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Un lenguaje optimista "sin precedentes" abre la semana final de negociaciones en la COP28

Dubái, 8 dic (EFE).- La semana final de negociaciones políticas en la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (COP28) arrancó este viernes con un lenguaje y un tono muy esperanzadores, que abre la puerta a que de Dubái salga un acuerdo "especial y sin precedentes".

Esas palabras, así como otras del mismo tenor como "respuestas positivas" y "el resultado más ambicioso posible", fueron empleadas por el presidente de la COP28, Sultán al Yaber, en una rueda de prensa en la que presentó a los ocho ministros y altos representantes que serán los facilitadores que mediarán entre las 198 partes que participan en esta reunión, en los temas de mitigación, finanzas, adaptación y Balance Global.

Estos ocho negociadores tendrán "48 horas cruciales" para buscar un consenso entre las partes, bajo el vaticinio de que "algo sin precedentes va a ocurrir" en esta COP28 ya "histórica" por los acuerdos que se han adoptado, como la puesta en marcha del mecanismo de pérdidas y daños, sentenció Al Yaber.

Particularmente, Al Yaber, líder de la empresa petrolera emiratí ADNOC, puso grandes esperanzas en que se podrá impulsar "la mayor ambición posible" jamás producida en una COP relativa al lenguaje de reducción o abandono de los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), una de las que más tensiones genera en las discusiones climáticas.

CAMBIO DE PARADIGMA

El máximo representante de la ONU para Cambio Climático, Simon Stiell, también intervino hoy en esa presentación para reclamar que durante esta semana no haya "distracciones ni tácticas políticas que mantengan secuestrada la ambición climática" e instó a que todos "piensen con originalidad" a la hora de negociar.

"La acción climática necesita ese cambio de paradigma", aseveró.

También fue ambicioso el negociador danés y ministro de Cooperación y Clima de su país, Dan Jørgensen, que advirtió de que los razonamientos políticos o económicos no van a impedir que la temperatura siga subiendo y que por tanto este es el momento de hacer de esta cumbre "la más importante desde el Acuerdo de París".

La necesidad de poner fin al uso de combustibles fósiles quedó resaltada también por el comisario de Acción Climática de la Unión Europea, Wopke Hoekstra, quien subrayó ese pedido como una prioridad en las negociaciones.

Hoekstra cargó contra las técnicas de Captura y Almacenamiento de Carbono (CCS, por sus siglas en inglés), tecnologías aún sin desarrollar que no van a solucionar el problema, y cargó contra el "absurdo" de mantener los subsidios a los combustibles fósiles. "No nos dejan avanzar", advirtió.

El uso de las CCS para la producción de energía es uno de los principales asuntos criticados por los países más ambiciosos en la reducción de emisiones, así como los grupos ecologistas.

En esta línea se expresó también Amnistía Internacional (AI), quien pidió al reinicio de las negociaciones en Dubái tras la jornada de descanso del jueves, que se tomen pasos concretos en la eliminación "urgente" de los combustibles fósiles y garantizar el derecho al agua en la región de Oriente Medio y Norte de África.

Estas empresas ya están agravando la crisis climática con su enorme producción de hidrocarburos y, sin embargo, tienen planes para incrementarla, dijo AI.

GASES VACUNOS

Mientras, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) presentó un informe que señala que la ganadería vacuna emite 3,8 gigatoneladas de CO₂ al año, lo que comprende el 62 % de la emisión total de Gases de Efecto Invernadero (GEI) de este sector a la atmósfera.

En su informe, la FAO estima que, para 2050, habrá crecido un 20 % la demanda de alimentos provenientes de animales terrestres, lo que "sin intervenciones ni aumentos de productividad" podría elevar las emisiones hasta las 9,1 gigatoneladas de CO₂.

En 2015, las emisiones de sistemas agroalimentarios ganaderos alcanzaron las 6,2 gigatoneladas, lo que supuso el 12 % de la emisión de GEI de origen humano, y el 40 % de la emisión total procedente de sistemas agroalimentarios, cifrada en 16 gigatoneladas.

(c) Agencia EFE