía que fuera seguro darme un micrófono y ponerme en situación de salirme del guion. No se equivocaba”. Aun así, se las arregló para obsequiar a los recién casados con un tanga de armiño en el banquete nupcial: “La sala soltó un grito ahogado colectivo”, escribe, y luego “una cálida y gratificante oleada de risas”.

Harry culpa al imperio mediático de Rupert Murdoch

“No se me ocurre un solo ser humano en los 300.000 años de historia de la especie que haya hecho más daño a nuestro sentido colectivo de la realidad”, escribe. Pero los fotógrafos contratados por los tabloides británicos también son blanco de su ira.

“Los paparazzi siempre habían sido gente grotesca, pero cuando llegué a la adultez se volvieron peores”, dice. “Estaban más envalentonados, más radicalizados, igual que se habían radicalizado los jóvenes en Irak. Sus mulás eran editores, los mismos que habían jurado hacerlo mejor tras la muerte de mamá”.

Harry y Meghan se sintieron sorprendidos durante las negociaciones sobre su futuro

La pareja optó por abandonar Inglaterra, pero esperaba mantener algunas de sus obligaciones reales y conservar la seguridad que acompañaba a sus títulos. En cambio, tras una reunión bautizada como “la cumbre de Sandringham” en enero de 2020, se enteraron de que, en palabras de Harry, “el arreglo estaba hecho”: ya no representarían a la reina y su seguridad continuaría solo durante un periodo de transición de 12 meses. (De hecho, perderían esa seguridad varios meses después)

“Amo a mi madre patria y amo a mi familia, y siempre lo haré”, escribe Harry. “Sólo desearía que, en el segundo momento más oscuro de mi vida, ambos hubieran estado a mi lado”.