Venezuela y Belice, los únicos países de la región que no avanzan en la erradicación de la pobreza extrema

Un hombre que sostiene una olla vacía grita: “Tengo hambre” mientras hace fila para recibir una porción gratis de sopa en una manifestación política (AP Foto / Fernando Llano)

Cada segundo que pasa, una persona se salva de vivir en la pobreza extrema.

Eso significa que hay menos gente viviendo con ingresos inferiores a los 1,9 dólares diarios. En 2000, uno de cada 4 habitantes del planeta era extremadamente pobre. Para el 2017, la proporción pasó a ser 1 de cada 10, según el Informe de Metas de Desarrollo Sostenible de 2018 de las Naciones Unidas.

La buena noticia es que la tendencia continuará y para el 2030 sólo el 5,6 por ciento de los casi 8.500 mil millones de habitantes del planeta se encontrarán en una situación desesperada.

La mala noticia es que no todos los países lo lograrán en el mediano plazo.

El Reloj Mundial de la Pobreza es una iniciativa del World Data Lab, con sede en Viena, Austria. (Captura de pantalla worldpoverty.io)

El continente americano será afortunado e irá avanzando hacia la erradicación de la pobreza extrema, excepto en Venezuela y Belice donde los habitantes con niveles de vida paupérrimos aumentarán en los próximos 12 años.

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Las cifras de esta dura afirmación la ofrece el Reloj Mundial de la Pobreza, una base de datos sobre el nivel de ingresos a nivel global que se alimenta de la información pública proporcionada por la Organización de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

El deterioro venezolano

El caso más alarmante de Latinoamérica es Venezuela donde la pobreza extrema alcanzará niveles insospechados en un país que no es castigado por catástrofes naturales y posee una de las mayores reservas minerales del mundo.

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La población total de Venezuela era de unos 31,2 millones en 2016. Y al menos 2,9 millones eran extremadamente pobres, lo que representaba el 9,5 por ciento de los venezolanos.

(Captura worldpoverty.io)

Pero los indicadores de los organismos multilaterales señalan que las agujas del reloj venezolano no avanzan hacia la prosperidad sino hacia el desastre.

Para el 2030, el 23,7 por ciento de los 36,9 millones de venezolanos se encontrará en niveles próximos a la indigencia. O lo que es lo mismo, 8,7 millones de personas tendrán que sobrevivir con menos dos dólares al día.

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Uno de los efectos terribles de la pobreza es el hambre. Venezuela fue el país que tuvo el incremento más pronunciado de ciudadanos mal alimentados de la región, al sumar 600.000 personas hambrientas entre 2014 y 2017.

“Venezuela es hoy uno de los países con mayor número de personas subalimentadas en la región (3,7 millones, el 11,7 % de su población), junto con Haití (5 millones, el 45,7% de su población) y México (4,8 millones, 3,8% de su población)”, dijo un informe de la ONU.

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió una ola de críticas por un mensaje que divulgó en las redes sociales en el Día de Erradicación de la Pobreza. Sus detractores lo acusaron de sumir al país en situación tan grave que al menos 87 por ciento de los habitantes son pobres.

El Fondo Monetario Internacional previó que la inflación de Venezuela alcanzará los 10.000.000 % en el 2019, con niveles de desempleo de 39%. El pronóstico muestra un profundo deterioro de los ya deficientes indicadores de 2018, donde la inflación cerrará cercana al 1.000.000 % y la tasa de desempleo quedará en 34,3%

El caso de Belice

El otro país que no escapará pronto de la pobreza extrema es Belice, una pequeña nación centroamericana de 350.000 habitantes que vive del turismo y la agricultura.

Analistas han advertido que la pobreza en Belice no es el resultado de la escasez de recursos sino de una mala distribución de la riqueza.

La ausencia de infraestructura y servicios púbicos ha impedido el desarrollo del sur del país, donde se encuentra gran parte de las 47.785 personas que vivían en la miseria en 2017.

La belleza natural de Belice atrae a miles de turistas estadounidenses y europeos al año pero la mala distribución de la riqueza impide la erradicación de la pobreza extrema. [Photo: Getty]

El Reloj Mundial de la Pobreza pronostica que Belice seguirá con el reto de ofrecer mejores oportunidades al 13 % del total de sus 451.689 ciudadanos en el 2030.

Hay países americanos que también caminan en la cuerda floja para erradicar la pobreza extrema. Bolivia, Surinam, Honduras, Guatemala y Haití “van en mal camino” para alcanzar las metas de desarrollo sostenible.

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El resto de contienen tendrá los niveles de pobreza extrema por debajo del 3% de la población.

Etiopía se salvará del hambre

La situación de África tampoco es alentadora. Si usamos el Reloj Mundial de la Pobreza vemos que el número de personas pobres está creciendo a un ritmo de 5 personas por minuto. Para acabar con la pobreza tendrían que salvar a 67,5 personas por minuto del hambre y la falta de oportunidades.

El peor escenario lo tiene Nigeria, estado perteneciente a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que pese a la cuantía de sus recursos naturales encabezará la lista de los países con más pobreza extrema del planeta la próxima década.

Nigeria posee la economía más grande de Africa pero la mitad de su población vive en la extrema pobreza. (Foto The Guardian)

Congo, la República Centroafricana, Chad, Sudán, Angola, Zambia también mantendrán altos niveles de pobreza extrema.

Y el país con el futuro más brillante es Etiopía, luego de recuperarse de las devastadoras hambrunas de la década de 1980.

La economía de Etiopía ha crecido un 10 por ciento anual gracias a una vigorosa agricultura y un importante empuje al sector industrial. Aunque en la actualidad posee el 21,5 % de sus habitantes en niveles de pobreza crítica, se espera que para el 2030 esa proporción baje a apenas 2,2 %.