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Stephen Curry vs. Sabrina Ionescu: la batalla de los sexos (versión NBA)

El título de campeón se lo quedó Stephen Curry ante Sabrina Ionescu, pero ambos lucieron como ganadores en una noche inolvidable
El título de campeón se lo quedó Stephen Curry ante Sabrina Ionescu, pero ambos lucieron como ganadores en una noche inolvidable - Créditos: @Darron Cummings

La expresión “Batalla de los sexos” , esta vez, corre por cuenta de los medios. El show se presentó de manera mucho más natural y sencilla: “Stephen vs. Sabrina”. Porque no hay resentimientos ni disputas pendientes detrás. Sí, una intención de reconocerse y estrechar distancias en busca de igualdad. La NBA tomó al mejor tirador de la historia entre los hombres, Curry (35 años), y a la que tal vez sea la mejor tiradora de todos los tiempos entre las mujeres, Ionescu (26), y los unió en un novedoso concurso de lanzamiento de triples durante la 73ª edición del All Star Game, en Indianápolis. El resultado fue un espectáculo formidable en el que dos brillantes basquetbolistas estuvieron a la altura de lo esperado y un poco más allá.

No hubo nada de aquella tensión con la que se gestó el duelo entre Bobby Riggs y Billie Jean King en el tenis, en los 70. Otro deporte… pero, fundamentalmente, otra sociedad, otra época.

Sabrina Ionescu acertó 18 de 27 tiros, con un genial 66%, para un total de 26 puntos. Stephen Curry concretó 21 de 27, con un insólito 77% y 29 puntos.

Antes y después de la competencia sonrieron y se abrazaron. Se respetan y se admiran. Todo ocurrió como en un mundo perfecto, al estilo NBA. “Que nadie te diga que no lo podés hacer. En el básquet y en la vida” , fue el mensaje final que ofreció ella. “Espero que encontremos otras cosas en las que se pueda involucrar a más personas” , pidió él.

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Son magnéticas esas rutinas de práctica de tiro. Curry, el más formidable tirador de la historia del básquetbol, ha sido generador de cientos de videos virales. Puede meter cien triples sin fallar desde una esquina. O anotar desde todas las posiciones entre la llave y la mitad de la cancha, todo con un asistente que le alcanza los balones y sin dejar de moverse. La pelota no toca nunca el aro de metal que sostiene la red, sólo se deposita mansa sobre las cuerdas. Una y otra vez. Ahora ensaya lanzamientos con una sola mano, desde una esquina del estadio, dentro el pasillo que conduce a los vestuarios. Unos siete metros fuera de la cancha y a más de 30 del aro. Y no falla. Es fascinante verlo.

A Sabrina Ionescu, jugadora de New York Liberty, le alcanzó con un solo video para volverse una leyenda. En el torneo de triples del All Star de la WNBA de 2023, erró el primer tiro. Después convirtió 20 seguidos y un total de 25 sobre 27 para la mejor performance de la historia del básquet (ya sea entre hombres o mujeres). Una mecánica de tiro pura, sencilla y a repetición que la hace admirable e inigualable.

Ionescu y Curry disfrutaron de una noche de merecido reconocimiento
Ionescu y Curry disfrutaron de una noche de merecido reconocimiento - Créditos: @Darron Cummings

La NBA sugirió que cada uno se desempeñara bajo sus reglas. Las mujeres lanzan con una pelota un poco más chica (N° 5, de 27,5 pulgadas contra la N° 7 de los hombres, de 29,5) y desde una distancia más corta que en la NBA (6,75 metros contra los 7,24 de la NBA).

Se mantuvo esa diferencia en cuanto a los balones, pero Ionescu no quiso tirar desde más cerca que su rival. Aceptó lo que es para ella una desventaja y lanzó desde la distancia de los hombres .

Ionescu convirtió los primeros cinco tiros en un arranque formidable
Ionescu convirtió los primeros cinco tiros en un arranque formidable - Créditos: @Darron Cummings

Orígenes del duelo

Hay una imagen en el Oakland Arena, el estadio en el que los Warriors jugaron hasta 2019 (cuando se mudaron al Chase Center de San Francisco), en la que se ve a Ionescu, a los 10 años, asomándose desde la platea para saludar a Curry. “Siempre fue mi ídolo. Crecí queriendo ser como él. En aquel momento jamás hubiera imaginado esta oportunidad”, admitió. Lo consiguió.

El 26 de enero de 2024 la cuenta oficial de Twitter de la NBA subió un video en el que Curry conversa con sus compañeros durante la entrada en calor de un partido. Le pregunta a Brandin Podziemski: “¿Sabés quién tiene en récord en los torneos de tres puntos?”. El novato de los Warriors, de 20 años, le contesta: “¿Sabrina?”.

El legendario base lanza un grito y luego desafía: “Tengo que sacárselo. Tenemos que resolver esto de una vez por todas”.

Ionescu, al instante respondió la publicación e invitó a Curry: “¡Vamos a hacerlo! ¡Nos vemos en la línea de tres puntos!”.

