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¿Te alegras de ciertas desgracias ajenas? Ese sentimiento tiene un nombre

Si tú mismo o una persona querida o que conoces expresa este sentimiento de disfrutar el problema ajeno, hay que estar alerta si ocurre a repetición. (Getty)
Si tú mismo o una persona querida o que conoces expresa este sentimiento de disfrutar el problema ajeno, hay que estar alerta si ocurre a repetición. (Getty)

¿Es posible sentir cierta sensación de gozo ante un infortunio ajeno, cuando alguien que no nos cae bien está pasando un mal momento? Ese sentimiento conflictivo realmente existe y la psicología lo estudia.

Se le conoce como "schadenfreude", un término alemán que conjuga las palabras schaden, que significa daño, y freude, que significa alegría. Y puede ocurrir ante alguien del propio entorno, familiar, laboral o social, o ante alguien público.

La investigación revela que existen tres formas de schadenfreude vinculadas a:

1. La agresión. La persona siente placer cuando un miembro de otro grupo, como un equipo deportivo rival o un partido político, sufre un evento negativo que solidifica la identidad social de su propio grupo.

La rivalidad. La persona siente cierto grado de rivalidad social lo que la hace "compararse" con el individuo en una situación de infortunio.

La justicia. La persona siente que el mal ajeno es una suerte de compensación por lo que ella misma, o su grupo social, no tiene. Siente una especie de reivindicación social.

Las personas sienten placer ante las desgracias de los demás cuando estas situaciones les brindan comparaciones sociales que mejoran sus sentimientos de autoestima o eliminan la base de sentimientos dolorosos como la envidia, indica la investigación.

Pero la gran pregunta es: este sentimiento es bueno o malo.

Schadenfreude es una emoción prevalente pero aún poco comprendida que surge en muchas situaciones en las interacciones interpersonales e intergrupales.

Este sentimiento de alegría ante el mal ajeno incluso puede darse ante alguien del propio entorno, familiar, laboral o social. (HolaDoctor.com)
Este sentimiento de alegría ante el mal ajeno incluso puede darse ante alguien del propio entorno, familiar, laboral o social. (HolaDoctor.com)

Para reconocer este sentimiento, se puede pensar en las viejas comedias mudas, Charles Chaplin, Harold Lloyd o Buster Keaton, que utilizan el Schadenfreude al animar al público a reírse de las heridas o humillaciones de los demás.

En otros casos, el Schadenfreude puede servir como una suerte de empatía revertida. Todos reconocemos la naturaleza vergonzosa de una caída pública o de decir una tontería y, a veces, ver que otras personas cometen los mismos errores que nosotros puede causar cierta alegría.

Si bien cierto grado de schadenfreude puede ser parte normal de la experiencia humana, si se presenta de manera frecuente puede indicar una condición de salud mental.

Si tú mismo o una persona querida o que conoces expresa este sentimiento de disfrutar el problema ajeno, hay que estar alerta. Si ocurre a repetición puede indicar un trastorno subyacente, ansiedad o depresión. Es momento de consultar con un experto en salud mental.

Esta historia se produjo utilizando contenido de estudios o informes originales, y de otras investigaciones médicas y fuentes de salud, y salud pública, destacadas en enlaces relacionados a lo largo del artículo.

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