Shanghái sigue confinada mientras los contagios tienden a la baja

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FOTO DE ARCHIVO: Un trabajador médico con un traje de protección recoge un hisopo de un residente en Shanghái

Por Brenda Goh y Martin Quin Pollard

SHANGHÁI, 22 abr (Reuters) - Después de tres semanas de confinamiento estricto, las autoridades advirtieron el viernes a los 25 millones de agotados habitantes de Shanghái que su purgatorio continuará hasta que el virus del COVID-19 haya sido erradicado barrio por barrio.

Ofreciendo un rayo de luz, el Gobierno de la ciudad dijo en su cuenta oficial de WeChat que las infecciones estaban mostrando una "tendencia positiva" y que la vida podría volver pronto a la normalidad siempre y cuando la gente se adhiera a las severas reglas para frenar la propagación del COVID-19.

Sin embargo, algunos distritos de Shanghái han endurecido las restricciones de movimiento, e incluso en los barrios que cumplían los criterios para que la gente pudiera salir de sus casas, las autoridades les ordenaron que no salieran, lo que crispó los nervios de las familias que han soportado semanas de aislamiento.

"Nuestro objetivo es conseguir que la comunidad alcance el objetivo de cero COVID lo antes posible", dijo el Gobierno, refiriéndose al objetivo de acabar con la transmisión fuera de las zonas en cuarentena.

A última hora del jueves, Shanghái anunció una nueva ronda de "nueve grandes" medidas, que incluyen la realización de pruebas diarias en toda la ciudad a partir del viernes, la reducción al mínimo de la circulación de personas y la aceleración de los traslados a los centros de cuarentena.

Los negocios están empezando a reabrir, aunque tienen que operar bajo "circuitos cerrados", que implican vivir en el lugar, realizar pruebas diarias y someterse a una rigurosa desinfección.

Pekín publicó la semana pasada una lista de 666 empresas en Shanghái a las que se ha dado prioridad para reabrir o mantener sus operaciones, y el Gobierno de Shanghái dijo el viernes que 403 lo estaban haciendo a partir del 20 de abril, mencionando al fabricante de automóviles estadounidense Tesla como ejemplo.

Sin embargo, las fábricas se enfrentan a una menor disponibilidad de camiones, a interrupciones en las cadenas de suministro y a la escasez de mano de obra, y están lejos de reanudar la producción plena, según los economistas.

(Información de las oficinas de Shanghai y Pekín; redacción de Marius Zaharia; edición de Simon Cameron-Moore; traducción de Flora Gómez)

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