Lo que pareció una discusión casual, en realidad fue una estrategia de promoción perfectamente diseñada. Cuatro días después, la NBA anunciaba el concurso. Daba el puntapié inicial para la nueva “Batalla de los Sexos”.

Las diferencias con aquella “batalla”

Bobby Riggs, un ex campeón de Wimbledon, fue el que promovió una histórica Batalla de los sexos en el tenis. El exjugador -y comentarista en la década de los 70-, llamó la atención por sus comentarios despectivos contra el circuito de mujeres. Se autodenominaba el “macho chauvinista” y proclamaba: “Quiero probar que las mujeres son malas en este deporte. No pertenecen a la misma cancha que los hombres”. Tenía 55 años cuando promovió varios desafíos en 1973. Primero venció con facilidad (6-1 y 6-2) a la australiana Margaret Court (que ese mismo año ganaría el US Open). Pero más notoriedad tuvo el duelo con la que por entonces era la número 1 del mundo, Billie Jean King, que salió victoriosa por 6-4, 6-3 y 6-3.

Aquello tuvo una carga social muy intensa, en plena pelea por los derechos de las mujeres. Además, el circuito femenino buscaba profesionalizarse y encontró en la difusión de aquel duelo una plataforma de lanzamiento a su promoción.

Curry sacó la ventaja final sobre Ionescu en los dos últimos tiros
Curry sacó la ventaja final sobre Ionescu en los dos últimos tiros - Créditos: @JUSTIN CASTERLINE

Esta vez no hay disputas sexistas en el medio. Curry y Ionescu tienen una excelente relación y las “chicanas” del duelo nunca transitaron caminos más allá de lo deportivo. El desafío tuvo una razón eminentemente comercial y el show funcionó tal lo esperado.

Ganó Curry, pero tuvo cuatro aciertos menos que los que logró Ionescu en su mejor actuación hace un año. El récord aún le pertenece a ella. Ninguno tiene cuentas pendientes, claro. Pero el duelo sigue abierto. “Ella puso el listón muy alto, fue increíble verla tirar. Tenemos que hacerlo otra vez”, se entusiasmó Curry. Mientras el espectáculo lo necesite, habrá más funciones para captar el interés de los fanáticos.

Damian Lillard mantuvo la corona

El show le encaja perfecto, él sabe cómo hacer que el brillo se mantenga en la cita. Por eso cuando llegó el turno del concurso de lanzamiento de tres puntos entendió que debía defender la corona con todo su estilo. No dudo y salió a la escena para el “Dame Time”. Así Damian Lillard, una de las estrellas de los Milwaukee Bucks, señaló su muñeca como su tocase un reloj, una de sus marcas registradas, revalidó la corona y se ubicó entre los jugadores más letales que participaron del All Star Game.

Fue en el último lanzamiento que resolvió la historia, hasta tuvo ese condimento su coronación: Lillard sacuduó la red y batió los 24 puntos -sumó 26- de Trae Young y los 22 de Karl-Anthony Towns en la etapa final de la competencia. Antes habían quedado en el camino otros aspirantes al título como Tyrese Haliburton, Lauri Markkanen, Jalen Brunson, Donovan Mitchell y Malik Beasley.

Anoche Lillard se metió en la historia de la competencia, ya que no son muchos los que pudieron encadenar victorias en el concurso de lanzamientos de tres puntos: Peja Stojakovic, Jeff Hornacek, Mark Price, Jason Kapono y Stephen Curry. Y será una incógnita si el año próximo “Dame Time” irá por una nueva estrella, ya que podría alcanzar los tres títulos que tienen Larry Bird y Craig Hodges -los dos los lograron de forma consecutiva-.

Mac McClung, de la G-League a rey de las volcadas

Hace apenas un año el mundo del básquetbol no lo tenía en su mapa de estrellas. Sin embargo, rompió la lógica cuando en 2023 voló por encima de los brillos de la NBA (en ese momento era jugador en la filial de los Sixers) y se quedó se coronó como rey en el concurso de volcadas. Mac McClung, el base de Osceola Magic, filial de los de Orlando en la Liga de Desarrollo, que apenas mide 1.88 metro, reconfirmó que él es el mejor a la hora de “reventar un aro” con una volcada.

McClung volvió a impresionar con cuatro acciones de colección: en la primera, un autopase en el aire, el segundo cambió a un rectificado para finalizar en ‘tomahawk’ y para ganar el concurso apostó por la espectacularidad de saltar a dos personas y como no era suficiente para él, para cerrar su show, llamó a Shaquille O’Neal, que mide 2.16 metros, le puso una camiseta de Osceola, voló sobre el gigante y obtuvo un puntaje perfecto.

Batió a Jaylen Brown (Boston Celtics), una estrella de la Liga, sacó de su camino al mexicano Jaime Jáquez, de Miami Heat, y también a Jacob Toppin, hermano de Obi y jugador de los Knicks, sin tanta dificultad en sus acciones.

McClung contó tras su consagración: “ Fue genial. Shaq estuvo fenomenal cuando se puso la camiseta, me emocionó. El concurso me pedía hacer algo y me tuve que asegurar la final ”, explicó Mac McClung, que revalidó su corona, algo que no sucedía desde Zach Lavine en 2015 y 2016.