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Te quiero, y ahora déjame en paz: Qué significa la amistad para los introvertidos

Puede ser difícil conciliar la necesidad de conexiones cercanas con el impulso de cancelar planes; los expertos dicen que es cuestión de tomar el control y encontrar tu zona de confort. (Paola Saliby/The New York Times).
Puede ser difícil conciliar la necesidad de conexiones cercanas con el impulso de cancelar planes; los expertos dicen que es cuestión de tomar el control y encontrar tu zona de confort. (Paola Saliby/The New York Times).

Pocas cosas en la vida me satisfacen tanto como cancelar los planes sociales.

Como periodista que se dedica con frecuencia al tema de la amistad, conozco bien los beneficios de las relaciones platónicas. Sé, por ejemplo, que los estudios demuestran que las personas con fuertes lazos sociales viven más y están mejor protegidas contra el estrés. Y estoy familiarizada con las pruebas que demuestran que un círculo social verdaderamente sólido abarca diferentes tipos de amistad, incluidos los amigos del trabajo (que pueden ayudar a que te sientas más comprometido y productivo a lo largo del día) y los “lazos débiles” (conocidos ocasionales que pueden ayudarte a aprender cosas nuevas y mejorar tu sensación diaria de bienestar).

Pero yo soy como soy: una introvertida que disfruta del tiempo a solas. Admito que rara vez me siento motivada para hacer nuevos amigos, o incluso para ver al pequeño pero apreciado grupo que ya tengo. Para mí, la tensión entre anhelar la camaradería, la conexión y todos los maravillosos beneficios de la amistad, y querer que me dejen en paz es real. Y los consejos que se dan tan a menudo sobre cómo hacer amigos en la edad adulta (incluyendo los de mis propios artículos) muchas veces me hacen estremecer: ¿Exponerme? No, gracias.

“Todas las personas tienen una necesidad fundamental de conexión”, comentó Kasley Killam, científica social, además de fundadora y directora ejecutiva de Social Health Labs, una organización sin fines de lucro que trabaja para crear soluciones contra el aislamiento y la soledad. “No es que los introvertidos no necesiten relaciones significativas. Pero lo que varía es cuánto y qué tipo de conexión”.

Pregunté a expertos que estudian la introversión —todos los cuales se identifican como introvertidos— sobre lo que queremos y necesitamos de nuestros vínculos platónicos, y cómo podemos hacer nuevos amigos sin contorsionar nuestra personalidad ni agotarnos por el esfuerzo.

¿Qué es la introversión y cómo da forma a las amistades?

Los expertos no se ponen de acuerdo en una definición fija de introversión. Laurie Helgoe, profesora clínica asociada de la Universidad Augsburg de Mineápolis y autora de “Introvert Power: Por qué tu vida interior es tu fuerza oculta”, me la describió como una orientación hacia dentro o interna.

“Estoy pensando en el centro de control o laboratorio de una persona, el lugar donde resuelve las cosas”, me dijo Helgoe. “Por ejemplo, si me preguntas cómo me está yendo, haré una pausa e iré a mi laboratorio interior, analizaré mi día y formularé mi respuesta. Mi marido, el extrovertido, dirá lo primero que le venga a la cabeza para mantener la conversación, porque su laboratorio está fuera, en la interacción”. (Las investigaciones sugieren que la población se divide casi a partes iguales entre introvertidos y extrovertidos, señala).

Otros tienden a definir la introversión más en términos de cómo se responde al estímulo social. “La característica clave de la introversión es que la energía social tiende a abrumarte más rápidamente, y necesitas más tiempo para restablecerte”, explicó Marisa Franco, autora de “Platonic: How the Science of Attachment Can Help You Make — and Keep — Friends”.

Aunque los términos “introvertido”, “tímido” e incluso “ansiedad social” suelen utilizarse de manera indistinta, no son lo mismo. La Asociación Estadounidense de Psicología define la timidez como la tendencia a sentirse incómodo o tenso durante las interacciones sociales. El trastorno de ansiedad social, por su parte, es un trastorno de salud mental caracterizado por un miedo intenso y persistente a ser observado y juzgado por los demás, el cual se interpone en la vida cotidiana.

