La "isla de los pedófilos": el refugio caribeño del magnate neoyorquino acusado de tráfico sexual

Fari Rafa
Contributor

Fue en el 2008, cuando el magnate neoyorquino Jeffrey Epstein se declaró culpable de explotación sexual de menores, que los residentes de Saint Thomas comenzaron a ver con escepticismo la mansión ubicada en un islote privado más al este, conocido como la Pequeña Saint James.

La imagen tomada de un video del 9 de julio de 2019 muestra una vista aérea de la isla Little Saint James, Islas Vírgenes Estadounidenses con una propiedad adquirida por el financista Jeffrey Epstein hace más de 20 años. (AP Foto/Gianfranco Gaglione)

"Todo el mundo lo llamó 'la Isla de los Pedófilos'. Es nuestro rincón oscuro", dijo a The Associated Press el operador local de embarcaciones Kevin Goodrich.

El multimillonario de 66 años, detenido otra vez el sábado bajo acusaciones de tráfico y agresión a menores, compró por 7.97 millones la Pequeña Saint James en este territorio del Caribe estadounidense hace más de dos décadas y comenzó a transformar cada uno de sus 78 acres.

Goodrich fue de las pocas personas que accedieron a hablar con la prensa del controversial empresario. Muchos residentes dijeron haber firmado largos acuerdos de confidencialidad sobre el tema.

Un exempleado de la isla que se negó a ser identificado dijo que Epstein tenía cinco embarcaciones, incluido un gran ferry en el que transportaba hasta 200 trabajadores de St. Thomas a su propiedad todos los días para realizar trabajos de construcción.

(AP Photo/Gianfranco Gaglione)

El hombre dijo que una vez vio a un puñado de mujeres jóvenes, pero creía que eran mayores de 18 años. Cuando el empresario estaba delante, los empleados debían “limitarse a hacer lo suyo”, recordó la fuente, y agregó que Epstein pagaba bien y regalaba maquinaria y excedentes de madera a sus empleados.

Epstein construyó una mansión de piedra rodeada por varias otras estructuras, e incluyó un helipuerto, un cuarto de servicio y un misterioso edificio blanco de forma cuadrada y cúpula dorada en un extremo de la isla, muy similar a un templo.

Jeffrey Epstein en una fotografía tomada para el registro de delincuentes sexuales de la División de Servicios de Justicia Criminal del Estado de Nueva York el 28 de marzo de 2017 y obtenida por Reuters el 10 de julio de 2019 (División de Servicios de Justicia Criminal de Nueva York/ REUTERS)

Sobre este templo, el contratista e ingeniero James Both dijo a Business Insider: "Lo que lo hace peculiar es que, si quería mantener a la gente alejada, el cierre se colocaría dentro del edificio, [pero] la barra de cierre parece estar colocada en el exterior... como si la intención fuera encerrar personas dentro".

Más tarde, Epstein compró por 18 millones la vecina Isla Gran Saint James, pero "no fue bien recibido", según dijo a AP Spencer Consolvo, un nativo de St. Thomas que dirige una tienda turística. "La gente piensa que es demasiado rico para ser supervisado adecuadamente por las autoridades".

Funcionarios federales consideran que es la isla más pequeña el lugar donde al menos una presunta víctima aseguró en declaración jurada que participó en una orgía junto con otras niñas, y que tuvo relaciones sexuales con Epstein y otras personas.

La mujer dijo que vio al expresidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, en la isla, pero que nunca teniendo sexo con nadie. Un portavoz de Clinton emitió un comunicado alegando que nunca visitó el lugar.

El controversial caso de 2008

En junio de 2008, después de que Epstein se declarara culpable de un solo cargo estatal por solicitar la prostitución a niñas de 14 años, fue condenado a 18 meses de prisión.

El acuerdo de hace 11 años, logrado con el entonces fiscal del sur de la Florida Alexander Acosta, ha colocado a este -ahora secretario de Trabajo de Trump- en el centro de una polémica.

En vez de ser enviado a una prisión estatal, Epstein estuvo en un ala privada de la cárcel del condado de Palm Beach y se le permitió trabajar en una oficina en el centro de la ciudad Florida.

Sirvió 13 meses antes de ser colocado bajo libertad condicional. En ese último período se le permitieron numerosos viajes en su avión corporativo a sus hogares en Manhattan y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, donde reside. Desde 2008 se encuentra en el registro nacional de pedófilos del país.

Epstein buscará demostrar inocencia

Después de que Epstein se declarara inocente esta semana ante un tribunal de New York, en la isla caribeña se reporta muy poco movimiento. Las persianas contra huracanes cubren las ventanas y los residentes cercanos dicen no haber visto ninguna luz durante la noche.

El arresto del empresario también impulsó a la representante de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos en el Congreso, Stacey Plaskett, a anunciar que devolvería el dinero que Epstein donó a su campaña para grupos caritativos.

Vernon Morgan, un taxista de St. Thomas, lamenta la atención que ha ganado el lugar con el escándalo de Epstein. "Preferiríamos que las Islas Vírgenes se viesen bajo una luz diferente", aseguró.