El superviviente más longevo de Pearl Harbor cumple 105 años

El veterano de la Segunda Guerra Mundial Joseph Eskenazi, quien a los 104 años y 11 meses de edad es el veterano vivo de mayor edad que sobrevivió al ataque a Pearl Harbor, sostiene una foto de sí mismo de su juventud, durante un evento que celebra su próximo 105 cumpleaños el miércoles 11 de enero de 2023 en el Museo Nacional a la Segunda Guerra Mundial en Nueva Orleans. (AP Foto/Gerald Herbert) (ASSOCIATED PRESS)

NUEVA ORLEANS (AP) — Decenas de admiradores se alinearon el miércoles en la acera frente al Museo Nacional de la Segunda Guerra Mundial en Nueva Orleans para ondear banderas estadounidenses y saludar al superviviente vivo más longevo del ataque japonés a la base estadounidense de Pearl Harbor, quien está próximo a celebrar sus 105 años.

“Me siento muy bien”, comentó a la prensa Joseph Eskenazi, de Redondo Beach (California), tras posar para las fotos con su bisnieto, que está a punto de cumplir 5 años, su bisnieta de 21 meses y otros seis veteranos de la Segunda Guerra Mundial, todos ellos nonagenarios.

Eskenazi cumple 105 años el 30 de enero. El viernes tomó un tren en California para viajar a Nueva Orleans. Otros veteranos, en representación del Ejército, la Armada y la Infantería de Marina, tomaron aviones para asistir al evento.

Visitaron el museo gracias al programa “Soaring Valor”, un proyecto de la fundación benéfica del actor Gary Sinise dedicado a ayudar a los veteranos de guerra y a los socorristas. El programa organiza viajes al museo para veteranos de la Segunda Guerra Mundial y sus cuidadores.

Eskenazi era un soldado primero del Ejército cuando ocurrió el ataque. Sus recuerdos incluyen despertarse cuando cayó una bomba, que no explotó, cerca de donde dormía en las barracas Schofield.

También recuerda las explosiones reverberantes cuando el acorazado Arizona fue hundido por las bombas japonesas y el polvo levantado a su alrededor por el fuego de las ametralladoras de los aviones enemigos. Él se ofreció como voluntario para conducir una excavadora a través de un campo para que pudiera usarse para despejar las pistas.