Pánico en Villa Gesell: qué se sabe del paradero de los dos pumas y por qué llegan estos animales a la costa

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Un puma suleto en las calles de Villa Gesell
Desde la madrugada, la presencia de dos pumas tiene en vilo a los visitantes de Villa Gesell

MAR DEL PLATA.— “Se suspenden las clases del turno tarde por presencia de pumas en la ciudad”. El mensaje oficial del municipio de Villa Gesell que alcanza a todas las escuelas del distrito impacta y dimensiona el escenario que esta comunidad enfrenta desde esta madrugada, cuando las cámaras de seguridad permitieron advertir la presencia de dos ejemplares de esa especie tanto en el frente costero como en la muy céntrica Avenida 3, a paso lento entre mesas y sillas de un bar todavía cerrado.

La medida con ánimo de prevención se resolvió antes del mediodía y ya avanzado el operativo –incluso con refuerzos arribados desde La Plata– para intentar ubicar y capturar a este par de felinos salvajes, que son parte de la fauna autóctona de las cercanías, pero visitantes tan inéditos como inesperados en el casco urbano.

Sin embargo, no es el primer caso registrado en la costa. Hace casi tres años, en la vecina localidad de Ostende, otro puma generó conmoción cuando se movía por los parques hasta treparse a la copa de un pino. Allí quedó acorralado y al alcance del personal especializado, que lo capturó con un certero disparo de dardos anestésicos. Se supo luego que era un animal que, contrario a la legislación vigente para la especie, estaba en cautiverio.

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“La captura es el último recurso”, dice a LA NACION el guardaparques Juan Ordóñez, que se desempeña en la cercana Laguna Grande, en el distrito de General Madariaga, y junto a otros colegas se acercó para compartir el esfuerzo de rastrillaje para dar con los pumas.

Considera que la prioridad es ubicarlos y facilitar condiciones para que, en la medida de las posibilidades, los animales –que, en principio, serían dos— puedan salir solos de la ciudad y reencontrarse con su hábitat natural.

Presentes en la zona

Cuenta a LA NACION que la especie tiene presencia en la zona, pero del otro lado de la ruta 11, ya en el sector de campos y bosques, mucho más aptas para sus costumbres que el frente de playas que abunda al este de esa autovía.

“Tenemos antecedentes de pumas atropellados en la ruta”, recuerda sobre experiencias que confirman ese movimiento que tienen entre zonas de campo abierto y las más habitadas del distrito.

Por otro lado, hay registros, en particular logrados con cámaras de seguridad de barrios privados de la zona, donde se puede ver la presencia de pumas. Por suerte, sin casos –al menos públicos– en los que hayan protagonizado ataques o lesiones a humanos.

El puma en pleno escape
El puma en pleno escape

La especulación es que esta vez puedan haber llegado a Villa Gesell detrás de alguna presa, como Ordóñez plantea como hipótesis, moviéndose hacia la costa en plan de cacería de aves u otros animales pequeños. O bien escapando de perros que les suelen hacer frente.

Los pumas son especie protegida en la provincia de Buenos Aires y lo saben bien los cazadores, que a escondidas se mueven en la zona y cada tanto suelen exhibir solo ante colegas las fotos de cuando ilegalmente logran hacer blanco sobre alguna de estas piezas.

Despliegue

Rosana Luquet, a cargo de la Dirección de Zoonosis del distrito, presenta el caso como una “situación atípica” y también difundió un mensaje desde las redes del municipio para pedir que los vecinos permanezcan en sus casas, al igual que las mascotas, frente a la presencia de pumas en las calles. “Se pueden comer los perros y los gatos”, advirtió, y agregó así un poco más de dramatismo a esta particular tensión que vive la comunidad local desde esta madrugada.

Hay un despliegue conjunto de personal de la Secretaría de Seguridad y la policía bonaerense, que intervino en primera instancia. Luego se sumaron guardaparques y especialistas de la Dirección de Fauna de la provincia de Buenos Aires, y también participan otros de los parques Temaikén y Mundo Marino.

Se había dispuesto una guardia amplia y extensa sobre una manzana donde se vio por última vez a uno de los pumas, por lo pronto sin ningún otro contacto visual con el animal, que podría estar asustado y resguardado en los fondos de alguna casa, según advirtieron los responsables del despliegue.

Aseguran que al otro se lo perdió de vista sobre el frente sur y no se descarta que haya encontrado resguardo en un sector de frondosa vegetación en sentido hacia Mar de las Pampas y el paraje conocido como Colonia Marina.

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