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La asamblea de Hong Kong aprueba por unanimidad una nueva ley de seguridad nacional

Vista general de los legisladores que asisten a la segunda lectura del Proyecto de Ley de Salvaguarda de la Seguridad Nacional, también conocido como Artículo 23 de la Ley Fundamental, en el Consejo Legislativo de Hong Kong, en Hong Kong, China

HONG KONG, 19 mar (Reuters) -El Consejo Legislativo de Hong Kong aprobó el martes por unanimidad un nuevo proyecto de ley de seguridad nacional, días después de su presentación, acelerando una importante norma que, según los críticos, amenaza aún más las libertades de la ciudad gobernada por China.

El paquete, conocido como Artículo 23, castiga delitos como la traición, el sabotaje, la sedición, el robo de secretos de Estado, la injerencia exterior y el espionaje con penas que van desde varios años hasta la cadena perpetua.

El líder hongkonés, John Lee, dijo que la ley entraría en vigor el 23 de marzo y la calificó de "momento histórico para Hong Kong".

Esta nueva serie de leyes se suma a una anterior, impuesta por China, sobre seguridad nacional, que ya había provocado sanciones de Estados Unidos, incluso contra Lee.

Algunos legisladores, sin embargo, se encogieron de hombros ante el riesgo de nuevas sanciones y posibles rebajas de la calificación crediticia.

"Tenemos que legislar por la seguridad de nuestro país y de Hong Kong. Lo que tenga que venir, vendrá. No nos importa", dijo el jefe del órgano legislativo, Andrew Leung.

El Consejo Legislativo de Hong Kong, plagado de partidarios de Pekín, recibió el proyecto de ley el 8 de marzo, tras un mes de consultas públicas.

Las autoridades afirman que la legislación es necesaria para colmar las lagunas del régimen de seguridad nacional, a pesar de la promulgación de la ley impuesta por China que se ha utilizado para encarcelar a activistas prodemocracia.

La nueva ley tendrá efecto extraterritorial fuera de Hong Kong, lo que hace temer que pueda utilizarse para intimidar y restringir la libertad de expresión en otras jurisdicciones.

Sus detractores, entre ellos el Gobierno estadounidense, afirman que la ley restringirá aún más las libertades y podría utilizarse para "eliminar la disidencia mediante el miedo a la detención y el encarcelamiento".

La Comisión Ejecutivo-Congresual sobre China —que asesora al Congreso estadounidense— publicó el pasado jueves una carta dirigida al secretario de Estado, Antony Blinken, en la que criticaba las nuevas leyes e instaba al Gobierno estadounidense a "tomar medidas adicionales para proteger a los ciudadanos y empresas estadounidenses".

"Una noción cada vez más amplia de la seguridad nacional sólo hará que Hong Kong sea menos seguro para las empresas y los ciudadanos estadounidenses que viven en Hong Kong, así como para los hongkoneses que tratan de ejercer sus libertades fundamentales", escribió.

La oficina del Comisario del Ministerio de Asuntos Exteriores chino en Hong Kong condenó a Estados Unidos por sus críticas.

"Detengan inmediatamente la manipulación política y la interferencia en los asuntos de Hong Kong", afirmó en un comunicado anterior.

Los 89 legisladores presentes, incluido el presidente de la legislatura, votaron a favor de aprobar el proyecto. La asamblea contó en su día con una fuerte corriente prodemocracia, pero fue revisada en 2021 para garantizar que sólo los "patriotas" chinos pudieran presentarse a cargos públicos.

La Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado chino afirmó que la ley "garantizará la prosperidad y la estabilidad de Hong Kong", además de salvaguardar los intereses de los inversores extranjeros, la democracia y la libertad, así como "los derechos humanos y el bienestar fundamental de todos los ciudadanos de Hong Kong".

Los críticos afirman que las autoridades ignoraron en gran medida las peticiones de diplomáticos, juristas y grupos de defensa de los derechos para salvaguardar mejor los derechos fundamentales, incluidas las exenciones para los medios de comunicación de delitos como los secretos de Estado.

Un ejecutivo extranjero con décadas de experiencia en Hong Kong y China afirmó que la nueva ley podría perjudicar a Hong Kong, que se encuentra atrapada entre las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China.

"Para el resto del mundo, Hong Kong se considera cada vez más una parte de China, económica y políticamente. Su singularidad sigue erosionándose", dijo, declinando ser identificado dada la sensibilidad del tema.

Los responsables de Hong Kong, sin embargo, dicen que las leyes no son más severas que las de otros países, incluidos Estados Unidos, Reino Unido y Singapur, y garantizarán la estabilidad y evitarán que se repitan las protestas masivas a favor de la democracia en 2019.

(Reporte de James Pomfret, Jessie Pang y Edward Cho; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)