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Telescopio espacial James Webb detecta ardientes remolinos de nubes en un planeta distante

El telescopio espacial James Webb detecta abrasadores remolinos de nubes en un planeta remoto  ((NASA/ESA/CSA/ Joseph Olmsted [STScI]))
El telescopio espacial James Webb detecta abrasadores remolinos de nubes en un planeta remoto ((NASA/ESA/CSA/ Joseph Olmsted [STScI]))

El telescopio espacial James Webb de la NASA detectó remolinos de nubes de arena caliente en un planeta distante.

Los investigadores identificaron características de nubes de silicato en la atmósfera del planeta lejano.

Descubrieron que la atmósfera está en constante ascenso, mezclándose y moviéndose durante su día de 22 horas, impulsando material más caliente hacia arriba y empujando material más frío hacia abajo.

Los investigadores afirman que los cambios de brillo resultantes son tan dramáticos que es el objeto de masa planetaria más variable conocido hasta la fecha.

El equipo, que dirige Brittany Miles de la Universidad de Arizona, también detectó con claridad agua, metano y monóxido de carbono con datos del telescopio, y encontró evidencia de dióxido de carbono.

Es la mayor cantidad de moléculas jamás identificadas juntas en un planeta fuera de nuestro sistema solar.

Catalogado como VHS 1256 b, el planeta está a unos 40 años luz de distancia de la Tierra y orbita no una, sino dos estrellas durante un periodo de 10.000 años.

La Dra. Miles dijo: “VHS 1256 b está unas cuatro veces más lejos de sus estrellas que Plutón de nuestro sol, lo que lo convierte en un excelente objetivo para Webb”.

“Significa que la luz del planeta no se mezcla con la luz de sus estrellas”.

Según los investigadores, más arriba en su atmósfera, donde las nubes de silicato se agitan, las temperaturas alcanzan unos abrasadores 1.500 °F (830 °C).

El telescopio detectó granos de polvo de silicato tanto más grandes como más pequeños dentro de estas nubes.

La coautora Beth Biller, de la Universidad de Edimburgo, dijo: “Los granos de silicato más finos en su atmósfera se parecen más a partículas diminutas en el humo”.

“Los granos más grandes son más similares a partículas de arena muy calientes y muy pequeñas.”

Los investigadores descubrieron que el planeta tiene una gravedad baja en comparación con los planetas enanos marrones más masivos, lo que significa que sus nubes de silicato pueden formarse y permanecer más altas en su atmósfera, donde Webb puede detectarlas.

Otra razón por la que sus cielos son tan turbulentos es la edad del planeta.

Solo han pasado 150 millones de años desde que se formó, por lo que es bastante joven en términos astronómicos, y seguirá cambiando y enfriándose durante miles de millones de años.

En muchos sentidos, el equipo considera que los hallazgos son las primeras “monedas” sacadas de un espectro que los investigadores ven como un cofre del tesoro de datos.

La Dra. Miles dijo: “Identificamos silicatos, pero comprender mejor qué tamaños y formas de grano coinciden con tipos específicos de nubes requerirá mucho trabajo adicional”.

“No serán las últimas noticias sobre este planeta; es el comienzo de un esfuerzo de modelado a gran escala para interpretar los datos complejos de Webb”.

Si bien todas las características que observaron los investigadores se habían detectado en otros planetas, otros equipos de investigación normalmente las identificaban solo una a la vez.

“Ningún otro telescopio ha identificado tantas características a la vez para un solo objetivo”, dijo el coautor Andrew Skemer, de la Universidad de California, Santa Cruz.

Agregó: “Estamos viendo muchas moléculas en un solo espectro de Webb que detallan los sistemas dinámicos de nubes y clima del planeta”.

Los hallazgos se publicaron en The Astrophysical Journal Letters.

Traducción de Michelle Padilla