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Dos hombres armados de Hamás abren fuego en Jerusalén y matan a tres personas

Agentes israelíes trabajan en el lugar de un incidente violento en Jerusalén

JERUSALÉN, 30 nov (Reuters) -Dos hombres armados de Hamás mataron el jueves a tres personas en una parada de autobús de Jerusalén durante la hora punta de la mañana e Israel reiteró su compromiso de acabar con la facción islamista palestina, cuya matanza del 7 de octubre desencadenó la guerra de Gaza.

Los atacantes, palestinos de Jerusalén Este, fueron abatidos por soldados fuera de servicio y un civil armado, según informó la policía. Al menos ocho personas resultaron también heridas en el tiroteo.

"Los terroristas llegaron al lugar en automóvil por la mañana, armados con un fusil M-16 y una pistola", dijo la policía. "Los terroristas comenzaron a disparar contra civiles antes de ser posteriormente abatidos en el lugar".

Las imágenes de las cámaras de seguridad obtenidas por Reuters muestran un automóvil blanco que se detiene junto a la abarrotada parada de autobús. Dos hombres se bajan del vehículo con las armas desenfundadas y atacan a la multitud mientras la gente se dispersa. Poco después, los atacantes palestinos son abatidos.

Un gran número de equipos de primeros auxilios y fuerzas de seguridad acudieron a la zona, abarrotada de transeúntes por la mañana. Medios israelíes identificaron a las víctimas mortales como una mujer de unos 20 años, otra de unos 60 y un rabino de 74 años.

La agencia de seguridad israelí Shin Bet identificó a los pistoleros como hermanos de 30 y 38 años afiliados a Hamás, que dirige Gaza. Ambos habían estado encarcelados anteriormente en Israel.

"Es el mismo Hamás que llevó a cabo la horrible masacre del 7 de octubre, el mismo Hamás que intenta asesinarnos en todas partes", dijo Netanyahu, poco después de reunirse con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en Tel Aviv. "Le dije (a Blinken): 'Juramos, yo juré, erradicar a Hamás. Nada nos detendrá'".

Hamás, que ha jurado la destrucción de Israel, reivindicó el atentado de Jerusalén, considerándolo "heroico".

"La operación fue una respuesta natural a los crímenes sin precedentes cometidos por la Ocupación (Israel)", dijo en un comunicado, citando la ofensiva militar en Gaza y el trato dado a los presos palestinos en las cárceles israelíes.

El ministro de Seguridad Nacional israelí, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, dijo a la prensa en el lugar del ataque que éste "demuestra una vez más que no debemos mostrar debilidad, que debemos hablar con Hamás sólo a través de los visores (de los fusiles), sólo a través de la guerra".

Añadió que Israel continuaría con su política de flexibilizar la normativa para la expedición de licencias de armas a ciudadanos particulares.

Blinken, en su tercera visita a la región desde que estalló la guerra, dijo que el tiroteo del jueves era un recordatorio "de la amenaza del terrorismo a la que Israel y los israelíes se enfrentan cada día" y que su corazón está con las víctimas del atentado.

Por otra parte, en Cisjordania, territorio ocupado por Israel, el ejército israelí dijo que dos soldados resultaron heridos en un ataque con coche bomba en un puesto de control. Las tropas presentes en el lugar de los hechos "dispararon y neutralizaron al agresor". No hubo comentarios palestinos inmediatos.

Los actos de violencia ocurrieron mientras Israel y Hamás alcanzaban el jueves un acuerdo de última hora para prorrogar un día más su alto el fuego de seis días en Gaza, con el fin de permitir a los negociadores seguir trabajando en acuerdos para intercambiar rehenes retenidos en el enclave por prisioneros palestinos.

(Reporte de Ari Rabinovitch; editado en español por Tomás Cobos y Benjamín Mejías Valencia)