Una unidad militar especial hace llegar armas y equipamiento a Ucrania

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Soldados ucranianos se preparan para disparar un obús M777 de 155 milímetros proporcionado por Estados Unidos hacia las posiciones rusas en la región ucraniana de Donetsk, el 22 de mayo de 2022. (Ivor Prickett/The New York Times)
Soldados ucranianos se preparan para disparar un obús M777 de 155 milímetros proporcionado por Estados Unidos hacia las posiciones rusas en la región ucraniana de Donetsk, el 22 de mayo de 2022. (Ivor Prickett/The New York Times)

STUTTGART, Alemania — Es necesaria la participación de mucha gente para ayudar a Ucrania a luchar contra los rusos.

Pensemos en un cargamento reciente de obuses de 105 milímetros. El Reino Unido donó las armas, Nueva Zelanda capacitó a los soldados ucranianos para que las usaran y proporcionó algunas refacciones. Estados Unidos suministró las municiones y los vehículos para remolcarlos y envió por aire la carga a una base cercana a la frontera de Ucrania.

La coordinación de esta secuencia de acciones requirió el trabajo de docenas de especialistas en logística militar instalados en una habitación grande y segura de un ático ubicado en los cuarteles generales del Mando Europeo de Estados Unidos en Alemania. Este grupo que no es muy conocido está teniendo una participación primordial al mantener armado y equipado al Ejército ucraniano a medida que sus necesidades en el campo de batalla se vuelven más complicadas.

Imagínate que esta unidad es un híbrido entre el registro de una lista de regalos para una boda que incluye bombas, balas y artillería de cohetes y una versión militar de FedEx. Los oficiales uniformados de más de dos docenas de países intentan acoplar las solicitudes de Ucrania con las donaciones de más de 40 países y, luego, organizar el traslado de los cargamentos por aire, mar o tierra desde los países donantes hasta la frontera de Ucrania para que ahí los recojan… y todo esto en 72 horas.

“El traslado no se ha detenido”, le dijo R. Duke Heinz, un contraalmirante jefe de logística del Mando Europeo de Estados Unidos, a un reducido grupo de reporteros que visitaron el centro de logística la semana pasada.

A medida que la guerra de cinco meses se va acercando, al parecer, a una nueva fase (en la que Ucrania está sentando las bases para una ofensiva importante en el sur del país), los dirigentes políticos y los comandantes de Ucrania están presionando a Estados Unidos y a sus demás aliados para que aceleren y aumenten el traslado de armas y municiones.

“Ucrania necesita la potencia que otorga el armamento y las municiones para hacer frente al bombardeo y neutralizar las armas rusas que emprenden estos ataques desde el propio territorio ucraniano”, señaló la semana pasada en Washington el secretario de Defensa, Lloyd Austin. “Así que entendemos el apremio y estamos trabajando mucho para mantener e intensificar la dinámica de las donaciones”.

El contraalmirante de la Armada estadounidense R. Duke Heinz, jefe de logística del Mando Europeo de Estados Unidos afirma que la unidad está intentando satisfacer con mayor rapidez las solicitudes ucranianas de más armamento.  (Lena Mucha/The New York Times)
El contraalmirante de la Armada estadounidense R. Duke Heinz, jefe de logística del Mando Europeo de Estados Unidos afirma que la unidad está intentando satisfacer con mayor rapidez las solicitudes ucranianas de más armamento. (Lena Mucha/The New York Times)

Lo primero en la lista de deseos de Ucrania es el sistema de lanzamisiles múltiple de gran movilidad llamado HIMARS, por su sigla en inglés. Pero también en los primeros lugares de esa lista están los aviones armados no tripulados y los aviones de combate. El general C. Q. Brown, jefe de personal de la Fuerza Aérea, sugirió la semana pasada que Estados Unidos o alguno de sus aliados europeos enviara aviones de combate a Ucrania en las próximas semanas o meses.

Hace poco, Estados Unidos dijo que enviaría a Ucrania cuatro HIMARS M142 adicionales, lo cual se suma a la docena de lanzamisiles que ya están en el campo. Según las autoridades ucranianas y estadounidenses, los soldados ucranianos los han usado para destruir docenas de puestos de mando, sitios de defensa aérea y depósitos de municiones rusos.

“Esto ha retardado de manera importante el avance de Rusia y redujo drásticamente la intensidad de sus bombardeos de artillería”, comentó la semana pasada Oleksii Reznikov, el ministro de Defensa de Ucrania, en una entrevista por internet con el Atlantic Council, un grupo de investigación en Washington. “Así que esto está funcionando”.

