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Sebastián Báez y los secretos del título en Río de Janeiro: el video de Tagliafico con el recuerdo del Maracaná, la localía prestada y la “inconsciencia”

El argentino Sebastián Báez celebra tras vencer a su compatriota Mariano Navone en la final del torneo de Río: se plantó con solidez y ganó su quinto título ATP, el primero de categoría 500
El argentino Sebastián Báez celebra tras vencer a su compatriota Mariano Navone en la final del torneo de Río: se plantó con solidez y ganó su quinto título ATP, el primero de categoría 500 - Créditos: @Bruna Prado

Sebastián Báez es “una roca”. En un envase de 170 centímetros, piernas macizas, velocidad de liebre y un espíritu extremadamente competitivo, no deja de crecer en un circuito cada vez más exigente y formado, en buena medida, por gigantes de más de 1,85 metro. El título en el ATP 500 de Río de Janeiro , al vencer en la final a Mariano Navone por 6-2 y 6-1, lo encumbra como el argentino en actividad con mayor cantidad de trofeos: cinco. Número uno junior en 2018, el tenista nacido en Billinghurst, partido de San Martín, tiene hambre. Tiene retos. Ya consiguió, probablemente, más objetivos de los que alguna vez se planteó, pero ello no lo detiene. Va por mucho más. Si se topa con obstáculos, él y los integrantes de su equipo, con los que forma una simbiosis fructífera, intentan hallar rápidas soluciones y caminos alternativos. Eso los distingue.

La celebración de Báez en Río de Janeiro con los alcanzapelotas del torneo
La celebración de Báez en Río de Janeiro con los alcanzapelotas del torneo - Créditos: @ Fotojump

Báez había salido de los dos primeros torneos ATP de la gira sudamericana sin los resultados que esperó, sin poder defender el título en Córdoba (perdió en las semifinales con Luciano Darderi) y trastabillando en los cuartos de final de Buenos Aires (con Federico Coria). Pero lejos de apesadumbrarse, encaró el Río Open renovado. Brasil, como también Chile, es un país en el que se siente bien. “Como siempre hablamos con Seba [Gutiérrez; su coach]: los torneos se ganan antes, con la preparación. Él tiene muy buena relación con Duda Matos, que es el entrenador de Thiago Seyboth Wild, que también está en la academia de GEBA donde entrenamos, al igual que Fran Comesaña, y en la pretemporada pasado hicimos unas semanas de práctica en Río. Así que, más allá de que me tocara jugar contra un brasileño, yo me sentía un poco local. Eso le dio un plus a mi rendimiento. Afuera me sentí muy cómodo”, expresó Baéz, comunicado por teléfono con LA NACION, poco después de ganar el campeonato carioca.

Báez, contundente campeón del ATP de Río 2024
Báez, contundente campeón del ATP de Río 2024 - Créditos: @ Fotojump

Claro que, más allá de esa percepción familiar ganada en un puñado de ensayos, competir en Brasil y ante un jugador local tiene una carga anímica distinta. El público también jugaría. Por eso, tras vencer a Corentin Moutet (Francia) y a Facundo Díaz Acosta (el campeón del ATP porteño), Báez sentía la tensión de tener que medirse con un referente local como el zurdo Thiago Monteiro, en los cuartos de final. Su entrenador pensó qué podría envalentonar a su pupilo y, creativo, consiguió que Nicolás Tagliafico , el futbolista de Olympique de Lyon, presente en la victoria del seleccionado argentino ante Brasil, en la final de la Copa América 2021, en el estadio Maracaná, le enviara un video confesándole qué había sentido al jugar frente a semejante contexto, de “visitante”.

Hasta la conquista de Báez, Schwartzman era el único argentino campeón del Río Open: en 2018, al vencer al español Fernando Verdasco. Además, el bahiense Guido Pella perdió la final en 2016 con Pablo Cuevas (Uruguay) y, en 2022, el Peque cayó con el español Carlos Alcaraz.

“Mi entrenador siempre busca una vuelta más, insistir, insistir en que si no es por un lado hay que ir por otro. Y esta vez consiguió que Tagliafico me mandara un video dedicándome unas palabras antes del partido con Monteiro -reveló Báez-. Fue una motivación, porque Nico jugó en el Maracaná contra Brasil y supo decirme algunas cosas que me ayudaron. Contarme lo que él vivió en carne propia, jugando en Brasil para ganar ese partido, fue lindo y me dio un ejemplo para buscarle la vuelta a lo emocional. Lo que hice esta semana en Río fue porque hay un laburo detrás y me gusta recalcarlo. Una persona gana un torneo por lo que hace antes y con las personas correctas al lado”.

