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Samoa, el país más pobre de los que participan en el Mundial de rugby: tiene la hinchada más reducida pero también la más pasional

Los fanáticos de Samoa, en su mayoría, son los familiares de los jugadores que se enfrentarán con los Pumas
Los fanáticos de Samoa, en su mayoría, son los familiares de los jugadores que se enfrentarán con los Pumas - Créditos: @Jan Kruger

SAINT-ÉTIENNE (Francia).– No se había notado su presencia hasta que los jugadores formaron en el medio de la cancha para hacer su tradicional ceremonia, el Siva Tau, el haka de los samoanos. Fue allí cuando de las tribunas brotó una estridencia que resonó en todo el estadio de Burdeos. Un alarido tan fuerte como sentido, como si no saliera de las cuerdas vocales sino de las entrañas. Samoa tiene una de las hinchadas más reducidas de este Mundial. En su presentación en este certamen, ante Chile, hubo 62 fanáticos. Esperan llegar a 80 para el partido del viernes ante Argentina, donde los Pumas intentarán ganar para seguir con vida en Francia 2023.

Ubicada en el puesto 117 entre los países con mayor PBI per capita en el mundo (3857 dólares por año), según un informe del Banco Mundial, Samoa es el país más pobre en participar en este Mundial . Pero en el ranking pasional habría que ubicarlo en los primeros puestos. También es el segundo menos poblado de los 20: con poco más de 200.000 habitantes, duplica a Tonga, que igualmente tuvo más apoyo en las tribunas en el partido ante Irlanda.

“ Los hinchas vamos a tener un desafío similar al de los jugadores. Argentina tiene muchos seguidores y cantan mucho. Nosotros vamos a ser pocos, pero vamos a luchar por nuestro equipo desde las tribunas. Y los jugadores van a intentar hacer lo mismo adentro de la cancha ante un rival muy fuerte ”. El que habla es Fatu Enari, padre del medio-scrum Ere Enari, que no está entre los 23. Es el líder del reducido grupo que vino desde la remota isla del Pacífico Sur y estuvo alentando a su equipo en el Captain’s Run del jueves. Último entrenamiento antes del partido, pero también una oportunidad de unir a los jugadores con su gente.

El contingente -la hinchada- está compuesto por familiares de los jugadores , algunos de los cuales vinieron de Samoa y otros que viven cerca, ya que varios actúan en clubes de Francia e Inglaterra y diplomáticos samoanos de alrededor de Europa. “ Venir desde Samoa es muy caro para nosotros ”, explica Enari, que viajó 48 horas seguidas en un vuelo Auckland-Hong Kong-París “non-stop” para estar aquí .

Más arduo fue el viaje de Francis Issis Ioane, el único periodista samoano acreditado en Francia 2023 . Prácticamente dio la vuelta al mundo al hacer Auckland-Los Ángeles-Dallas-Madrid-París. “ El rugby es religión en Samoa, es el deporte número 1. Es un honor estar acá, ser parte del Mundial y acercar al equipo samoano con su gente allá en la Isla .”

Francis y Fatu saben que la Argentina es amplia favorita a quedarse con el duelo, pero confían en que los samoanos saquen a relucir su “orgullo” por la nación. “ Lo que mostraron ante Chile no es la verdadera Samoa . Pueden jugar mucho mejor y lo saben”, explica Francis. La confianza con que llegaron a Francia, según se desprende de sus declaraciones, es su mayor cualidad, además del poderío físico.

“El orgullo es lo mejor que tiene este equipo. Llevan puesta la camiseta de Samoa con honor”, explica Enari. “Este es el sueño de nuestros abuelos. Ellos soñaron con que estos días llegarían. Ahora nos toca a nosotros en las tribunas y a los jugadores en la cancha honrarlos ”.

En sus días libres, es común ver a los jugadores dando vueltas por la ciudad y mezclándose con la gente como un turista más. “Es parte de nuestra cultura, y también parte del trabajo. Despejar la cabeza es algo necesario para ganar, pero eso no quita que están muy enfocados en el trabajo que tienen que hacer todos los días”, cuenta Gradenia Teo, una de las integrantes de la delegación. “Vinieron acá para ganar.”

El nacionalismo de los samoanos es difícil de comprender desde el punto de vista de la cultura occidental. En parte cuando se advierte que hay cuatro jugadores que representaron a otros seleccionados (Steven Luatua, Charles Faumuina y Lima Sopoaga a Nueva Zelanda; Christian Leali’ifano a Australia), pero más al hacer la cuenta que de los 33 integrantes del plantel, sólo ocho nacieron en Samoa. La mayoría nació en Nueva Zelanda (23) y el resto en Australia. De los 23 que enfrentarán a los Pumas sólo Eheo McFarland, Tumau Manu, Melani Matavao, Fritz Lee y James Lay son oriundos de la Isla .

“La conexión viene a través de la sangre”, explica Enari. “ Los samoanos estamos anclados a nuestra tierra a través de los lazos familiares, desde nuestros ancestros hasta hoy, no importa en qué parte del mundo hayan nacido .”

Ioane profundiza más ese concepto: “La cultura de Samoa es la misma en cualquier parte del mundo, no importan dónde uno esté. Para nosotros, primero viene Dios, después la familia y tercero el país.” El sentimiento por Samoa es el mismo.

Para Samoa, el partido no comenzará a las 17.45 sino unos minutos antes, cuando realicen el Siva Tau, su ritual guerrero. “Es difícil contener las lágrimas”, acepta Enari. “Nuestros ancestros hicieron un gran esfuerzo para que todos nosotros estemos representando a Samoa en este escenario. Es una forma de que ellos también estén presentes”.

Los Pumas tendrán un duro rival, más grande de los 15 que estarán en la cancha y aun de la centena que alentará desde las tribunas. Los Pumas juegan contra la historia de un pueblo .