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Para sofocar la rebelión agrícola, el gobierno de Macron promete reformas y ratifica el rechazo al acuerdo comercial UE-Mercosur

Los agricultores bloquearon largos tramos de las principales autopistas de Francia hoy, utilizando sus tractores para bloquear el tráfico y presionar al gobierno para que ceda a sus reclamos de facilitar y volver más rentable la producción de alimentos. (AP Foto/Christophe Ena)
Los agricultores bloquearon largos tramos de las principales autopistas de Francia hoy, utilizando sus tractores para bloquear el tráfico y presionar al gobierno para que ceda a sus reclamos de facilitar y volver más rentable la producción de alimentos. (AP Foto/Christophe Ena) - Créditos: @Christophe Ena

PARIS.- El gobierno francés parecía haber comenzado a neutralizar ayer la rebelión del mundo agrícola que había ocupado 400 kilómetros de autopistas y, por un momento, cercó por completo los accesos a París. Entre sus promesas, el primer ministro, Gabriel Attal, ratificó el rechazo al acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur. Pero el principal gremio del sector las consideró insuficientes y llamó a mantener el movimiento.

Bautismo de fuego para el nuevo primer ministro. Nombrado hace poco menos de dos semanas, Attal hizo frente hace una semana a su primera protesta social: la de los agricultores. Una cólera alimentada —según sus líderes — por las infinitas y exigentes reglamentaciones, sobre todo medioambientales, por unos ingresos demasiados escasos e incluso por un trabajo burocrático que les impide ocuparse de lo esencial.

Después de algunos días de reflexión y reuniones, el jefe del gobierno viajó ayer por la tarde a una explotación bovina del centro del país, donde se reunió con unos 40 agricultores, antes de presentar medidas para responder a la protesta.

“Hay cóleras sanas. Pero no hay violencias justificadas”, dijo Attal al comenzar su intervención. El jefe de gobierno ha decidido “poner la agricultura antes que nada” y abrir “un nuevo capítulo para ese sector de la economía francesa”.

Los agricultores junto a un montón de escombros en Agen, suroeste de Francia, el 25 de enero de 2024. (AFP)
Los agricultores junto a un montón de escombros en Agen, suroeste de Francia, el 25 de enero de 2024. (AFP) - Créditos: @CHRISTOPHE ARCHAMBAULT
France, Saint Ouen. El primer ministro, Gabriel Attal llega al Palacio Eliseo. (Sadak Souici/ZUMA Press Wire/dpa)
France, Saint Ouen. El primer ministro, Gabriel Attal llega al Palacio Eliseo. (Sadak Souici/ZUMA Press Wire/dpa) - Créditos: @Sadak Souici

Los tres pilares que guiarán la acción de Attal serán “actuar en defensa de los ingresos”, “simplificar y facilitar la vida” de los agricultores, y “preparar el futuro de nuestra agricultura”, aseguró.

Para ello, el gobierno tomará “diez medidas de simplificación inmediata”, por decreto. Entre ellas figuran la modificación de plazos para obtener autorizaciones judiciales que conciernan las explotaciones, simplificar los controles administrativos y terminar con las incoherencias.

Tema central en las reivindicaciones, el gobierno anunció un cambio en la fiscalidad del gasoil no vial (GNR), un carburante destinado —entre otras cosas— a los tractores agrícolas. Si bien los agricultores tienen derecho a un rembolso parcial de las tasas que pesan sobre ese combustible, este se reduce cada vez más. Ese aumento, que debía aumentar progresivamente hasta 2030 y era denunciado enérgicamente, fue anulado ayer por Gabriel Attal.

“Vamos a poner término a la trayectoria de aumento del GNR”, dijo. También anunció que el rembolso fiscal será realizado en el momento de la compra y ya no después de presentar un justificativo, como es el caso actualmente.

“Se trata de una medida de simplificación y de tesorería”, detalló el primer ministro.

Agricultores cortan una carretera durante una protesta, el 23 de enero de 2024, cerca de Beauvais, en el norte de Francia. (AP Foto/Matthieu Mirville)
Agricultores cortan una carretera durante una protesta, el 23 de enero de 2024, cerca de Beauvais, en el norte de Francia. (AP Foto/Matthieu Mirville) - Créditos: @Matthieu Mirville
Bloqueos de rutas convocada por varios sindicatos agrícolas para protestar contra los aumentos de los costos de producción y las regulaciones ambientales, en Agen, suroeste de Francia. (AFP)
Bloqueos de rutas convocada por varios sindicatos agrícolas para protestar contra los aumentos de los costos de producción y las regulaciones ambientales, en Agen, suroeste de Francia. (AFP) - Créditos: @CHRISTOPHE ARCHAMBAULT

A pesar de las numerosas críticas dirigidas por el mundo rural a Bruselas, que exige del sector una cantidad de trámites burocráticos que, según afirman, los asfixia, Attal defendió los beneficios que representa la Unión Europea (UE), entre ellos la Política Agrícola Común (PAC). El jefe del gobierno recordó que esta significa “9.000 millones de euros por año” de ayuda para los agricultores franceses. Pero enseguida reconoció, no obstante que debería ser simplificada, asegurando que el presidente Emmanuel Macron “intervendrá a favor de ese tema la semana próxima en el Consejo Europeo”, reunión periódica de los jefes de Gobierno y de Estado del bloque.

Attal anunció asimismo el desbloqueo de 50 millones de euros para el sector bio, en dificultad, así como un incremento de las indemnizaciones para las explotaciones más afectadas por la enfermedad hemorrágica epizoótica (MHE), una nueva patología que debilita a las vacas. También evocó un “presupuesto de 50 millones de euros” y prometió un “aumento de la tasa de indemnización al 90% para los criadores afectados por esa enfermedad”. Hace pocos días, ese porcentaje se elevaba al 80%.

Los sindicatos agrícolas después de amenazar al gobierno con una semana o más de acciones de protesta si sus demandas no son atendidas (AFP)
Los sindicatos agrícolas después de amenazar al gobierno con una semana o más de acciones de protesta si sus demandas no son atendidas (AFP) - Créditos: @CHRISTOPHE ARCHAMBAULT

Por último, Attal ratificó la posición del presidente Macron con respecto al acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur:

“Francia se opone. Lo repito en forma clara y neta. El presidente de la República siempre se opuso y nosotros seguiremos oponiéndonos”, afirmó.

El mensaje, sin embargo, no convenció a la Fnsea, principal sindicato del sector, que llamó a “proseguir la movilización”.

“Lo que se dijo esta noche no calma nuestra cólera. Tenemos que ir más lejos”, declaró el presidente de la Fnsea, Arnaud Rousseau, al considerar que las medidas anunciadas eran “demasiado limitadas” y no respondían a todos los reclamos de los productores.