Truss promete actuar contra crisis energética tras asumir como primera ministra británica

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Liz Truss se reúne con la Reina Isabel en el Castillo de Balmoral

Por William James, Kate Holton y Elizabeth Piper

LONDRES, 6 sep (Reuters) -Liz Truss asumió el martes como nueva primera ministra británica, prometiendo una acción inmediata para afrontar uno de los retos más abrumadores para un líder entrante en la historia de la posguerra, encabezado por el aumento de la factura energética, una inminente recesión y problemas industriales.

Truss, el cuarto integrante del Partido Conservador que ocupa el cargo de primer ministro en seis años, voló a la casa escocesa de la familia real para recibir el encargo de la reina Isabel de formar gobierno. Sustituye en el puesto a Boris Johnson, que se vio obligado a dimitir tras tres tumultuosos años en el poder.

"Nos enfrentamos a graves vientos en contra a nivel mundial causados por la terrible guerra de Rusia en Ucrania y las consecuencias del COVID", dijo la exsecretaria de Relaciones Exteriores, de 47 años, al exterior de su despacho de Downing Street.

"Confío en que juntos podamos capear el temporal. Podemos reconstruir nuestra economía y convertirnos en la brillante Gran Bretaña moderna que sé que podemos ser", agregó.

Truss, que más tarde anunciará sus nombramientos en el gobierno, dijo que tiene tres prioridades: hacer crecer la economía a través de recortes de impuestos, hacer frente al aumento de los costos de la energía a partir de esta semana y garantizar que la gente reciba la atención que necesita en el Servicio Nacional de Salud estatal.

Sin embargo, hereda una economía en crisis, con una inflación de dos dígitos, el costo de la energía disparado y con el Banco de Inglaterra advirtiendo de una larga recesión para fines de año. Ya hay trabajadores en todos los sectores de la economía ya se han puesto en huelga.

Su plan para reactivar el crecimiento a través de recortes fiscales, al tiempo que podría destinar unos 100.000 millones de libras esterlinas (116.000 millones de dólares) a la energía, ha sacudido los mercados financieros, haciendo que los inversores se deshagan de la libra esterlina y de los bonos del Estado en las últimas semanas.

Truss también ha prometido desechar los planes de aumentar el impuesto de sociedades a las grandes empresas y revertir el incremento de la tasa sobre las nóminas de los trabajadores y los empresarios, diseñado para recaudar fondos adicionales para la sanidad y la asistencia social, y que el gasto extra procedería de los gravámenes generales.

Los bonos del Estado británicos a 30 años sufrieron su mayor caída en un día desde marzo de 2020, cuando la pandemia del COVID-19 provocó la agitación en los mercados financieros, ya que los inversores se fijaban en el endeudamiento adicional que probablemente requerirán los planes de Truss.

El costo de los préstamos a 10 años tocó su máximo desde 2011, pero el rendimiento de las notas a dos años caía, y los economistas señalaron que un tope en el precio de la energía detendrá el aumento de la inflación a corto plazo.

"Sé que tenemos lo necesario para afrontar esos retos. Por supuesto, no será fácil, pero podemos hacerlo", dijo Truss. "Tomaré medidas hoy y todos los días para hacerlo realidad. Unidos a nuestros aliados, defenderemos la libertad y la democracia en todo el mundo reconociendo que no podemos tener seguridad en casa sin tener seguridad en el exterior".

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, fue uno de los primeros en felicitar a Truss. "Espero profundizar en la relación especial entre nuestros países y trabajar en estrecha cooperación en los desafíos globales, incluyendo el apoyo continuo a Ucrania mientras se defiende de la agresión rusa", dijo en Twitter.

MANO DÉBIL

La nueva primera ministra abordará las últimas crisis que azotan a Reino Unido con una mano política más débil que la de muchos de sus predecesores.

Tras haber ocupado un puesto en el gabinete de ministros de alto nivel durante ocho años, derrotó a su rival Rishi Sunak en una votación de los miembros del Partido Conservador por un margen más estrecho de lo esperado, y con un apoyo inicial de los legisladores en favor de su rival.

Johnson, que intentó aferrarse al poder en julio pese a la dimisión masiva de ministros por una serie de escándalos, dijo a los periodistas y políticos reunidos en Downing Street a primera hora del martes que el país debe unirse.

"Es hora de poner fin a la política, amigos", dijo en su discurso de despedida. "Es hora de que todos nos pongamos detrás de Liz Truss y su equipo y su programa".

Tras hablar ante la famosa puerta negra, abandonó Londres para viajar al noreste de Escocia y presentar su dimisión a la reina, de 96 años, en el castillo de Balmoral, antes de que Truss le sustituyera en el cargo.

Johnson aprovechó su discurso de despedida para presumir de sus éxitos, entre ellos un programa de vacunación temprana durante la pandemia de coronavirus y su apoyo temprano a Ucrania en su batalla contra Rusia.

También enumeró como uno de sus principales logros "la consecución del Brexit", aunque las encuestas muestran ahora que la mayoría de la gente piensa que abandonar la Unión Europea fue un error.

(Escrito por Kate Holton; reporte adicional de Michael Holden, Alistair Smout, Andy Bruce, Paul Sandle, David Miliken y Muvija M; editado en español por José Muñoz y Carlos Serrano)