"No podemos quedarnos callados": obispo de Chilpancingo

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CHILPANCINGO, Gro., julio 30 (EL UNIVERSAL).- El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Jesús González Hernández, pidió no quedarse callados ante los hechos de violencia que vive el país.

"A mí me han dicho familiares de desaparecidos: obispo no puedo denunciar, ni pedir justicia, porque a mí también me va a pasar lo mismo. Así que los que podemos hablar, debemos hablar, no podemos quedarnos callados", pidió González Hernández durante la misa que celebró en el zócalo de Chilpancingo como parte de las Jornadas por la Paz.

Antes de la misa, unas cien personas realizaron una marcha de la Alameda al zócalo de la ciudad, donde la principal exigencia fue la paz.

En su homilía, González Hernández dijo que en Guerrero y México hay “muchísimos” asesinatos y la sociedad no puede quedarse de brazos cruzados.

Explicó que existe mucho rencor y tristeza por todo el proceso de violencia que se vive en el país, por eso, llamó a la reconciliación. Dijo que la reconciliación del país es necesaria porque no hay condiciones de vida ni tampoco la gente está teniendo los recursos suficientes para sobrevivir.

"Muchos van a pedirme la bendición porque ya se van a los Estados Unidos y ahí dejan a los hijos, a las esposas y eso lo debemos evitar", dijo.

Llamó a todos los actores, políticos, empresarios, religiosos, y gobernantes, para trabajar en mejorar las condiciones de la población. Pidió a los que ostentan el poder no abusar de los pobres, de los que menos tienen.

"Los guerrerenses son resistentes, llevo tres meses pero he visto que la gente es buena, trabajadora, pero acá mucha gente está sobreviviendo, la gente es aguantadora pero ¿cuánto tiempo va aguantar? Ya no queremos más sangre, más muertes", dijo.

González Hernández dijo que una de las salidas es la reeducación de la sociedad, de los niños. "Debemos cambiar a la sociedad, a los niños sobre todo, educarlos de otra manera, ahora no confiamos de nadie. Apenas habla del buen samaritano que se detiene a ayudar, pero a veces ni el obispo se detiene, porque no ya no sabe si de verdad es una víctima o maleante", explicó.

Al final de la misa, en entrevista con reporteros, el obispo habló sobre el ataque armado que sufrió el sacerdote, Felipe Vélez Jiménez, la tarde del jueves en Chilapa. El obispo dijo que el sacerdote se encuentra delicado de salud, que fue trasladado a un hospital de Cuernavaca, Morelos, donde están esperando que lo intervengan quirúrgicamente.

González Hernández afirmó que hasta el momento ninguna autoridad le ha informado sobre el móvil del ataque que sufrió Vélez Jiménez.

A pregunta expresa, el obispo dijo que va a pedir a los sacerdotes de su diócesis que dejen de ir a los pueblos con índice de violencia, pero sí le pedirá que vayan plenamente identificados, para evitar que los confundan. "Si los atacan, que los ataquen porque ya los trae, pero no por una confusión".

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