Anuncios

Yadiris Luis Fuentes y el periodismo que intenta "seguir vivo" fuera de Cuba

Madrid, 2 nov (EFE).- La periodista cubana Yadiris Luis Fuentes señala que el periodismo "intenta seguir vivo" fuera de su país, ya que dentro es "muy difícil" ejercerlo, sobre todo "tras las protestas de julio de 2021" contra el Gobierno, que dejaron cientos de detenidos y de condenados a prisión.

"El periodismo cubano ha sufrido una fuerte desarticulación, no como gremio, pero sí dentro de la isla; el Gobierno ha desplegado una ola represiva muy fuerte, que toca especialmente a periodistas y activistas de la sociedad civil", dice en una entrevista con EFE en Madrid.

Ella forma parte del programa de Acogida Temporal de Periodistas Latinoamericanos de Reporteros Sin Fronteras España con el Ayuntamiento de Madrid y participó recientemente en la 78ª. Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en la capital española, donde se plantea establecerse de manera permanente.

"En los últimos meses, muchos periodistas se han exiliado o han renunciado", explica la joven cubana de 30 años, y asegura que no se puede "culpar" a quien piense en dejar la isla.

En esa línea, cree que "el periodismo sigue intentando seguir vivo fuera de Cuba", ya que "es el único camino" que el Gobierno les ha "dejado".

"Es bastante difícil hacer periodismo desde fuera -reconoce-; yo solo llevo un mes en España, empecé a trabajar hace una semana y es bastante complicado, tienes que encontrar fuentes desde acá, mas allá de amigos y familiares, con las horas de diferencia es complicado para hablar con las fuentes o con tu equipo", explica.

UN PERIODISMO DEBILITADO

Yadiris analiza el estado del periodismo independiente en la isla y considera que, si ella no fue "capaz" de quedarse en Cuba, "qué puede esperar" que hagan sus compañeros.

"No creo que ningún periodista o cubano en general en el exilio esté en posición de decirle a uno de adentro que dé su vida por eso, es una decisión muy personal, ahora mismo el periodismo del país está en crisis, pero en otro momento va a volver a renacer como ya lo hizo en el pasado", augura.

Pese a ese halo de optimismo, apunta que no "sabe cuándo" puede darse ese cambio, ya que la entrada en vigor el próximo diciembre del recién aprobado Código Penal cubano "blinda al régimen de forma legal para poder coaccionar y amordazar" a la prensa.

"No solo a los periodistas que están en Cuba, también a los que estamos fuera: si alguien regresa y ha hecho periodismo o activismo fuera del país, el Código Penal permite que, cuando regresas, ellos te puedan condenar por eso, nos pone a todos en una posición de riesgo considerable", advierte.

UNA COBERTURA "POBRE" POR PARTE DE LOS MEDIOS EXTRANJEROS

La periodista cree que la cobertura de los medios extranjeros sobre la situación de esta profesión en la isla es "pobre", y considera que "quizá porque otras zonas de América Latina llaman más la atención".

"Quizá porque ahí -explica- se hace otro periodismo; en Cuba se ha hecho muy buen periodismo, pero también mucho de denuncia, esto hace que todas nuestras historias estén volcadas a lo que pasa en la parte política y se dejen de lado otras historias, quizá hace que no se fijen tanto en nosotros", plantea.

Es un fenómeno que provoca "esa sensación de que no importa a nadie". Sin embargo, "en Cuba se violan derechos humanos todo el tiempo, nos detienen, nos reprimen, a los periodistas, a los activistas y a la población en general que tenga un atisbo de disenso, y la comunidad internacional y el periodismo cierra los ojos".

"En Cuba puedes ser detenido cuando estás reporteando, cuando hay fechas señaladas nos quitan internet para que no podamos informarnos ni informar; te interrogan, se meten en tu vida...", denuncia, por lo que pide que, "como gremio" (periodístico), se mire "un poquito mas allá".

Y por ello, "la gente vive con miedo", algo que empuja a muchos a vivir "en silencio".

"Entiendo a la gente que no quiere hablar, es un miedo generacional, se lo han inculcado durante muchísimos años, es muy difícil hacer periodismo e incluso ser comprendido por la gente que te quiere", lamenta.

Macarena Soto

(c) Agencia EFE