“Se confunde a los introvertidos con ser antisociales”, afirmó Susan Cain, autora de “Quiet: The Power of Introverts in a World That Can't Stop Talking”. “En realidad son sociales de distinta manera”.

Cain dijo que eso significa que, en general, los introvertidos “prefieren invertir su energía social en la intimidad, mientras que a los extrovertidos les atrae más ir al típico cóctel lleno de gente nueva por conocer”.

Killam añade que “los introvertidos tienden a hacer amigos de forma más gradual, mientras que los extrovertidos son más propensos a tener experiencias de ‘amigos a primera vista’”.

Sin embargo, cree que, aunque los introvertidos tienden a preferir pequeños grupos de amigos íntimos, también es saludable para ellos relacionarse con conocidos o mantener conversaciones amistosas con desconocidos.

Enfoques de la amistad que aprueban los introvertidos

Aunque el discurso público sobre la introversión se ha intensificado en la última década (ahora existe un Día Mundial del Introvertido no oficial), gran parte de la orientación sobre cómo hacer y mantener amistades sigue orientada hacia los extrovertidos y su entusiasmo por la interacción social.

Cuando le comenté a Cain que el consejo de exponerme me hacía retroceder, me dijo que ella sentía lo mismo.

Afortunadamente, Cain y los demás expertos me aseguraron que una persona introvertida no tiene que convertirse en una mariposa social para tener amistades prósperas y sanas. Estas estrategias pueden ayudar.

Toma la iniciativa

A los introvertidos no suelen gustarles los encuentros espontáneos ni hacer planes sociales sobre la marcha, aseguró Helgoe.

Por eso, dar el primer paso es una táctica útil, afirma Franco. Mucha gente cree que los extrovertidos son más propensos por naturaleza a iniciar planes, pero se trata de una habilidad aprendida, no de un rasgo inherente a la personalidad.

“La iniciación significa que tienes el poder de elegir una actividad que se ajuste a tu forma de socializar”, afirmó Franco. “Si logras ser quien inicie las interacciones, aunque seas introvertido, podrás elegir la actividad que te resulte más reparadora”.

Si los planes al final se cancelan, ¡perfecto! Consigues un tiempo a solas inesperado, dijo Helgoe, que se alegra de los planes cancelados.

“Mi mejor amiga y yo bromeamos diciendo que somos muy comprensivas la una con la otra al respecto”, dijo riendo.

Encuentra gente cómoda y lugares cómodos

Los introvertidos prefieren permanecer en su zona de confort, comentó Helgoe, y también les gusta pasar tiempo con “gente cómoda”, es decir, con amigos que no se sientan obligados a hablar todo el tiempo que estén juntos (o que esperen que ellos lo hagan). Las reuniones que giran en torno a una actividad pueden resultar más agradables que los actos sociales en los que solo se habla, agregó.

Una forma sencilla de saber si una persona te resulta “cómoda” es prestar atención a cómo te sientes después de pasar tiempo con ella.

“Los introvertidos pueden encontrar a un amigo realmente energizante”, señaló Killam. “Así que podrían pasar horas y horas con una persona determinada y no sentirse agotados en absoluto, a pesar de que, en general, pasar tiempo con otras personas puede ser agotador para ellos”.

Cuando hagas nuevos amigos, aprovecha tus habilidades naturales de “iniciador”

Las investigaciones sociales han descrito un grupo de personas llamadas “iniciadores”, dijo Franco, “que tienden a ser buenos en conseguir que la gente se abra”.

Los introvertidos suelen entrar en esa categoría: saben escuchar, hacen preguntas y prefieren desarrollar fuertes vínculos con un pequeño grupo de amigos. Las investigaciones demuestran que los introvertidos tienden a experimentar un impulso mayor que los extrovertidos en los sentimientos de conexión social cuando participan en conversaciones íntimas.

“Mantener una conversación profunda y significativa puede significar mucho más para un introvertido”, afirmó Killam. “Yo por ejemplo hablo de mí misma. Me encantan las largas cenas a solas con amigos”. Dijo que le parecen “muy nutritivas para el alma”.

“Creo que es una verdad general para los introvertidos”, añadió. “Tendemos a sentirnos llenos de energía con interacciones así, que van un poco más allá”.

c.2023 The New York Times Company