Series médicas recetan verdades

·5  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 7 (EL UNIVERSAL).- Desde los 90, las series médicas han capturado la atención de los televidentes, quienes se ven inmersos en los apasionantes casos e intrigantes historias que se desarrollan entre los pasillos de los hospitales.

La fascinación por estos programas es tal que, en ocasiones, lo que se ve en la pantalla puede influir en las acciones y decisiones de los espectadores.

Hace apenas un mes, en Ohio, Estados Unidos, un padre aseguró que había salvado el brazo de su hijo de tres años, que había sido atacado por un perro, gracias a una maniobra aprendida en "Grey's anatomy".

Afortunadamente, en este caso, la táctica resultó ser correcta. Sin embargo, la doctora Martha Sofía Prieto, urgencióloga, advierte sobre la importancia de que los espectadores disciernan entre ficción y realidad.

"Estamos en unos tiempos donde la información abunda, ahí la tienen, el problema es saber cuál es verdadera y cuál no, una serie no debe tomarse como referencia", asegura.

En esto coincide el Dr. Agustín Camus Serrano, médico cirujano y especialista en enfermedades respiratorias, entre ellas Covid-19, de ahí que crea que los responsables de producir estas series hayan prestado cada vez más atención a lo que muestran cada capítulo.

"Las audiencias hoy son mucho más críticas porque tenemos más acceso a la información, hay un fenómeno que nosotros en el argot médico le llamamos 'doctor Google', que es: 'yo tengo ciertos síntomas, los busco y aparecen una cantidad de artículos', y la gente se desinforma muy fácil, lo mismo sucede con las series", explica.

Por esta razón, cada vez más producciones recurren a asesores médicos que cuidan la veracidad de lo que se muestra en pantalla. La colaboración entre estos expertos y los guionistas, directores y actores no sólo ayuda a reducir errores, sino que también contribuye a educar y sensibilizar a la audiencia sobre el campo de la salud.

El doctor Camus destaca esto, pues dice que se puede influir en la percepción de lo que significa ejercer la medicina: "Es un servicio de primera necesidad, en el que no sólo están involucrados doctores, también enfermeras, paramédicos, camilleros, etcétera, de quienes la gente tiene una percepción de que es una obligación de su parte tener siempre energía y la mente clara, pero no, hay días que no te salen las palabras de cansancio y tenemos otras situaciones", relata.

La curiosidad tras la bata

Existen numerosas series de dramas médicos que abarcan desde la comedia, como "Scrubs", hasta el drama más crudo, como "Código negro" o "Chicago Med".

La doctora Prieto tiene una teoría sobre la razón de su éxito: "A la gente le gusta saber de enfermedades y la vida de los médicos, porque es muy curiosa, y este tipo de programas responde en cierta parte a eso".

El doctor Camus añade: "Es alimentar un poco el morbo sobre qué pasa en una clínica, qué hay en un quirófano".

"No todo el mundo tiene acceso a ver qué es lo que pasa en un hospital, solamente si se enferma, pero en ese momento uno no está al pendiente de lo que hace una enfermera o los médicos, así que ver esto plasmado en la tv siempre va a generar cierto interés", dice.

No sólo como doctores, sino también como público que disfruta del entretenimiento, ambos han visto series médicas.

"En lo personal estoy muy enganchado con 'New Amsterdam', tal vez porque está en el momento de mayor auge; 'The Good Doctor' también me fascinó desde el inicio; 'Grey’s anatomy' es histórica porque como médicos todo mundo la ha visto al menos una vez", dice Camus.

La doctora Prieto también elogia "New Amsterdam", destacando que la serie muestra "el lado humano de los médicos y demás trabajadores de la salud".

Además, el doctor Camus resalta a "Dr. House" como otra serie médica bien documentada, aunque no esté exenta de errores.

Sin embargo, no todas las series médicas han sido bien recibidas por estos profesionales. Ambos concuerdan en que la versión mexicana de "Grey’s Anatomy", "Médicos, línea de vida", fue un intento fallido que careció de la documentación y seriedad necesarias.

Sí hay pasión en hospitales

Un elemento que siempre atrae a los espectadores en este tipo de programas son los romances y cotilleos que se desarrollan en los pasillos de un hospital.

Los médicos aseguran que, aunque en menor medida, estas situaciones también ocurren en la vida real, especialmente en hospitales que tienen residentes internos.

"En los hospitales que son escuelas, todo el mundo está en la edad de la hormona y se dan los romances muchísimo, también los matrimonios. Es la verdad", reconoce Camus.

Aunque la decisión de convertirse en médicos no fue influenciada por programas o series, ambos no dudan que otro factor importante que proyectan las series médicas radique en los jóvenes que deciden estudiar medicina gracias a la televisión.

Los doctores Martha Prieto y Agustín Camus han probado lo que es estar delante de las cámaras en la serie "Clínica X".

A pesar de ser médicos reales, interpretan personajes de ficción. Esta experiencia les ha permitido acercarse a la audiencia y cambiar la percepción de la medicina a su manera: "Para nosotros no hay diferencia con lo que hacemos día a día, es parte de respetar la profesión", asegura el doctor Camus.

Receta perfecta:

"Grey’s anatomy"

19 temporadas con diagnósticos precisos, tratamientos efectivos y una dosis alta de amoríos hospitalarios.

"ER"

La pionera en realismo clínico, es como una buena medicina: logró revitalizar el género médico con la ayuda de asesoría experta.

"The good doctor"

El Dr. Murphy rompe esquemas al ser un genio autista con síndrome del sabio: la serie inyecta mucha innovación al drama médico.

"Línea de vida"

Con diagnóstico crítico por su falta de veracidad, y producción descuidada. ¡Requería segundas opiniones para mejorar!

"Scrubs"

Ideal para implementar la risoterapia, ya que su mayor acierto no son los casos clínicos, sino las aventuras de sus personajes.

"Chicago Med"

Adrenalina pura: entrelaza casos médicos con acción de otras series, es un cóctel estimulante para sentirse vivo.