El rey Carlos y sus hermanos velarán el féretro de la reina Isabel

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Por Michael Holden y Kylie MacLellan

LONDRES, 16 sep (Reuters) - El rey Carlos III y sus hermanos harán una vigilia silenciosa junto al féretro de su difunta madre, la reina Isabel II, el viernes, mientras miles de dolientes hacen cola para presentar sus últimos respetos a la monarca durante su velatorio.

Carlos, su hermana la princesa Ana y sus hermanos los príncipes Andrés y Eduardo se unirán a la guardia ceremonial para la vigilia de 15 minutos en Westminster Hall, en el centro de Londres, donde el féretro de su madre descansa desde el miércoles por la noche.

Decenas de miles de personas de todas las clases sociales de Reino Unido y de todo el mundo ya han hecho cola pacientemente para tener la oportunidad de pasar junto al féretro. En la mañana del viernes, la cola se extendía hasta casi 8 kilómetros y la gente se enfrentaba a una espera de 14 horas para llegar a la sala.

El Gobierno dijo que la fila de gente, que serpentea a lo largo del lado sur del río Támesis, estaba cerca de su capacidad máxima y que la entrada podría tener que ser pausada.

"Si todavía no se ha puesto en marcha para unirse, por favor considere esperar hasta que los números se hayan reducido", dijo el departamento de cultura.

Las autoridades esperan que unas 750.000 personas vean el féretro antes de que finalice el velatorio a las 6:30 hora local (0530 GMT) del lunes, día del funeral de Estado de Isabel II.

Malcolm Keyte, de 78 años, de Surrey, Inglaterra, hizo cola durante casi 10 horas con sus dos hijas.

"Sólo queremos presentar nuestros respetos y nuestro agradecimiento", dijo a Reuters cerca de la parte delantera de la cola justo después de las 7 de la mañana (0600 GMT). "Era una señora maravillosa que sirvió al país muy bien, muy lealmente, durante muchos años y todos deberíamos estar muy agradecidos", dijo.

Antes de la vigilia de las 19:30 hora local (1830 GMT), Carlos y su esposa Camila, la reina consorte, viajarán a Gales.

El viaje marcará el final de una gira por Reino Unido en la que ha realizado actos protocolarios para reconocer su condición de nuevo monarca y jefe de Estado y para saludar al público que llora la pérdida de Isabel, que reinó durante 70 años y murió el pasado jueves a los 96 años.

La pareja real será recibida con una salva de 21 cañonazos, asistirá a un servicio religioso en la catedral y se desplazará al parlamento galés. Carlos se reunirá con el ministro principal de Gales y otros políticos.

Gales tiene un significado especial para el nuevo rey, que durante las cinco décadas anteriores a su acceso al trono de la semana pasada tuvo el título de príncipe de Gales, más tiempo que ningún otro monarca.

"Su pasión y afecto por Gales ha sido evidente", dijo su portavoz. "Ha demostrado un compromiso de toda la vida con la gente del país".

MEMORIAS

Mientras tanto, el nuevo príncipe de Gales, Guillermo, hijo de Carlos III, visitará a las tropas de Nueva Zelanda, Canadá y Australia que se encuentran en Reino Unido para participar en los actos del funeral de Estado.

Le acompañará su esposa Catalina, la nueva princesa de Gales. El título lo ostentaba anteriormente la madre de Guillermo, Diana, fallecida en un accidente de tráfico en 1997.

Su muerte también provocó una oleada de dolor nacional y Guillermo habló el jueves de cómo los solemnes acontecimientos de la última semana habían despertado los recuerdos del cortejo fúnebre por Diana.

El miércoles, Guillermo, junto a Carlos y su hermano menor Enrique, caminó en una procesión detrás de un carruaje armado que llevaba el ataúd de la reina desde el Palacio de Buckingham hasta el Palacio de Westminster, una escena que recuerda mucho a cuando, siendo niños, los príncipes habían seguido el ataúd de Diana.

"El paseo de ayer fue un reto, (...) me trajo algunos recuerdos", dijo Guillermo mientras él y su esposa Catalina hablaban con los simpatizantes y contemplaban el mar de ofrendas florales frente a la residencia real de Sandringham, en el este de Inglaterra.

Reino Unido se prepara para recibir a presidentes, primeros ministros y miembros de la realeza de todo el mundo para el funeral del lunes, que probablemente será una de las ceremonias más grandiosas jamás vistas en la capital británica, en la que participarán miles de militares.

"Nuestro objetivo y nuestra creencia es que el funeral de Estado y los eventos de los próximos días unirán a la gente de todo el mundo", dijo el conde mariscal, Edward Fitzalan-Howard, duque de Norfolk, que ocupa el escalón más alto en la jerarquía de títulos nobiliarios y está a cargo de este tipo de ceremonias.

El aeropuerto londinense de Heathrow ha dicho que cancelará el 15% de su programa de vuelos del lunes para reducir el ruido sobre la capital británica y garantizar que los cielos estén en calma durante un silencio de dos minutos al final del funeral.

El lunes ha sido declarado día festivo nacional. Muchas tiendas y supermercados estarán cerrados y otras actividades económicas se paralizarán. Miles de personas se enfrentan a la cancelación de citas médicas u operaciones.

(Información adicional de Alistair Smout; edición de Kate Holton, Rosalba O'Brien y Angus MacSwan, traducido por Tomás Cobos)