Heinz afirmó que esta unidad está intentando satisfacer con mayor rapidez las solicitudes ucranianas de más armamento y reconoció que “si se invirtieran los papeles, los comentarios serían los mismos”.

El centro neurálgico de distribución de armas, llamado oficialmente Centro Internacional de Coordinación entre Donantes, es donde ocurre todo esto. Para una misión tan destacada, la habitación parece algo muy básico. Los oficiales se sientan ante largas mesas plegables y teclean en sus computadoras portátiles o hablan en diferentes idiomas con sus colegas por auriculares de teléfono.

Al igual que gran parte de Europa que padeció la ola de calor de la semana pasada sin aire acondicionado, esta habitación del ático tampoco cuenta con este. Nada más entraba una leve brisa por unas cuantas ventanas que estaban abiertas en el techo.

Este centro comenzó en marzo sus operaciones de 24 horas gracias a la suma de los esfuerzos del Reino Unido y de Estados Unidos para coordinar el traslado de armas y equipamiento. El proceso es simple. Ucrania envía solicitudes a través de una base de datos segura y clasificada. Los oficiales del ejército leen con detenimiento la lista en internet para determinar lo que los países pueden donar sin poner en peligro su propia seguridad nacional. Los países también contribuyen con entrenamiento y transporte. Un general de tres estrellas ucraniano que trabaja en el centro responde las preguntas y aclara cuáles son las prioridades de su país.

El centro puede enviar a un equipo técnico —una versión militar de Geek Squad— para verificar el requisito de la posible aportación de algún donador y ayudar a realizar los trámites para su entrega. Una vez aprobada una correlación, los coordinadores buscan la mejor manera de entregar el cargamento.

Aproximadamente el 75 por ciento de las armas se envían a las bases de tránsito en Polonia, donde los soldados ucranianos recogen el cargamento y lo llevan al otro lado de la frontera. Heinz no quiso identificar a dos de los países vecinos donde se entregan los cargamentos debido a que a dichos países les preocupa su seguridad. Heinz explicó que los coordinadores usan diferentes puntos de cruce en la frontera para ingresar armamento y ayuda humanitaria a Ucrania.

Según los funcionarios militares de Estados Unidos y Occidente, en casi cinco meses, el centro ha trasladado más de 78.000 toneladas de armas, municiones y equipo con un valor de más de 10.000 millones de dólares.

Los cargamentos iniciales de armas, entre ellas el misil antiaéreo Stinger y los misiles antitanques Javelin, fueron transportados vía aérea a Polonia y luego trasladados rápidamente a través de la frontera. Pero cuando se donan armas más grandes, pesadas y complejas, los coordinadores militares también transportan los envíos por vía marítima, por ferrocarril y usando camiones de carga.

Este centro también organiza la capacitación de los soldados para usar y darle mantenimiento a armas como HIMARS, que requiere, por ejemplo, al menos dos semanas de capacitación, comentaron las autoridades militares.

Estados Unidos ha entrenado a cerca de 1500 integrantes del ejército ucraniano, principalmente en Alemania. En fechas recientes, llegó al Reino Unido un grupo para asistir a un nuevo programa que, según los oficiales ahí, a la larga capacitará a 10.000 reclutas ucranianos en armamento, tácticas de patrullaje, primeros auxilios y otras competencias.

Cuando los ucranianos tienen algún problema, los sitios de “telereparación” establecidos por el centro pueden ayudar a que el equipo siga funcionando y a verificar las condiciones del mantenimiento de las armas.

El cambio a este programa que incluye todo, desde el equipamiento, capacitación y preservación del traslado de armas hasta la sincronización de los envíos con el entrenamiento le ha planteado cada vez más retos al centro de coordinación.

“En definitiva, es una tarea más compleja”, señaló el general de brigada Christopher King, el oficial británico principal del centro. “Lo que yo puedo decir es que están muy comprometidos y son muy fáciles de entrenar”.

Por el momento, los altos oficiales afirman que los aliados están brindando un firme respaldo a la lucha de Ucrania.

“El objetivo es que Ucrania tenga el derecho a defender su soberanía y a recuperar ese territorio”, señaló Heinz, un veterano de las guerras de Afganistán e Irak.

“No puedo definir cómo ven los ucranianos el triunfo”, comentó, y añadió que dependía del presidente Volodímir Zelenski y del pueblo ucraniano. “Estados Unidos y nuestros aliados y socios están en ello hasta que nos diga que ya no necesitan más ayuda”.

© 2022 The New York Times Company

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