Lo que en realidad quiso hacer AMLO al exigir disculpas a España

 AP Foto/Marco Ugarte

En 2021 se cumplirán 500 años de la caída de Tenochtitlan y se preparan diversos eventos conmemorativos para recordar ese acontecimiento, que hoy día, para algunos, sigue siendo un agravio.

Recientemente se llevó a cabo en Centla, Tabasco, una concentración popular para conmemorar que en ese lugar se efectuó el primer enfrentamiento bélico entre españoles y chontales, mismo que fue relatado con todo detalle por Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente López Obrador.

En esa ocasión el presidente López Obrador informó que había enviado una carta al rey de España, Felipe VI y al Papa Francisco para pedirles que se disculpen y reconozcan los agravios que se cometieron a los pueblos originarios durante la Conquista.

La petición del presidente López Obrador no tiene fundamento pues ahora le pide al rey de España una disculpa cuando en el momento en el que sucedió la Conquista solo existían en la península ibérica cuatro reinos Portugal, Castilla, Aragón y Navarra. Los cuatro se consideraban hermanos, pero aún no eran españoles.

Tuvieron que pasar más de 300 años para el nacimiento de la idea de España como nación. La mayoría de los historiadores coinciden en que esa idea se plasma por primera ocasión en la Constitución de Cadiz de 1812.

En plena invasión napoleónica, la promulgación de una constitución de corte liberal creó en su artículo 1 a la «Nación española» definiéndola como «la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios». El resto del convulso siglo XIX dio forma al concepto de nación española que tenemos en la actualidad.

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La historia indica que los primeros apoyos para los aventureros que descubrirían América y conquistaron a los pueblos originales, los otorgaron los reyes católicos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Su visión, pero también su ambición fueron clave para su hazaña.

La caída de Tenochtitlan fue posible por la alianza que Hernán Cortés llevó a cabo con los diversos pueblos que deseaban terminar con el dominio de los aztecas, entre estos destacan los Tlaxcaltecas y los Xochimilcas.

Todos ellos cometieron atrocidades en contra de los aztecas, pero terminada esta conquista se dedicaron a someter a los demás pueblos con la misma brutalidad.

“Tras la caída de México – Tenochtitlan, cientos de jóvenes indígenas recién convertidos al cristianismo (neófitos) se encargaron de imponer esa religión, bajo la dirección de los frailes. “Tanto neófitos como los frailes emplearon, entre otros, métodos muy violentos”, según menciona el historiador Alfredo Ávila en Twitter.

Es posible que estos datos históricos sean del conocimiento del presidente López Obrador, pero en caso de que los ignore su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, es historiadora y preside el Consejo de la Memoria Histórica, lo podría asesorar para que no haga peticiones fuera de lugar.

Parece una desmesura pedir que España pida disculpa, aunque tal vez por cortesía diplomática lo hubiera hecho con tal de mantener las buenas relaciones con México, pero esa posibilidad se fue cuando “alguien” filtro a los medios la carta en la que López Obrador plantea su demanda.

La petición del presidente también se explica como parte de la cultura histórica que el Estado impone a los mexicanos mediante el proceso educativo y la versión de la historia presente en los libros de texto gratuitos que entrega la Secretaría de Educación Pública a los niños. Es una versión estrecha y maniquea, con la que posiblemente creció el presidente López Obrador.

Lo que hoy conocemos como España y México antes no existía, entonces quién es responsable de esos acontecimientos. La única entidad que ya era una realidad era el Vaticano y hasta donde la memoria actual indica, los últimos tres papas ya pidieron perdón “por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”.

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Difícilmente se puede concluir de este episodio que “todo fue un mal entendido” porque en el proyecto político de López Obrador, esta bien definida su estrategia de armar una clientela política a partir de un discurso que le reporte las simpatías que requiere para mantener el poder por largo plazo.

La complejidad del país hace que los seis años del sexenio sean insuficientes para llevar a cabo la Cuarta Transformación, que ahora se encuentra en la etapa de dominar la escena política mediante practica de su slogan “Por el bien de todos, primero los pobres” y a una fracción de pobres, los pueblos originarios, estuvo dirigido su discurso pidiendo al rey de España y al Papa disculpas por la
conquista.

El presidente López Obrador no ha abandonado su campaña política, su solicitud de disculpas no era para el rey y el Papa. Siempre fue un mensaje para quedar bien con los mexicanos. Sabe que su voz se escucha bien, fuerte y lejos, en esta ocasión llegó hasta España, en el Vaticano ni lo ven ni lo oyen.