Las escaseces de Rusia crean una oportunidad para Ucrania, según autoridades de Occidente

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La escena de un ataque con misiles rusos en Dnipro, Ucrania, el 15 de julio de 2022. (Daniel Berehulak/The New York Times)
La escena de un ataque con misiles rusos en Dnipro, Ucrania, el 15 de julio de 2022. (Daniel Berehulak/The New York Times)

WASHINGTON — En la primera fase de la guerra en Ucrania, la escasez de soldados y los problemas con los equipos forzaron a Rusia a reducir su misión, abandonar su ataque sobre Kiev y enfocar su ofensiva en el este.

Ahora, conforme la lucha entra en su sexto mes, el personal crucial y los problemas con el equipo podrían ralentizar de nuevo las operaciones rusas y darle una mejor oportunidad a la contraofensiva de Ucrania de tener éxito, mencionaron autoridades estadounidenses y europeas.

Las señales de las dificultades de Rusia abundan: los proyectiles de artillería que no impactan en sus objetivos, la intercepción de comunicaciones de soldados rusos en las que se quejan que les han dado tanques viejos, así como la cantidad de muertos y heridos que aumenta de forma dramática entre sus tropas.

Sin embargo, a diferencia del inicio de la guerra, podría ser más difícil para Rusia reiniciar su estrategia y recuperarse, al menos en el corto plazo.

Según autoridades estadounidenses y europeas, pocas potencias han conquistado un país y destruido un ejército enemigo con una fuerza conformada en su mayoría por voluntarios, como lo está intentando hacer el presidente de Rusia, Vladimir Putin. Sin embargo, Putin no ha demostrado ningún indicio de desear alguna especie de reclutamiento a gran escala, pues le admitiría a su país que la lucha en Ucrania será una guerra larga, no una operación corta.

Rusia ha anunciado y Occidente ha predicho varias pausas en la guerra. Por ejemplo, después de la caída de la ciudad de Lisichansk el mes pasado, los comandantes rusos dijeron que sus fuerzas iban a hacer una pausa y reagruparse, pero los ataques de artillería continuaron.

Esta vez, representantes de la OTAN y otras autoridades aseguran que la realidad in situ debería forzar al Ejército ruso a detener sus operaciones para reforzar las unidades mermadas, proteger mejor sus líneas de suministro e ingresar nuevo equipo. Estas autoridades admiten que es posible que Putin pase por alto el consejo de sus oficiales y ordene que la ofensiva en el este continúe durante todo el verano. A pesar de todos los problemas de personal y equipo de Rusia, los altos precios de la energía significan que Rusia está ganando suficiente dinero como para financiar su Ejército.

Un soldado ucraniano pela papas en un pueblo que fue recuperado de las fuerzas rusas, a las afueras de Mykolaiv, Ucrania, cerca de la frontera con la región de Jersón, el 22 de julio de 2022. (Daniel Berehulak/The New York Times)
Un soldado ucraniano pela papas en un pueblo que fue recuperado de las fuerzas rusas, a las afueras de Mykolaiv, Ucrania, cerca de la frontera con la región de Jersón, el 22 de julio de 2022. (Daniel Berehulak/The New York Times)

La esperada pausa rusa llega después de la fase más sangrienta de la guerra para ambas partes. Durante las últimas semanas de una agobiante batalla de artillería que dejó ciudades y pueblos destruidos tras el paso del ejército de Moscú, Ucrania y Rusia han perdido miles de soldados, entre ellos algunos de sus mejores y más experimentados en la vanguardia.

Las escaseces rusas han creado una oportunidad para el Ejército ucraniano y han motivado su decisión de lanzar una contraofensiva, comentaron autoridades militares y legisladores de Estados Unidos que visitaron Ucrania hace poco. En las próximas semanas es probable que haya más ofensivas ucranianas —lo más probable es que ocurran en el sur—, comentaron estas autoridades.

“Los rusos están agotados y no hay que darles tiempo de reagruparse y descansar”, comentó la representante Elissa Slotkin, demócrata de Míchigan, una miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que visitó Ucrania el mes pasado con un pequeño grupo de legisladores. “Comprendo el deseo de atacar cuando estén cansados”.

Rusia ha asignado casi el 85 por ciento de su ejército de campo a la lucha en Ucrania y para esto ha convocado soldados desde el extremo este del país y despliegues de todo el mundo, comentó hace poco un alto funcionario del Departamento de Defensa. Según autoridades europeas, al Ejército ruso se le ha complicado llevar reservistas y nuevos reclutas al combate.

