Primer viaje al exterior: Alberto Fernández irá a Israel cinco días después del aniversario de la muerte de Nisman

Jaime Rosemberg

En una semana marcada por el quinto aniversario de la violenta muerte del fiscal Alberto Nisman y en un giro sorpresivo en materia de política exterior, el presidente Alberto Fernández confirmó ayer que viajará a Israel. Participará el jueves próximo en el Foro Internacional de Líderes en Conmemoración del Día Internacional de Recordación del Holocausto y la Lucha contra el Antisemitismo, que se realizará en el Museo de Yad Vashem, de Jerusalén.

El anuncio del viaje presidencial fue comunicado por el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, a la embajadora de Israel en la Argentina, Galit Ronen. Israel será, así, el destino del primer viaje al exterior del Presidente, en momentos en que resurgió la polémica en torno de la muerte de Nisman, que será recordado este fin de semana en actos masivos y en el cementerio judío de La Tablada.

El gesto sorprendió a la misma sede diplomática israelí en Buenos Aires, que ya trabaja a destajo en la organización de la agenda presidencial en el Estado hebreo. Una agenda que, según explicó el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se limita "por ahora" solo a su participación en el foro.

Más de cuarenta presidentes, primeros ministros y familias reales de Europa, América del Norte y Australia asistirán al encuentro de recordación. Hablarán allí el presidente de Israel, Reuvén Rivlin; el primer ministro de ese país, Benjamin Netanyahu; el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el príncipe Carlos de Gales, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin. También se prevé la presencia y el testimonio de un líder de alto rango de los Estados Unidos y del presidente de Alemania Frank-Walter Steinmeier.

Para Fernández, la posibilidad de codearse con varios de los principales líderes mundiales llegará, además, el miércoles por la noche, cuando-según pudo saber LA NACION- comparta una cena reservada sólo para jefes de Estado, en la que también estará el vicepresidente norteamericano Mike Pence.

"Es muy importante para nosotros que la primera visita de su gestión sea en Israel. Es un honor para nosotros y creo que también lo es para Argentina", afirmó a LA NACION Ronen Krausz, encargado de negocios y actual jefe de misión de la embajada de Israel en Buenos Aires.

Mientras era jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri viajó a Israel, en junio de 2014, y recorrió el museo en el que se desarrollará el acto al que asistirá el Presidente. Netanyahu llegó a la Argentina en septiembre de 2016 e invitó a Macri a Israel. Por distintas razones, y a pesar de su buena sintonía con Israel y su principal aliado, Estados Unidos, el expresidente postergó el viaje y será Fernández quien finalmente concrete una visita, cuyo último antecedente es la presencia de Carlos Menem, en 1990.

Más allá de la novedad, hay algunos temas ríspidos que Fernández podría tener que abordar en su viaje. La decisión-por ahora pospuesta- de sacar a la milicia proiraní Hezbollah del listado de organizaciones terroristas, propuesta hace meses por la hoy ministra de Seguridad, Sabina Frederic, es uno de ellos, además de las visiones que conviven en el oficialismo sobre la muerte de Nisman, que para el gobierno israelí -según el propio Netanyahu- fue un asesinato.

Por otro lado, la Cancillería ya definió que habrá presencia del Gobierno en otros actos de conmemoración de la Shoá (Holocausto), en Buenos Aires y en Polonia. A principios de semana, el diputado macrista Waldo Wolff (Juntos por el Cambio-Buenos Aires) envió una carta al canciller Felipe Solá en la que le expresó su preocupación por la demora en la designación de un representante del país en el homenaje a las seis millones de judíos asesinados por el nazismo, que coincide con los 75 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, en el que murieron más de un millón y medio de judíos. "Supongo que será un tema de tiempos administrativos y que a la brevedad esto quedará resuelto", escribió Wolff, quien se ofreció como representante en ese acto, con gastos de pasaje y estadía a su cargo.

Voceros de la Cancillería relativizaron las críticas de Wolff y confirmaron a LA NACION que el designado embajador en Israel, el exgobernador Sergio Urribarri, acompañará al Presidente en su viaje, junto al canciller Solá y el vocero presidencial, Juan Pablo Biondi. Agregaron que a la conmemoración de Auschwitz irán los reyes de España y la reina Máxima de Holanda, y concurrirá la embajadora argentina en Polonia, Ana María Ramírez.

En la Cancillería recordaron que Solá encabezará el acto por la conmemoración de la Shoá, en el Palacio San Martín, el lunes 27.

Satisfacción en el gobierno israelí

El gobierno de Israel transmitió ayer que constituye "una muy buena señal" para las relaciones bilaterales con la Argentina la decisión del presidente Alberto Fernández de que su primer viaje oficial al exterior sea a Jerusalén, para participar de los actos por el 75º aniversario de la liberación del campo de concentración Auschwitz-Birkenau.

Así lo expresó el director del Departamento de América Latina de la cancillería israelí, Modi Ephraim, en diálogo con la Agencia de Noticias AJN. Dijo que la presencia del presidente argentino en el destacado encuentro internacional es "una muestra del compromiso del gobierno argentino en la lucha contra el antisemitismo y la importancia que tiene la relación con la colectividad judía argentina, la más grande y la más importante en América Latina". Ephraim consideró que la Argentina "es un país importante, con el que compartimos muy buenas relaciones en el transcurso de los años y estamos muy satisfechos".