Un buen manejo del asma protege a los niños de la ansiedad

Por Kathryn Doyle NUEVA YORK (Reuters Health) - Los niños asmáticos no son más propensos que sus pares a padecer problemas de salud mental si la enfermedad respiratoria está bien controlada, según afirma un equipo de Países Bajos. "Los estudios originales, principalmente de Estados Unidos, sugerían que los niños asmáticos tenían alto riesgo de padecer ansiedad, depresión y baja estima, pero eso no lo veíamos en la práctica clínica", dijo el autor principal, profesor Paul Brand, del Centro de Niños Princesa Amalia del Hospital de Isala. Con su equipo comparó a 70 niños de entre ocho y 15 años con asma controlada en su clínica con 70 amigos de los pacientes que no tenían asma. Todos respondieron cuestionarios que permiten detectar la depresión, la ansiedad y la autoestima. Además, informaron sobre las sibilancias y los síntomas. Los datos del hospital incluyeron la antigüedad del asma en cada paciente, el tratamiento y la exposición al humo de tabaco. Sólo 10 niños asmáticos no tenían un buen control de la enfermedad (habían tenido una exacerbación en el último año, la función pulmonar no era la adecuada o tenían un bajo resultado en la evaluación del manejo del asma). En Archives of Disease in Childhood, el equipo publica que los niños asmáticos y sus amigos obtuvieron resultados similares en las evaluaciones psicológicas. El 10-20 por ciento de ambos grupos tenía signos de depresión, ansiedad o autoestima baja. Pero los niños con asma mal controlada tendieron a tener niveles más altos de ansiedad que los niños con asma bien controlada. "Es sentido común: si a un paciente con alguna enfermedad crónica le va bien, no tendrá riesgo psicológico", dijo por vía telefónica el doctor Andrew Ting, especialista en pulmonología pediátrica del Hospital Monte Sinaí, Nueva York, y que no participó del estudio. "Si se puede trabajar con los niños y sus padres sobre el uso diario de los corticoesteroides inhalables y la utilización adecuada de los medicamentos de rescate, podremos controlar la mayoría de los casos de asma", aseguró. Brand comentó que muchos niños no utilizan el inhalador diario. "Para garantizar la adherencia, hay que invertir en la relación con los niños y sus padres", algo más común en Europa occidental que en Estados Unidos. "La pregunta es cómo podemos lograrlo con el clima económico actual en la medicina, de dónde sacar el tiempo para construir esa relación con los pacientes", dijo Ting. Consideró que es imposible alentar a los pacientes a cumplir con un plan terapéutica adecuado en una consulta de entre cinco y 10 minutos. En Mount Sinai, los médicos cuentan con un trabajador social que repasa ese plan con los pacientes de manera más detallada fuera de la consulta médica, pero no todos los centros tienen ese recurso. "Si los padres detectan que sus hijos tienen algún síntoma asmático que se repite, es posible que no estén utilizando los medicamentos", dijo Brand. "Si niegan la enfermedad y no usan los remedios, sufrirán mucho más". FUENTE: http://bit.ly/1m1SKwH