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Faustino Oro: un prodigio del ajedrez que comenzó a jugar casi de casualidad, sigue a Vélez y sacudió el tablero mundial con su victoria sobre Magnus Carlsen

Faustino Oro, comenzó a jugar en pandemia y su crecimiento resultó exponencial
Faustino Oro, comenzó a jugar en pandemia y su crecimiento resultó exponencial

Si la pandemia fue devastadora para innumerables personas, para Faustino Oro significó el descubrimiento de una pasión incontenible: los tableros de ajedrez. El chico argentino de 10 años es el centro de la escena mundial porque este domingo derrotó a Magnus Carlsen, el número 1 del mundo, en una partida bullet (ultrarrápida). Un impacto no muy sencillo de dimensionar. Aunque cuando los especialistas hablan sobre él, empieza a entenderse la magnitud de este jovencito de anteojos que juega, disfruta y asombra al mundo. El jugador Pablo Ricardi, columnista en La NACION, opinó: “ Este chico es una Ferrari. Está claro que llegará muy lejos, y ser campeón del mundo no es un sueño imposible para él ”.

¿Pero quién es este chico que compite entre adultos, que se ubica entre los mejores del mundo y se desafía con la elite del ajedrez? En tiempos de coronavirus, Faustino se desvivía por el básquetbol y el fútbol, quería saber los resultados de su Vélez. No era fácil contener al niño con el encierro forzoso. Transcurrían momentos de gran incertidumbre en la sociedad, todo a puertas cerradas. “Cuarentena” y “personal esencial” eran expresiones cotidianas. Y fue así que su papá, Alejandro, entendió que una forma de entretener a su hijo era sacar su tablero de ajedrez para enseñarles a Faustino y a su mujer Romina los movimientos básicos. Su pareja supuso que no iba a tener el tiempo suficiente para dedicarle tiempo y su hijo, que antes veía al ajedrez como un juego soporífero, comenzó a disfrutar del desafío de los trebejos.

El vértigo con el que sucedieron las cosas para el pequeño Oro llama la atención. Sus padres, ambos contadores, advirtieron que su hijo tenía un don que antes no habían advertido. Sucedía que Faustino, cuando veía participar a su papá en algunas partidas online, consideraba que se trataba de un “ juego aburrido ”. Sin embargo, tras aprender cómo debía mover cada pieza, el niño que se crio en el barrio de San Cristóbal, cada mañana les pedía a sus papás que lo registrasen como usuario a Chess.com, el sitio en el que dio sus primeros pasos.

En apenas un mes, el mundo de los Oro se dio vuelta por completo. El confinamiento continuaba, pero Faustino, después de perder varias partidas, dio un vuelco en su forma de jugar. Ocurría que el niño se pasaba horas mirando Youtube para entender cómo jugaban otros ajedrecistas y cómo se resolvían algunas partidas. Perdió rápidamente los 800 puntos con los que se arranca en el sitio, un “crédito” de iniciación. La propuesta de su papá de darle un regalo cada vez que lograse conquistar 100 puntos pareció haberlo motivado especialmente. Tanto que comenzó a ganar más de 100 puntos por semana. Incluso, llegó a pedirle tres premios a su papá en una semana. Este crecimiento imponente llamó mucho la atención de Alejandro y no es para menos, porque los mejores jugadores del mundo tienen 3200 puntos y el niño sumaba de a 100 con una naturalidad surrealista.

Faustino con la camiseta de Vélez en las instalaciones del club de Liniers, junto con Braian Romero
Faustino con la camiseta de Vélez en las instalaciones del club de Liniers, junto con Braian Romero

Es por eso que el padre de Faustino contó que decidió ver qué estaba haciendo su hijo, así que se logueó con otro usuario y vio que había hecho una combinación de 3 o 4 jugadas que era muy difícil de advertir para un chico de su edad y, sobre todo, con apenas un puñado de semanas de práctica. Decidió grabar esa partida y se la mandó al abuelo de Faustino, que es el experimentado de los Oro en materia de ajedrez. Cuentan los que conocen la intimidad de la familia que la frase después de ver lo que hizo su nieto fue: “ Con un mes de ajedrez, eso no es normal ”.

Eso fue el puntapié para anotarlo en el Círculo Torre Blanca y que pudiese tomar clases virtuales con el maestro Fabián Fiorito. El padre de Faustino reveló en varios medios que cuando se terminó el confinamiento comenzaron a asistir a las clases de ajedrez y en esos encuentro pudo darse cuenta que su hijo resolvía ejercicios para dar un jaque mate en cuatro jugadas y en una velocidad increíble. Entonces, fue tiempo de encontrar clases para su hijo de manera individual: primero con Guillermo Llanos y después con Daniel Pérez; ambos guiaron al pequeño Fausti, como lo llaman todos.

Se abrió un canal de Youtube “Faustichess”, que tiene 3350 suscriptores y 42 videos. En esa plataforma empezó a comentar las partidas y hasta llegó a hacer un streaming de casi 3 horas jugando con distintos rivales y contando cómo les ganaba. Es tan increíble toda su historia que es el único ajedrecista en los más de quince siglos de historia documentada del ajedrez que a tan temprana edad alcanzó un ELO de 2316 puntos, como se denomina el puntaje del ranking del ajedrez. Para entender mejor de qué se trata esto, el gran maestro noruego, Magnus Carlsen, apareció por primera vez en el ranking en abril de 2001, con 11 años y 2064 de ELO.

Su récord en precocidad lo ubica por encima de figuras como Bobby Fischer, Anatoli Karpov y Garry Kasparov, e incluso por encima de N°1 del mundo: Magnus Carlsen. Conquistó los títulos de Maestro Candidato y Maestro FIDE, lo que implicó que sea reconocido como el mejor Sub 8 y Sub 10 del mundo. Incluso, en poco más de tres años, Faustino disputó casi 46 mil partidas y su puntaje trepó por encima de los 2900 puntos.

A fines de 2023, el hijo de Romina y Alejandro tomaron la determinación de cambiar de rumbo, por eso Faustino se despidió de sus compañeros del cuarto grado de San José de Calazans y emigraron a Barcelona. Ricardi explicó el por qué de esta decisión: “Es un lugar óptimo para desarrollarse ajedrecísticamente. Una decisión comprometida en lo familiar, pero adecuada para acompañar a Faustino en la aventura de alcanzar los primeros lugares del ajedrez. Una de las ventajas es la cercanía con los grandes centros del ajedrez mundial. Otra, es el roce social con maestros de élite”.

Con la inocencia de un chico de 10 años, Faustino celebró su victoria ante Carlsen, con la particularidad de un acento que parece más español que argentino, pero sus padres explicaron en algunas oportunidades que eso se debe a que durante mucho tiempo siguió a Youtubers españoles y ex campeones de ajedrez como Pepe Cuenca (José Fernando Cuenca Jiménez) y Luisón (Luis Fernández Siles), a los que les copió los modismos y sus palabras.

“ El Messi del ajedrez ”, como lo calificó la prensa española disfruta de su momento. Festejó con baile incluido su victoria sobre el número 1 del mundo, se acomodó sus lentes, se sonrió, vivió con emoción la partida y sacudió el mundo del ajedrez. “ Por fin podemos jugar con Carlsen ”, se lo escucha en el video que recorrió el mundo. Claro, para él es un juego y así debe ser, porque tiene 10 años, le encanta patear una pelota, pasar tiempo con sus papás y divertirse con amigos. Como debe ser.