¿Qué desgracia espera AMLO para recomendar el cubrebocas ante la mortal pandemia que azota a México?

Enrique Pérez Quintana
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CIUDAD DE MÉXICO, 22JULIO2020.-Andrés Manuel López Obrador, presidente de México acompañado de Arturo Herrera Gutiérrez, secretario de Hacienda y crédito Público; Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores; Mario Delgado Carrillo, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados; Zóe Robledo Aburto, director general del IMSS; Carlos Salazar Lomelín, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Carlos Aceves del Olmo, secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico de la presidencia, durante la conferencia matutina en el Palacio Nacional. FOTO: ANDREA MURCIA/CUARTOSCURO.COMFOTO: ANDREA MURCIA/CUARTOSCURO.COM
FOTO: ANDREA MURCIA/CUARTOSCURO.COM

En México se reconoció en marzo que había contagios por covid-19, que ya nos había alcanzado la pandemia que afectaba al mundo y el presidente López Obrador dijo que la atención a este tema sería de los técnicos y científicos que, para efectos de la política y conveniencia presidencial, se encarnó en el subsecretario Hugo López-Gatell, que recomendó la sana distancia, pero no incluyó el uso del cubrebocas, porque, según él, no estaba “comprobada científicamente” su eficacia.

El presidente López Obrador afirmó que la pandemia no era un asunto grave, que pronto sería superado, señaló que seguiría las recomendaciones de los “técnicos y científicos” y no utilizaría el cubrebocas, posición que ha mantenido, aunque la experiencia internacional y de los especialistas de universidades, los que sí saben, es en el sentido de utilizarlo como primera medida de prevención para disminuir el número de contagios y retornar a la “Nueva Normalidad”, que muchos imaginan con el cubrebocas como una prenda indispensable.

Como si fuera una gracia y hasta un mérito, el presidente López Obrador presume en sus conferencias de prensa que él no utiliza en cubre bocas y no lo utilizará porque, dice, no le parece útil y hasta rechaza que sus colaboradores lo recomienden.

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Hace 20 días el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, dio positivo para covid-19, por lo que tuvo que entrar en cuarentena. Superó la enfermedad y regresó a sus actividades. Reapareció el martes en una videoconferencia con un grupo de empresarios, con su cubre bocas en mano, felicitó a los empresarios por utilizarlo y comentó que esta prenda evitará contagios y ayudará a reactivar la economía.

Al día siguiente, en su conferencia de prensa, el presidente López Obrador descalificó la recomendación del secretario Arturo Herrera y una vez más, rechazó el uso del cubrebocas; al respecto dijo: “Creo que está muy desproporcionado. Si el cubrebocas fuese una opción para la reactivación de la economía me lo pongo de inmediato, pero no es así”.

Los tres países que en el continente registran el mayor número de muertes son Estados Unidos Brasil y México, estarían en el “podium” de los ganadores si fuera una competencia deportiva, pero no es así. No se trata de acumular muertes, sino de salvar vidas y para ello es indispensable que sus autoridades reconozcan que existe un peligro que debe ser vencido con todas las armas disponibles, empezando por el ejemplo de sus presidentes.

Para desgracia de Estados Unidos, Brasil y México, comparten un liderazgo que en los hechos y frente a la pandemia, ha sido un fracaso, como demuestra el elevado número de muertos registrados. En los tres países los presidentes subestimaron la letalidad de la enfermedad, a pesar de la evidencia que se manifestaba en decenas de países en Asia y Europa, donde estaban falleciendo miles de personas.

Los presidentes de Estados Unidos, Brasil y México, cortados con la misma tijera, se negaron a utilizar el cubrebocas, lo que seguramente hubiera evitado el incremento de los contagios y muertes que, en México, el 22 de julio, fue de 41,190.

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En Estados Unidos el presidente Donald Trump no utilizaba el cubrebocas, pero los más de 140 mil muertos lo obligaron a portarlo en sus recientes apariciones públicas y hasta recomendarlo como medida preventiva. Allá como aquí se considera que el manejo de la crisis sanitaria ha sido un fracaso presidencial.

En Brasil del presidente Bolsonaro ya dio positivo en tres ocasiones al covid y en sus recientes apariciones públicas lo hizo con cubrebocas.

La actitud del presidente López Obrador sigue siendo de rechazo y se abstiene de recomendar el cubrebocas, a pesar de la estadística fatal, la opinión de expertos en sanidad, el desacuerdo de algunos gobernadores con las recomendaciones de López-Gatell y la portación del cubrebocas de millones de ciudadanos.

La zona con mayor riesgo de contagio es el Valle de México, mas de 20 millones de habitantes hacen que los gobernantes atiendan las recomendaciones de los expertos de las universidades y estén adoptando medidas preventivas para detectar el virus, como el aumento de pruebas para detectarlo y decretar el uso de cubrebocas, sobre todo, en espacios cerrados, entre otras.

El presidente López Obrador gusta de presumir que es un necio, lo que puede hasta llegar a ser una virtud para alcanzar un objetivo, pero en el tema del cubrebocas su necedad a no utilizarlo y no recomendarlo es mortal. Es un mal ejemplo. No escucharlo es cuidar la vida. ¿Qué desgracia espera AMLO para cambiar de opinión?

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Así fue como Arturo Herrara ‘se desdijo’ del uso del cubrebocas como un factor clave para reactivar la economía, y todo por complacer al presidente: