Creen que los pumas ya se alejaron del casco urbano de Villa Gesell: hacia dónde habrían ido

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Un puma suleto en las calles de Villa Gesell
Una de las imágenes que captó ayer a un puma caminando por las calles de Villa Gesell

VILLA GESELL.— Dos rastrillajes y guardia nocturnos dieron resultados negativos en el intento de dar con el o los pumas que se vieron ayer por las calles de esta ciudad, situación que quedó registrada por cámaras de seguridad del municipio y otras de comercios y viviendas.

La ausencia de resultados positivos en el operativo desplegado convence cada vez más a los especialistas de que el o los animales ya deberían haber ganado terreno con rumbo sur, hacia sectores de bosques y deshabitados más compatibles con su hábitat natural.

Anoche, con condiciones de mal tiempo a partir de bruma y lloviznas periódicas, el equipo enviado desde la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires encabezó nuevas búsquedas. “Aún sin novedades”, contestaron a LA NACION a primera hora de hoy para confirmar que el panorama sigue sin cambios.

Estos partes se volcaron durante una reunión que a media mañana encabezó el intendente local, Gustavo Barrera, y funcionarios del área Seguridad con personal especializado del gobierno provincial y de entidades particulares que colaboraron en el operativo dispuesto desde ayer a la mañana. Allí coincidieron en dar por terminado el operativo de búsqueda, aunque acordaron mantener guardias pasivas con personal de la comuna por un tiempo prudencial.

Entonces todo parece volver a la normalidad y el paso de los pumas por el cemento geselino quedará como un particular recuerdo, seguramente difícil de olvidar. También se normalizó la actividad educativa, suspendida solo durante el turno tarde de ayer como medida de prevención frente a un despliegue todavía activo e intenso para dar con estos felinos salvajes.

Autoridades municipales confirmaron hoy que se realizaron dos recorridas durante la madrugada, a las 2.30 y 6.30. Los pumas son animales de hábitos nocturnos y se apostaba a que si todavía andaban entre casas podrían moverse, favorecidos por un horario sin autos ni gente en las calles.

Tras la sorpresa y conmoción de ayer, ya con algo más de tiempo para evaluar la situación y escenario, se comienzan a barajar algunas hipótesis sobre el porqué de la presencia de esta especie en el corazón del casco urbano, cuántos animales anduvieron por allí y también por qué no se los volvió a ver desde media mañana de ayer.

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En estas últimas horas se ponía en duda si eran dos o solo uno los pumas divisados. Los registros de cámaras de seguridad no son simultáneos en horario ni hay demasiada distancia entre un lugar y otro donde se los vio. Por eso no se descarta que siempre se haya tratado de un mismo animal. Al menos sobre esta última opción hubo coincidencias en la reunión de esta mañana, en la sede de gobierno municipal.

Vale recordar que cuando personal del centro de monitoreo municipal advirtió sobre la primera presencia de un puma, todavía de madrugada, se llegó a creer que había al menos un ejemplar adulto y algunas crías. Luego se descartó esta posibilidad cuando se pudo confirmar que lo que se veía a su lado era su propia sombra.

Rumbo sur

“Nos vamos a reunir con la gente de Fauna de provincia y la Fundación Temaikèn, que participan de esta búsqueda, para definir pasos por seguir, pero es casi un hecho que no hay pumas en la ciudad”, explicó esta mañana a LA NACION el secretario de Seguridad de Villa Gesell, Mauricio Andersen.

En el caso de que se pudiera confirmar que fue un único puma hay constancia de haberlo visto antes del mediodía de ayer con rumbo sur, hacia el sector conocido como Colonia Marina, próximo a Mar de las Pampas. Pero con huellas que harían pensar que se alejaría del mar hacia la ruta 11, que divide a este distrito de General Madariaga, donde ya hay campo abierto y presencia habitual de esta especie.

Desde la propia Secretaría de Seguridad confirmaron que anoche se recibieron al menos tres llamados de gente que dijo haber visto a un puma en cercanías de esa ruta, lo que avalaría aquella posibilidad. Entonces también se intentó un despliegue por la zona señalada, pero tampoco se pudo dar con el animal.

Ayer a la tarde se suspendieron las clases en Villa Gesell y les pidieron a los vecinos no salir
Ayer a la tarde se suspendieron las clases en Villa Gesell y les pidieron a los vecinos no salir - Créditos: @Mauro V. Rizzi

“Se buscaron rastros en los lugares donde estuvo o estuvieron merodeando pero no se encontró nada”, confirmó a LA NACIÓN Andrés Suares, coordinador de población animal de Fundación Temaikèn, entidad que se sumó al despliegue de búsqueda. Dijo que se desconoce por qué visitaron la ciudad y arriesgó que el o los pumas pudieron haberse movido y reubicado en un lugar más natural, aprovechando los espacios verdes de la zona, como el que rodea al Faro Querandí. “Los pumas son animales caminadores, de la zona, probablemente entre ayer y hoy hayan tomado su curso”, arriesgó.

Como publicó LA NACION, se especula que el o los pumas pudieron haber llegado desde la margen oeste de la ruta 11 detrás de alguna presa, en busca de comida o quizás escapando de perros de campo que se les animan a enfrentarlos, como confió un guardaparques.

Otra hipótesis que asomó es que hayan llegado por la costa y su punto de partida haya sido la Reserva Natural de Mar Chiquita, unos 40 kilómetros al sur de Villa Gesell. Allí se produjo el pasado fin de semana un gran incendio que provocó el alejamiento de las distintas especies animales que habitan en torno de esa enorme albúfera.

Los vecinos estaban conmocionados a primera hora de ayer. Se despertaron con esta novedad que sonaba poco creíble, pero que pudieron confirmar pronto, cuando comenzaron a circular videos difundidos por el propio municipio. Se veía un puma caminar entre mesas de un bar. En otro, ya grabado desde un móvil y con teléfono celular, un animal similar corría por la avenida 1, a metros de la playa.

Desde el municipio se alertó entonces sobre una situación de riesgo y se insistió en la necesidad de permanecer en los domicilios, así como se remarcó el pedido para poner a resguardo a los animales domésticos ante el temor que se convirtieran en alimento a mano para esta especie salvaje.

Por la tarde, ya sin nuevas constancias de presencia del animal en las calles, hubo gestos de relajamiento y la ciudad retomó su ritmo normal. Salvo por la suspensión de clases, dispuesta solo para el turno tarde. Para entonces todos estaban algo más tranquilos, pero también solo hablaban de lo mismo: en comercios, bares y esquinas, el tema de charla eran los pumas en Villa Gesell.

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