Policías matan a joven negro en Filadelfia y se desatan nuevas protestas a días de las elecciones

LA NACION
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FILADELFIA.- El enojo social por la violencia de la policía hacia la comunidad negra en Estados Unidos no cede y un nuevo episodio reaviva las protestas en medio de la crisis por la pandemia de coronavirus, que tiene al país como el más afectado del mundo. Este lunes dos agentes de la fuerza de Filadelfia, la ciudad más grande de Pensilvania, balearon y mataron a un hombre de 27 años, identificado como Walter Wallace Jr.

Según la Policía, el afroamericano empuñaba un cuchillo e ignoró las órdenes de tirar el arma antes de que los oficiales le disparasen. Sin embargo sus padres contaron anoche que los policías sabían que pasaba por una crisis nerviosa porque habían estado en la casa de la familia tres veces ese día. De hecho, afirmaron que habían pedido una ambulancia para que lo ayudara con una crisis mental.

Un video publicado en redes sociales muestra a Wallace empujando a su madre y luego caminando hacia los policías. "Bajá el cuchillo", grita uno de los oficiales en el video. El padre de Wallace, también llamado Walter Wallace, dijo que su hijo recibió al menos 10 disparos. También afirmó que padecía problemas psicológicos y estaba en tratamiento. "¿Por qué no usaron una Taser?", reclamó, en alusión a la pistola de corriente eléctrica.

Cathy Wallace, su madre, dijo: "Se pararon allí y se rieron de nosotros". Por su parte la abogada de la familia, Shaka Johnson, señaló que la esposa de la víctima, Dominique Wallace, está embarazada y tendrá un parto provocado hoy debido al estrés.

"Cuando llegan a una escena donde alguien tiene una crisis mental y la única herramienta que tienen para gestionarla es un arma... ¿son esas las herramientas adecuadas para el trabajo?", afirmó Johnson y alegó que los agentes no están capacitados para atender este tipo de crisis. Según la abogada, el hermano del fallecido había llamado al teléfono de emergencias 911 para pedir ayuda médica y una ambulancia.

Tras conocerse los nuevos detalles, por segunda noche consecutiva, cientos de personas con tapabocas para protegerse del virus se congregaron en un parque del oeste de la ciudad y marcharon coreando lemas. Por las protestas, se reportaron varias detenciones en medio de incidentes violentos entre manifestantes y oficiales, que reprimía las marchas con bastones. En las redes sociales, algunos videos mostraron a gente entrando a tiendas y saqueando productos al salir en el lado opuesto de donde fue baleado Wallace, padre de nueve niños.

En un tuit, la Oficina de Gestión de Emergencias de Filadelfia advirtió alrededor de las 21.30 a los residentes del este que se quedasen en casa. Indicó que una "gran multitud" estaba protagonizando episodios de violencia en los barrios de Castor y Aramingo.

Según algunas versiones, la Policía realizó 90 arrestos durante la primera noche de disturbios y 30 uniformados fueron heridos, incluyendo uno que se rompió la pierna cuando fue atropellado por un camión.

La reacción de la Casa Blanca

En este contexto, la Casa Blanca emitió un comunicado pasada la medianoche afirmando que los disturbios eran otra consecuencia de la "guerra de los demócratas liberales contra la Policía" y que el gobierno del presidente Donald Trump "apoya con orgullo a las fuerzas del orden y está listo para desplegar, bajo petición, todos y cada uno de los recursos federales para poner fin a estos disturbios".

Por su parte la oficina del gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, anunció el despliegue de cientos de soldados de la Guardia Nacional a la ciudad para "proteger el derecho a la reunión y la protesta pacífica mientras se mantiene a las personas a salvo".

Ayer tanto autoridades estatales como locales pidieron transparencia y una investigación exhaustiva, incluida la publicación de las imágenes de las cámaras corporales de los dos agentes que dispararon.

La ola de protestas antirracistas se hace sentir fuerte en Estados Unidos desde la muerte de George Floyd, un hombre negro asesinado por un policía blanco a finales de mayo. Por su caso, y por el de muchos otros que no se conocen incluso, millones de estadounidenses acusan a la Policía de racismo y brutalidad.

En campaña

El racismo es uno de los temas de la agenda de los candidatos en las elecciones de la próxima semana. Tanto el republicano Trump, que busca la reelección, como su rival demócrata, Joe Biden, se refirieron a esta situación y dejaron en claro sus puntos de vista.

El ex vicepresidente y su compañera de fórmula, Kamala Harris, dijeron en un comunicado que sus "corazones están rotos" por la familia de Wallace. Pero también llamaron a los manifestantes a protestar pacíficamente. "Ninguna cantidad de rabia ante las muy reales injusticias en nuestra sociedad son excusa para la violencia. Saquear no es protestar, es un crimen", añadieron.

Alyssa Farah, directora de comunicaciones de la Casa Blanca, declaró sobre el tema: "Estamos monitoreando la situación de cerca. Estamos listos para desplegar recursos federales, si es necesario. El presidente Trump no tolerará la violencia hacia las fuerzas del orden de Estados Unidos".

Agencias AP y AFP