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Revuelo en Ecuador: qué hay detrás de la polémica decisión de Daniel Noboa de enviar a su vice a Israel

Daniel Noboa y Verónica Abad, durante la campaña presidencial en Ecuador
Daniel Noboa y Verónica Abad, durante la campaña presidencial en Ecuador - Créditos: @Archivo

“El vicepresidente de la República es un conspirador a sueldo”. Aunque esta popular frase fue pronunciada por primera vez en 1968 por el expresidente de Ecuador José María Velasco Ibarra, en la última semana recobró fuerza entre los ecuatorianos a raíz de la inexorable fricción entre los nuevos titulares del poder ejecutivo del país andino.

A menos de una semana de haber recibido la banda presidencial en la nueva Asamblea de Ecuador, el flamante presidente, Daniel Noboa, abrió un primer frente interno, nada menos que con su compañera de fórmula, la vicepresidenta Verónica Abad.

La fisura en la relación quedó expuesta a raíz de un polémico decreto del joven mandatario, de 36 años, emitido el 24 de noviembre, un día después de asumir en el cargo, en el que encomendaba a la empresaria su “única función” como vicepresidenta: trasladarse a Tel Aviv para actuar como mediadora de paz en la guerra entre Israel y el grupo terrorista Hamas.

Además, con Abad fuera del país, Noboa dispuso reestructurar la vicepresidencia como una de sus primeras medidas de austeridad del gasto público, en el marco de un plan que busca reducir el déficit fiscal en un país que atraviesa “su peor momento”, según consideró el mandatario, y cuya economía se encuentra estancada.

No solo que era algo de esperarse [el quiebre], sino que ya se sabía lo que iba a pasar en caso de llegar a la Presidencia”, indicó a LA NACION Mauricio Alarcón- Salvador, director ejecutivo de Fundación Ciudadanía y Desarrollo. “El distanciamiento comenzó en la primera vuelta electoral, cuando Noboa ni siquiera tenía en el radar la posibilidad real de pelear la Presidencia de la República”.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, habla durante la ceremonia de cambio de jefes de las fuerzas armadas en el Palacio de Carondelet en Quito el 30 de noviembre de 2023
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, habla durante la ceremonia de cambio de jefes de las fuerzas armadas en el Palacio de Carondelet en Quito el 30 de noviembre de 2023 - Créditos: @RODRIGO BUENDIA

Si bien algunos sectores celebraron el decreto de Noboa, como las Embajadas de Israel y de Estados Unidos en el país, que agradecieron “el esfuerzo y el interés de mediar por la paz del pueblo de Israel”, las especulaciones en torno a un tenso vinculo se materializaron el martes con la respuesta de Abad en una conferencia de prensa.

“No se puede tapar el sol con un dedo. Está claro que el señor Presidente me quiere lejos”, zanjó la vicepresidenta, que igualmente accedió a la tarea encomendada, con condiciones, y se trasladará a Israel.

Abad, quien aseguró que no se reúne con el presidente desde la campaña para la segunda vuelta, mencionó como trasfondo de esta crisis el pacto que realizó Noboa con partidos políticos en el Congreso, incluida la Revolución Ciudadana, que tiene como líder en las sombras al exiliado expresidente Rafael Correa. Esta alianza política busca, para Abad, asegurar el regreso de Correa al país, y podría ser la sentencia de muerte del gobierno de Noboa.

“Nosotros hicimos una propuesta distinta al pueblo ecuatoriano y hoy el correísmo vuelve a tener espacios en los que sí se podían hacer las cosas distintas... las mesas más importantes de la Asamblea las tienen y ya lo vivimos con el gobierno de Guillermo Lasso y terminaron prácticamente derrocándolo y en una muerte cruzada”, dijo en una entrevista con Teleamazonas. “Como se están dando las cosas y los primeros hechos que tenemos en la Asamblea apuntan constantemente a eso”, apuntó sobre un regreso de Correa.

Más allá de la tajante confirmación del distanciamiento de Abad, lo cierto es que los medios nacionales llevan tiempo denunciando la tensión entre presidente y vice, incluso desde antes de que se confirmara su victoria.

Durante la carrera para el balotaje, después de un sorpresivo segundo lugar en la primera vuelta, fueron casi nulas las veces en las que se vio a la fórmula de ADN compartiendo escenarios o desfilando con caravanas por alguna ciudad del Ecuador.

“El envío de la vicepresidenta a Israel más bien refleja la necesidad de tenerla lejos, pues su afán de protagonismo y sus declaraciones radicales pueden pasarle un costo alto al gobierno de Noboa”, puntualizó Alarcón-Salvador.

