Los planes contrapuestos de Lula y Bolsonaro para la Amazonia brasileña

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Manaos (Brasil), 1 sep (EFE).- El exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva continuó este jueves en campaña presidencial por la Amazonia, una región donde promete impulsar el desarrollo, pero con un plan diferente al del mandatario Jair Bolsonaro, quien está decidido a seguir incentivando la industria agropecuaria y minera.

De cara a las elecciones del 2 de octubre, el futuro del mayor bosque tropical del planeta es uno de los temas que más preocupa a la comunidad internacional, en alerta tras tres años y medio de mandato de Bolsonaro en los que se han disparado la deforestación y los incendios.

Solo en agosto pasado se detectaron 33.116 focos que originaron incendios en la Amazonia brasileña, la cifra más alta para el mes desde 2010 (45.018), según datos oficiales divulgados este jueves.

En este contexto, el presidente que salga de las urnas en octubre recibirá una Amazonia más degradada, más amenazada y menos fiscalizada por los recortes que han sufrido los órganos de control medioambiental bajo la actual administración.

Lula, que lidera todas las encuestas con una ventaja de al menos diez puntos sobre el líder ultraderechista, ha sido el primero de los dos en hacer campaña en la empobrecida región amazónica, hogar de casi 30 millones de brasileños y que en 2018 abrazó por mayoría a Bolsonaro.

El miércoles, cumplió agenda en Manaos y este jueves, en Belém, las dos ciudades más pobladas de la Amazonia brasileña.

Si vuelve al poder, el expresidente ha prometido ser "muy duro" contra la deforestación, "acabar con la minería ilegal", crear un ministerio específico para los pueblos originarios y retomar la demarcación de reservas indígenas, tarea paralizada por el Gobierno de Bolsonaro.

Contra el narcotráfico, cada vez más presente en la zona, propone fortalecer los cuerpos de seguridad, aumentar la presencia de agentes en la frontera y un "acuerdo de verdad" con los países vecinos.

LAS SOMBRAS DE LULA EN MEDIOAMBIENTE

Al mismo tiempo, Lula advierte que no quiere hacer de la Amazonia un "santuario de la humanidad", algo intocable.

Entre sus objetivos está invitar a "científicos de todo el mundo" para que investiguen cómo "explotar" la rica biodiversidad amazónica. Eso sí, de forma responsable.

Asimismo, pretende encargar estudios sobre la posible construcción de carreteras que conecten la Amazonia con el resto del país, sin descuidar la "cuestión ambiental".

"Allí viven millones de personas y necesitamos dar a esa gente el derecho de vivir bien, de ir y venir", manifestó en una reciente entrevista a una radio de Manaos.

El pasado medioambiental de Lula, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, no está exento de polémica. Durante sus dos mandatos, impulsó o culminó la construcción de enormes hidroeléctricas en el corazón de la Amazonia.

Una de las que generó más protestas fue la de Belo Monte, cuya construcción sobre el río Xingu tuvo impacto negativo sobre las comunidades indígenas de la región, que terminaron apodando el proyecto como "Belo Monstruo".

Lula aún hoy defiende ese proyecto, objeto de diversos procesos judiciales.

EL 'AGRO', LO MÁS IMPORTANTE PARA BOLSONARO

En contraposición, Bolsonaro sigue con la misma estrategia que le llevó al poder en 2018 de defensa de la industria agropecuaria y coto a la creación de nuevas reservas indígenas, promesa que hasta hoy ha cumplido a rajatabla.

"Nuestro Brasil no aguanta más tierras indígenas", que hoy ocupan casi el 12 % del territorio nacional, indicó en una reciente entrevista.

Para él, "si uno toma un mapa de Brasil y pinta esas áreas" protegidas, el país parece "un cuerpo con varicela".

Hasta el momento, en sus discursos no ha planteado iniciativas para reducir la criminalidad en la Amazonia, donde en junio pasado fueron brutalmente asesinados el periodista británico Dom Phillips y el experto indigenista Bruno Pereira por pescadores furtivos.

Pero sí plantea sus planes para expandir los plantíos de trigo en Roraima, estado fronterizo con Venezuela y Guyana, con la ambición de ser autosuficientes en la producción de ese grano en diez años.

"Hay algo más importante que la Amazonia en este momento y es el agronegocio, que es la seguridad alimentaria para el mundo", expresó.

En la víspera, en un nuevo gesto hacia el sector, participó en la "Cena del Agro", promovida por influyentes parlamentarios vinculados a esa industria, en la ciudad de Curitiba.

También está decidido a seguir adelante con proyectos como el que libera la minería en áreas indígenas, en trámite en el Congreso. Con ello busca -dice- "tratar al indio con dignidad".

"El indio no puede continuar siendo pobre encima de tierra rica", afirma para defender su visión sobre la Amazonia, la misma que patrocinó la dictadura militar (1964-1985) en la región.

Carlos Meneses

(c) Agencia EFE