Los estimados de la cantidad de rusos que han muerto van de 15.000 a más de 20.000 y hay miles más lesionados o extraviados. Según funcionarios de inteligencia de Estados Unidos y de los aliados, incluso con la cifra más conservadora, Rusia ha perdido más soldados este año que la Unión Soviética en casi una década de lucha en Afganistán.

En su búsqueda de reclutas, Rusia ha tenido que bajar sus estándares, aseguraron funcionarios de inteligencia de Occidente. Putin firmó una ley que elimina el límite de edad para que los rusos firmen su primer contrato para unirse al Ejército. Las autoridades de Occidente también mencionaron que habían observado una reducción en los estándares de salud y preparación física del Ejército ruso, el cual está otorgando exenciones para que se alisten personas con antecedentes penales.

Aunque los problemas de Rusia con el equipamiento no son tan agudos como su escasez de personal, sí son significativos. Por ejemplo, las fuerzas rusas han tenido que remplazar tanques más nuevos y más modernos con versiones más antiguas. Según algunos estimados de inteligencia, Rusia ha perdido una tercera parte de sus tanques. Aunque utiliza suministros de misiles guiados de precisión, Rusia ha confiado en los sistemas de artillería. No obstante, las armas sofisticadas que ha utilizado Ucrania han forzado a Rusia a alejarlas de la vanguardia, lo cual ha disminuido su efectividad.

Rusia tiene una enorme reserva de proyectiles de artillería, la principal munición que está usando en esta etapa de la guerra, según autoridades estadounidenses. Sin embargo, incluso con ellos hay problemas, según funcionarios de inteligencia de Occidente. Muchos están envejeciendo y fueron almacenados en malas condiciones, lo cual ha reducido su efectividad pues sus detonadores son poco confiables.

Los controles de exportaciones de Estados Unidos y Europa han sido eficaces presionando a los fabricantes rusos de armas, al menos de manera temporal, pues los han forzado a ralentizar o detener la producción de municiones guiadas de una calidad superior y otras de tipo avanzado. La escasez ha obligado a los rusos a ser cuidadosos al elegir sus objetivos, una razón por la que el Ejército ha limitado sus intentos de ataque a convoyes en movimiento y más bien se ha concentrado en blancos inmóviles como las bodegas ucranianas.

En semanas recientes, Rusia ha utilizado un sistema de ataque antiaéreo, el S-300, para atacar blancos en tierra cerca de la ciudad de Mykolaiv, una señal de que Rusia carece de misiles más apropiados para ese tipo de ataques, según autoridades ucranianas.

Altos mandos militares estadounidenses señalaron que la escasez de personal, armas y municiones que está padeciendo Rusia ya se está viendo en el campo de batalla. Unas nuevas tácticas ucranianas —gracias a equipo de Occidente— también han sido eficaces para controlar la cantidad de proyectiles disponibles en todo momento para los soldados rusos de la vanguardia.

Los soldados ucranianos han utilizado armas proporcionadas por Estados Unidos como los Sistemas de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad (HIMARS, por su sigla en inglés) para destruir decenas de puestos de comando rusos, sitios de defensa aérea y almacenes de municiones, con lo cual han interrumpido el flujo de municiones a las fuerzas de la vanguardia rusa.

El brigadier Christopher King, el más alto funcionario británico en una célula militar en Stuttgart, Alemania, que está coordinando el flujo hacia Ucrania de armas y municiones que ha donado Occidente, comentó que el HIMARS y otra artillería con cohetes han permitido que los ucranianos debiliten la capacidad de los rusos “para suministrarse, por lo que están cumpliendo la función precisa para la cual se las proporcionamos”.

Evaluaciones de inteligencia estadounidenses y de Occidente le dan credibilidad a la idea de que las siguientes semanas o meses serán cruciales para Ucrania. Aunque no puedan hacer retroceder a las fuerzas rusas de una forma significativa, una fuerte contraofensiva podría aumentar la confianza entre los aliados de Ucrania.

Autoridades estadounidenses y británicas comentaron que las autoridades ucranianas han aceptado que entienden que tienen una cantidad limitada de tiempo para aprovechar la aparente debilidad de Rusia.

El representante Michael Waltz, republicano de Florida, quien fue parte de la delegación del Congreso que viajó a Kiev, comentó que Estados Unidos debería enviar más artillería con cohetes y otras armas avanzadas a Ucrania. El presidente Volodímir Zelenski les dijo a miembros del Congreso que, si Putin triunfa en las vanguardias actuales, Ucrania tendrá dificultades para seguir siendo un Estado viable.

“Zelenski cree que los rusos están en un momento de debilidad mientras se reagrupan para seguir presionando al frente antes del invierno”, comentó Waltz.

© 2022 The New York Times Company

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