Siguen las consecuencias para Kanye West, ahora en Miami. El rapero acaba de ser demandado

Charles Sykes/AP

Las consecuencias continúan para Kanye West, en Miami.

A raíz de los atroces comentarios antisemitas del rapero en redes sociales, importantes marcas como Adidas, Balenciaga y Gap rompieron sus vínculos con él.

“Tengo un poco de sueño esta noche, pero cuando me despierte voy a la muerte con 3 contra la GENTE JUDÍA”, tuiteó inexplicablemente West el 9 de octubre, y luego las cosas comenzaron a desarrollarse rápidamente.

Celebridades como Reese Witherspoon, Sarah Silverman y Howard Stern lo denunciaron públicamente. Grandes empresas con las que ha trabajado durante años cortaron sus vínculos. Su agente lo abandonó. Skechers lo echó de sus oficinas en Los Ángeles cuando al parecer se presentó sin avisar y sin ser invitado.

Ahora West ha sido demandado en la Ciudad Mágica por incumplimiento de contrato. Al parecer, el ex de Kim Kardashian le jugó sucio a la sala de exposiciones Surface Area en el Design District. La “galería, espacio de venta al por menor, estudio de contenido y espacio de activación” alega en una demanda presentada el lunes en el Tribunal del Distrito Sur de la Florida que West nunca pagó los $145,813 que debía.

En los documentos revisados por el Miami Herald, el artista de “Gold Digger” habría reservado el espacio durante aproximadamente un mes como estudio de grabación en enero, pero luego supuestamente se retiró del acuerdo y estafó a esta gente.

La factura incluía una tarifa diaria de alquiler, la compra de sillas de oficina, accesorios domésticos y equipos de sonido, así como el tiempo facturado por la personalización del espacio a los “deseos, especificaciones y esquema de color de Ye”.

Los empleados de Surface básicamente dieron vuelta todo el lugar, reubicando muebles, equipos y más de 20 piezas de arte, que valen casi $50 millones, afirman los documentos.

“Mi cliente llevó a cabo lo que fue esencialmente una transformación de la noche a la mañana de su estudio de arte en un estudio de grabación para Ye y artistas acompañantes”, dice Jonathan Smulevich, abogado local de Lowy and Cook, que representa a la empresa matriz de Surface Area, Surface Media. “Al hacerlo, ninguna petición era demasiado grande o demasiado pequeña —Ye pidió, y ellos cumplieron— y mi cliente incurrió en importantes costos y gastos para cumplir”.

La cantidad que supuestamente debe el veterano cantante de 45 años es poca cosa para él, pero el dinero puede agotarse rápidamente. Debido a este espantoso escándalo que no parece amainar en lo más mínimo, West ya no es multimillonario, según Forbes.

Otro pequeño contratiempo: West no tiene actualmente representación. El bufete de abogados Brown Rudnick del nativo de Atlanta —que ganó el famoso caso de difamación de Johnny Depp contra Amber Heard— ya no trabaja con él desde la polémica.

Ye tuvo un respiro, en medio de este desastre: TMZ informa que la familia de George Floyd decidió no presentar una demanda de $250 millones después de que West afirmara en un podcast de Revolt, ya eliminado, que el hombre de Minneapolis murió por culpa del fentanilo, y no por las acciones del ex policía Derek Chauvin, condenado por el asesinato de Floyd.

Al parecer, una carta de cese y desistimiento sirvió de algo.

Amanda Rosa contribuyó a este artículo.