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‘The Crown’ revive uno de los momentos más bochornosos de los reyes de Inglaterra

La quinta temporada de The Crown, la serie de Peter Morgan sobre la Familia Real británica, acaba de estrenarse en Netflix solo dos meses después del fallecimiento de Isabel II y con un periodo entre manos por cubrir, entre 1991 a 1997, realmente complicado para la monarquía británica. Aquellos fueron los años de los divorcios, del incendio en el Castillo de Windsor y, claro, del escándalo del ‘camilagate' o, como se conoció también, del ‘tampongate’.

La conversación privada que recupera The Crown entre Carlos III y la ahora reina consorte se produjo en 1989 y se publicó en 1993. (Foto: Molly Darlington/Pool Photo via AP)
La conversación privada que recupera The Crown entre Carlos III y la ahora reina consorte se produjo en 1989 y se publicó en 1993. (Foto: Molly Darlington/Pool Photo via AP)

Lo que ocurrió, para quien no lo recuerde o no haya visto aún la serie, fue la publicación en la prensa de la transcripción de una conversación privada, intima y subida de tono entre el entonces príncipe Carlos y Camila Parker Bowles. Ambos estaba casados. Él con la princesa Diana y ella, con Andrew Parker Bowles, al que la serie, de alguna manera, ha convertido en protagonista indirecto haciendo que sea él quien descolgase el teléfono cuando no fue así según las crónicas del momento, como recuerda Vanity Fair.

Aunque la publicación de esta conversación tuvo lugar en 1993, una vez hecha oficial la separación de Carlos de Inglaterra de Diana de Gales, esta en realidad fue grabada en 1989. Se guardó en un cajón y no vio la luz hasta poco después de otra filtración de llamadas entre Lady Di y un amigo. Pero, volviendo al ‘tampongate’, la versión oficial es que un radioaficionado grabó la conversación entre Carlos y Camila tras captarla por casualidad. En la serie se le muestra en una furgoneta y después llevando la cinta a la redacción, donde deciden no publicarla por el momento dado el contenido de la misma y porque no querían ser responsables de la ruptura de un matrimonio real. Eso dicen los periodistas en pantalla.

The Crown no es un documental. Es una serie basada en personajes y hechos reales como mucha documentación detrás, pero también con sus partes de ficción. Así, en el quinto capítulo, donde se aborda la grabación y su posterior filtración, se mezclan hechos que se sabe a ciencia cierta que ocurrieron y cómo ocurrieron y otros que son producto de la imaginación de los guionistas, como pueden ser las reacciones de los distintos miembros de la Familia Real al leer la noticia en la prensa o que fue el marido de Camila quien cogió la llamada cuando en realidad, cuentan, ese día no estaba en casa.

El episodio arranca con una cena con amigos en la que el Príncipe Carlos, al que interpreta Dominic West esta temporada, se desahoga sobre lo desaprovechado que cree estar a su edad y llega a definirse a sí mismo como “simplemente un adorno inútil encerrado en una sala de espera, cogiendo polvo”. Después viene la llamada en cuestión, cuyo contenido no se desvela en el momento en el que se produce, sino después, cuando se muestra en pantalla la publicación de la misma. Para alguien que no esté especialmente informado sobre la realeza británica puede ser más complicado discernir dónde está la realidad y dónde la ficción, pero lo que sí es real 100% son las frases del escándalo. La Wikipedia, por ejemplo, tiene disponible la transcripción en castellano palabra por palabra.

Esta vio la luz en enero de 1993 por Sunday Mirror y People. Lo que se leyó fue que, tras hablar de un discurso sobre el inglés que Carlos de Inglaterra debía pronunciar y preguntar a Camila Parker Bowles su opinión al respecto, los actuales monarcas pasaban a decirse lo mucho que se echaban de menos, necesitaban y deseaban. En un momento dado, y de ahí viene el nombre de ‘tampongate’, él le dice a ella que querría “vivir dentro de tus pantalones, así sería mucho más fácil”.

Tras algunas frases más y preguntarle su interlocutora en qué se convertiría, este bromea con convertirse en un Tampax. La cosa va a más y más con algunos detalles un tanto escatológicos y la sugerencia de que lo mejor sería convertirse en una caja de tampones.

La filtración de esta conversación privada fue un escándalo hace 29 años y es sin duda uno de los momentos bochornosos y vergonzosos que han vivido Carlos II y la reina consorte Camila en su larga y compleja relación. Ahora, con la corona sobre sus cabezas, aquel pasaje de su historia revive de nuevo y vuelve a ocupar titulares tras el estreno de este miércoles de The Crown.

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