Tagliafico y el recuerdo de la Copa América en Brasil

Desde este lunes en su mejor ranking (21°; +9), Báez reconoció que el éxito en Brasil llegó tras un puñado de sinsabores. “Esta semana vino después de momentos en los que tuve oportunidades que no terminé de aprovechar y me sirvieron de nueva motivación, de energía. Desde lo físico venimos haciendo un trabajo muy bueno con mi equipo desde hace tiempo. El año pasado empecé a viajar más semanas con Marti [Martiniano Orazi; responsable, en su momento, de potenciar a Juan Martín del Potro y a Diego Schwartzman]. Mi equipo está atento siempre a todos los detalles”, celebró Báez, que no tiene demasiado tiempo para celebrar el triunfo en la Cidade Maravilhosa. Hoy mismo estará viajando a Santiago de Chile, el último ATP de la gira sudamericana, donde será el segundo preclasificado, debutando directamente en los 8vos de final.

Además del Río Open, Báez ganó los trofeos de Estoril 2022 y otros tres el año pasado, en Córdoba, Kitzbühel y Winston-Salem. También perdió las finales de Santiago y Bastad, en 2022. Tiene cada vez más kilometraje y esa templanza se advirtió, por ejemplo, en la definición de Río. “Ir compitiendo y jugando contra rivales de este nivel, suma. Creo que Mariano lo sintió un poco; era su primera final y eso siempre tiene un montón de cosas extra. Me acuerdo cuando jugué mi primera final, en Chile, que tenía muchos nervios. Ahora pude aprovechar en los comienzos de los dos sets, quebrando su saque y eso me dio una ventaja. Estoy muy contento”, apuntó Báez, que embolsó un premio de US$ 392.775.

En la final de Río, Báez superó a Mariano Navone
En la final de Río, Báez superó a Mariano Navone - Créditos: @ Fotojump

¿Qué siente Báez al tener cinco títulos a los 23 años? “Lo vivo con inconsciencia porque sigo jugando y compitiendo, todo el tiempo hay revancha, como me pasó estas semanas… Por ejemplo, en Córdoba perdí con Darderi y en Buenos Aires me tocó en la segunda ronda y le gané. El tenis es así. Ahora ya estoy pensando en lo que sigue, en el avión, el aeropuerto y pasar rápido la página”, dijo, en medio de la vorágine. Ocho argentinos aparecen desde hoy en el top 100 de ATP, un registro muy destacable: “Los felicito a todos. Son muchos chicos con los que me crie en mi vida deportiva desde temprano. Es una alegría que estemos ahí peleando por ser mejores, por tener lo que cada uno sueña y que nos empujemos. Hacia adentro eso genera una competitividad sana y ganas de decir: ‘¿Por qué si uno pudo yo no puedo?’. Es lo que se viene sintiendo desde hace tiempo, sobre todo con Fran [Cerúndolo], con Tommy [Etcheverry], luchando y sacando fuerzas cuando a veces se complica”.

Báez y su coach, Sebastián Gutiérrez, junto con Ferrer y Guga Kuerten
Báez y su coach, Sebastián Gutiérrez, junto con Ferrer y Guga Kuerten - Créditos: @ Fotojump

Una premiación con el español David Ferrer (3° en 2013) y con Guga Kuerten (N° 1 en 2000 y campeón de Roland Garros en 1997, 2000 y 2001), es una anécdota que Báez se llevó de Río de Janeiro en su raquetero. “Fue un lindo momento -apuntó-. Si bien yo no pude vivir la época de Guga, sabía lo que logró, pero fue muy loco porque fue el ídolo de toda la vida de mi entrenador. Me decía: ‘No sabés lo grande que es que este tipo te esté dando el premio’, ja. Por eso, cuando sacamos la foto con el trofeo, lo invité a mi entrenador, porque a mí también me gustaría tener un recuerdo así de un momento con tanto para disfrutar. Pero, como decimos: esto sigue y hay que dar vuelta la página pronto”.

El resumen del triunfo de Báez ante Navone