Se dispara la inflación en América Latina después de récord de subida de precios en Estados Unidos

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Al igual que en Estados Unidos, donde la inflación se disparó en junio con un aumento de los precios al consumidor del 9.1 por ciento, que es el más alto en 40 años, casi todos los países de América Latina se han visto muy afectados por el alza desmedida de los precios, causada principalmente por la pandemia del covid 19 y la invasión de Rusia a Ucrania.

Desde el norte hasta el sur del continente, los bancos centrales han empezado a endurecer su política monetaria con el fin de contener la espiral inflacionaria. Organismos económicos como la Cepal advierten que este fenómeno provocará que ocho millones de personas en la región caigan en situación de pobreza extrema.

Hasta ahora, los países más afectados son Argentina y Venezuela. En el primero se reportó un incremento del 60,7 por ciento interanual, el más alto en 30 años. En cuanto al segundo, en mayo registró un incremento del 167 por ciento, si se compara con el mismo mes del año pasado.

En México, la situación también es preocupante. El índice general inflacionario se aceleró en junio y alcanzó su mayor nivel en 21 años.

Cifras dadas a conocer por el Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) revelan que el Índice Nacional de Precios al Consumidor se ubicó en 7,99 por ciento, en la primera mitad de junio, que es su mayor nivel desde enero de 2021 y un 0,84 por ciento más alto que en el mes anterior. En gran medida, este índice subió por el alza en los precios de alimentos como el pollo, la naranja y la papa.

El Inegi especificó que el producto que más subió fue la papa, que tuvo un aumento del 28,6 por ciento con respecto al mes anterior. Le siguió la naranja, con 24,8 por ciento; el pollo, con 3,3 por ciento; la electricidad, con 2,59 por ciento y el pan dulce, con 2,2 por ciento,

Este aumento inflacionario se produce a pesar de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha implementado un programa para contener el precio de los alimentos y subsidiar las gasolinas.

Plan de López Obrador

Consciente de que, para tener mejores resultados, México necesita de Estados Unidos, en su reciente visita a Washington, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador le presentó a su homólogo Joe Biden un plan de cooperación para hacer frente a la inflación.

El plan de López Obrador enfatiza la cooperación en el abasto de gasolina debido a que en Estados Unidos gran parte del aumento inflacionario ha sido impulsado por el incremento en los precios del combustible, que subieron casi 60 por ciento en un año.

En concreto, el plan del mandatario mexicano se resume en los siguientes puntos:

  • México garantiza el abasto de gasolina en la frontera norte para que los estadounidenses puedan llenar los tanques de sus vehículos. “Podemos incrementar nuestros inventarios de manera inmediata. Nos comprometemos a garantizar el doble abasto de este combustible”, dijo AMLO.

  • México ofrece a Estados Unidos más de mil kilómetros de gasoductos para transportar gas de Texas a Nuevo México, Arizona y California.

  • México propone suspender más aranceles y relajar medidas reglamentarias en el comercio de alimentos y otros bienes para aminorar los precios a los consumidores de ambos países.

  • Plan de inversión privada y pública para producir bienes que fortalezcan los mercados de México y Estados Unidos y evitar así la importación de otras regiones y continentes. En este contexto, López Obrador aseguró que impulsará la creación de parques solares en los estados fronterizos para producir energía que beneficie a ambos países.

  • Ordenar el flujo migratorio y permitir la llegada a Estados Unidos de obreros, técnicos y profesionales de distintas disciplinas, tanto mexicanos como centroamericanos, con visas temporales de trabajo para asegurar que no se paralice la economía por falta de mano de obra.

Visas de trabajo

De todos estos puntos, por ahora el gobierno de Biden se ha comprometido a aumentar las visas de trabajo para mexicanos y centroamericanos con el fin de ayudar a mitigar la crisis migratoria en la frontera.

Además del tema migratorio, a Biden le preocupa sobremanera controlar la inflación debido a que ha contribuido al descenso de su índice de aprobación. Una reciente encuesta de la firma Civiqs Poll indica que solo un 29 por ciento de los estadounidenses aprueba su gestión.

Pese a las malas noticias en el plano económico, Biden ha manifestado su confianza de que la espiral inflacionaria empezará a disminuir. Los precios de la gasolina, por ejemplo, han bajado un poco de los 5 dólares por galón que alcanzaron a mediados de junio.

Para contener la presión inflacionaria, se prevé que la Reserva Federal aumente otros tres cuartos de punto porcentuales a las tasas de interés en su próxima reunión.

El FMI (Fondo Monetario Internacional) ha recortado ya sus proyecciones para el crecimiento de la economía estadounidense y advierte que el aumento descontrolado de la inflación plantea “riesgos sistémicos” tanto para Estados Unidos como para la economía mundial.

Por ahora, sin embargo, hay un elemento alentador en el panorama: los datos de empleo en junio, más positivos de lo esperado, alejan el fantasma de la recesión, lo que es buena noticia tanto para Estados Unidos como para gran parte del mundo.

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