Una figura controvertida

La vicepresidenta, que se ha mostrado afín a las ideas libertarias como las del presidente electo de Argentina, Javier Milei, ha causado controversia en el pasado por sus polémicas declaraciones, como cuando indicó en un video que el Estado “promueve” a que las mujeres se divorcien o que las madres no pueden “pretender ganar igual que un hombre” porque al “escoger ser mamá, yo voy a tener que trabajar menos”.

“En la campaña la asilaron, la marginaron, pero porque restaba votos”, apuntó en la misma línea a este medio el politólogo Simón Pachano.

A diferencia de la Argentina, donde el vice preside el Senado, la Constitución de Ecuador (2008) establece en su artículo 149 que la “vicepresidenta o vicepresidente de la República (...) ejercerá las funciones que ésta o éste le asigne”, es decir, hará únicamente lo que el presidente le encomiende.

Es el artículo 121 el que apuntan los analistas como de interés para Abad y la razón por la que aceptó a regañadientes su traslado a Israel. Quien tenga el cargo de segundo en el mando “ocupará, en su orden, la Presidencia en caso de ausencia temporal o definitiva, o de renuncia del cargo”.

Daniel Noboa ha dicho a viva voz que planea buscar la reelección en 2025 después de finalizar su corto mandato de apenas 18 meses. Para candidatearse tendrá que tomar una licencia del Palacio de Carondelet, por lo que Abad ocuparía su lugar hasta que asuma el ganador de esa eventual contienda electoral.

El presidente Daniel Noboa y su vicepresidenta Verónica Abad en la toma de posesión en Ecuador
El presidente Daniel Noboa y su vicepresidenta Verónica Abad en la toma de posesión en Ecuador - Créditos: @Twitter

“Ella hace un cálculo: tiene que seguir porque Noboa planea postularse. Ella tendrá la expectativa de ser presidenta durante unos meses y que quede su retrato en el Salón Amarillo” de los Presidentes en la sede del Gobierno, dijo Pachano.

“El hecho de tener a Abad lejos no calmará el enfrentamiento o le pondrá fin. Es evidente que ella seguirá queriendo participar activamente de la vida política nacional, dando declaraciones y manteniéndose lo más cerca posible de la coyuntura, incluso con miras a las elecciones generales de 2025. Las tensiones pueden escalar aún más a consecuencias de las recientes declaraciones de Abad con fuertes ataques a Noboa”, apuntó Alarcón-Salvador.

Antecedentes

Noboa y Abad no son el primer caso de choques entre un presidente y su vice en Ecuador. El país acumula una pasado de roces entre los altos cargos, que incluso han llevado a reformular las tareas de la vicepresidencia en la Carta Magna varias veces desde el regreso a la democracia.

Esta lógica en Ecuador es endémica y se manifestó durante los gobiernos de León Febres Cordero (1984-1988), Sixto Duran Ballén (1992-1996), Abdala Bucaram (1997), Jamil Mahuad (1997 y 2000) y Lucio Gutiérrez (2002-2005). Con Lenin Moreno (2017-2021) la relación entre presidente y vicepresidente llegó a su clímax, tuvo cuatro vices en cuatro años”, detalló a LA NACION Wilson Benavides, politólogo de Flacso.

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, habla con simpatizantes en la plaza Independencia frente al palacio de gobierno en Quito, Ecuador, el miércoles 20 de octubre de 2021. A la izquierda está su esposa María de Lourdes Alcivar y a la derecha su vicepresidente Alfredo Borrero. (AP Foto/Dolores Ochoa)
El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, habla con simpatizantes en la plaza Independencia frente al palacio de gobierno en Quito, Ecuador, el miércoles 20 de octubre de 2021. A la izquierda está su esposa María de Lourdes Alcivar y a la derecha su vicepresidente Alfredo Borrero. (AP Foto/Dolores Ochoa)

Así como Noboa encomendó una “única tarea” a Abad, en su momento Lenin Moreno decretó que a Jorge Glas, su último vice, se le retiraran “todas las funciones asignadas”, dejándolo sin facultades para ejercer en el cargo. Posteriormente, Glas, acusado de corrupción por haber recibido sobornos de Odebrecht, fue destituido.

Las sospechas de distanciamiento también abordaron a Guillermo Lasso y Alfredo Borrero, por lo que, tras la muerte cruzada, este último reiteró públicamente su respaldo a la medida del exmandatario ecuatoriano.

Es la paranoia del poder. Llegan en la misma boleta electoral, pero luego se distancian. Hay vices a los que no se les encarga nada, a otros les quitan funciones y un tercer grupo que les envías lejos...”, ironizó Benavides.