Kazajistán saca brillo a la capital de cara a la visita del papa Francisco

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Nursultán, 12 sep (EFE).- Nursultán está inmersa en los preparativos de la visita del papa Francisco a la capital kazaja, donde comienzan a levantarse vallas y obreros ponen a punto la ciudad. Los fieles católicos, el 1 % de la población, aguardan con alegría la llegada del pontífice, del que esperan un mensaje de paz para toda la región en medio de la guerra en Ucrania.

"La visita del papa a Kazajistán es siempre un acontecimiento histórico muy importante. Es de particular importancia para los católicos que viven aquí, cuyo porcentaje es solo del 1 %", señaló a Efe el arzobispo de la Archidiócesis de la Santísima Virgen María, Tomasz Bernard Peta.

"Tenemos la esperanza que el papa traerá la paz tan esperada a la antigua Unión Soviética, especialmente a Ucrania, a pesar de que no es un político. Pero es un enviado de la paz y de la unidad", indicó el polaco.

En un país en el que el 70,2 % de la población profesa el islám y el 26,2 % el cristianismo, para ese 1 % de católicos la llegada el martes del papa Francisco a Kazajistán es motivo de alegría.

CATÓLICOS DESCENDIENTES DE POLACOS Y ALEMANES

Se trata en su mayoría de descendientes de origen polaco y alemán, que fueron reprimidos y exiliados a las estepas kazajas en el marco de la Segunda Guerra Mundial.

Los feligreses de la comunidad católica de Nursultán se acercaban hoy a la Catedral de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro para poner a punto el templo antes de la llegada del distinguido invitado.

María, residente de la capital kazaja, cuyos padres fueron deportados repentinamente de Polonia a la lejana Kazajistán, donde ella nació y se crió, afirmó a Efe estar "muy contenta" con la visita de Francisco.

"Para nosotros su visita es una gran alegría. Ahora, en nuestro tiempo, nosotros, todos los pueblos y confesiones de Kazajistán, debemos estar unidos. Participaré en la misa" que el pontífice oficiará el miércoles en el Centro de Exposiciones, dijo.

Inna reveló a su vez que se está "preparando para el bautismo justo en la víspera de la visita del papa y espero su bendición".

Recuerda que esta no es la primera visita de un papa a Kazajistán, ya que Juan Pablo II viajó a la mayor república de Asia Central en 2001, y aseguró que después la congregación de la iglesia, que el papa visitará el jueves, "ha aumentado notablemente".

LA CIUDAD ES PUESTA A PUNTO

Delante del Centro de Exposiciones, los trabajos preparativos estaban en plena marcha.

Obreros montaban un escenario y una carpa para invitados distinguidos. Cambiaban adoquines y ponían sillas y vallas de seguridad.

Las autoridades de Nursultán han elaborado un plan de seguridad reforzada. Habrá patrullas policiales y ambulancia de servicio las 24 horas.

Kazajistán espera la llegada de unos 3.000 peregrinos de todo el mundo a Nursultán con motivo de la visita del papa, quien también participará en el VII Congreso Mundial de Líderes Religiosos Mundiales y Tradicionales, que fue pospuesto el año pasado debido a la pandemia del coronavirus.

Según dijo a Efe la representante oficial del Comité Organizador del Congreso, Nazym Zhangazínova, desde la primera edición en 2003 el número de delegaciones ha ido constantemente en aumento.

Si hace casi dos décadas hubo 17 delegaciones de 13 países, esta semana habrá 100 de 50 naciones.

Además del papa Francisco asistirán al congreso el gran rabino asquenazí de Israel, David Lau; el gran rabino sefardí de Israel, Yitzhak Yosef; el gran imán de Al Azhar, Ahmed al Tayeb; y el patriarca Teófilo III de Jerusalén, entre otros líderes religiosos.

Por primera vez en su historia habrá una sesión dedicada al rol social de la mujer y por primera vez no sólo participarán líderes espirituales, sino también políticos en el evento.

ESTABILIDAD PARA KAZAJISTÁN Y EL MUNDO

El Gobierno espera que ello ayude a estabilizar una situación difícil, tanto en el mundo como dentro del propio país.

Kazajistán atravesó en enero graves disturbios que provocaron 240 muertos y cerca de 4.600 heridos, y que fueron reprimidos entre denuncias de un intento de golpe de Estado.

Mientras las autoridades están concentradas en la visita del papa y de otros líderes religiosos, los kazajos de a pie están más preocupados por otros problemas, como la subida de los precios de los alimentos y de los combustibles.

Un adolescente musulmán dijo sobre la visita del papa: "Bienvenido sea, pero es poco probable que algo cambie con su llegada. Dios es uno, como dicen".

Otro hombre dice estar ajeo a la llegada de Francisco: "No estoy interesado en esto, tal vez los momentos políticos son interesantes para el Estado, pero personalmente para mí no".

Kulpash Konyrova

(c) Agencia EFE