WIDER IMAGE-Documentando la muerte de un paciente por COVID-19 fuera de un hospital en la India

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NUEVA DELHI, 26 abr (Reuters) - Para el fotógrafo de Reuters Danish Siddiqui, cubrir la segunda oleada de la pandemia de coronavirus en India es un circuito diario de crematorios, cementerios y hospitales, en el que capta los problemas de la nación de 1.400 millones de personas.

Con esa experiencia, sabía que la situación en el Hospital Guru Teg Bahadur de la capital, Nueva Delhi, con 400 camas en la UCI de COVID, podría ser caótica.

Pero no estaba preparado para lo que vio el viernes: pacientes en estado crítico respirando con mucha dificultad fuera de la UCI del hospital, ya llena, y algunos muriendo antes de ser admitidos.

Siddiqui y Alasdair Pal, un reportero de Reuters, llevaban unos minutos en el hospital cuando llegó Shayam Narayan, un paciente del COVID de 45 años y padre de cinco hijos.

Los hermanos de Narayan lo subieron a un carrito del hospital y lo llevaron a la recepción de la UCI. Pocos minutos después les dieron la noticia: había muerto.

El superintendente médico del hospital no estuvo disponible para hacer comentarios. Un portavoz del gobierno estatal de Delhi, que supervisa los hospitales de la capital, dijo que los pacientes habían estado llegando al hospital GTB a pesar de que no tenía forma de ubicarlos.

"Debido al aumento exponencial de casos de COVID-19 en Delhi, todos los hospitales están sobrecargados", sostuvo Pritam Pal Singh. "A pesar de ello, el gobierno está haciendo todo lo posible para dar tratamiento a todos los pacientes".

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Para ver ensayo fotográfico, click en: https://reut.rs/3nj2JF3

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El día de la muerte de Narayan, el total de contagios en el país fue el más alto registrado hasta ese momento en cualquier parte del mundo desde que comenzó la pandemia, por segundo día consecutivo, con 332.730 casos, según los datos sanitarios federales.

Unas 2.263 personas murieron, más de 300 en Nueva Delhi. Pero esas cifras seguramente son conservadoras, dado el enorme número de cremaciones y entierros que se realizan en el país bajo los protocolos del COVID, según entrevistas con trabajadores de crematorios y cementerios.

El gobierno federal indio no respondió a una solicitud de comentarios sobre las cifras de víctimas, pero un funcionario de salud del gobierno estatal dijo a Reuters, bajo condición de anonimato, que el desajuste puede deberse a varios factores, como el exceso de precaución en el uso de los protocolos de COVID incluso cuando una persona podría no haber sido positiva.

Documentar las muertes es una tarea delicada, en la que hay que encontrar el equilibrio entre mostrar el costo humano del virus y preservar la dignidad del fallecido.

En este caso la familia de Narayan, enfadada por una muerte que consideraba evitable, se empeñó en que se contara su historia.

Sus hermanos lo llevaron al hospital a las 6 de la mañana del viernes, pero dijeron que el personal consideró que estaba lo suficientemente bien como para volver a casa.

Diez horas más tarde, cuando su estado empeoraba, volvieron. Pero ya era demasiado tarde para salvarlo.

(Reporte de Alasdair Pal. Editado en español por Javier Leira)