Las prioridades y advertencias de Perotti, el gobernador que se desmarca de la Casa Rosada y de sus pares del PJ

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Omar Perotti se reunió el viernes en Casa de Gobierno con Juan Manzur y Silvina Batakis.
Omar Perotti se reunió el viernes en Casa de Gobierno con Juan Manzur y Silvina Batakis. - Créditos: @Fabián Marelli

ROSARIO.- Las declaraciones en las que contradijo al presidente Alberto Fernández y defendió al campo llamaron la atención, pero no fueron las primeras ni serán las últimas. El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, cultiva un estilo diferenciado tanto de la Casa Rosada como de sus pares, los mandatarios peronistas del interior del país. A tal punto, que no faltan quienes lo emparentan al cordobés Juan Schiaretti, un referente marcadamente antikirchnerista. Pero él asegura, en contacto con LA NACION, que no mantiene una sociedad política con el mediterráneo.

Perotti se mueve solo. Es parte de su perfil político y una característica que usa también para mantener su distancia de la Casa Rosada, después de cerrar un acuerdo con la Nación por el pago de la deuda histórica con la provincia por $151.000 millones que se pagarán en bonos a diez años. La oposición en la provincia cuestionó ese pacto, que implica que Santa Fe deberá ceder el 1,9 de la coparticipación por un convenio con la AFIP.

Pero el gobernador dice que “hay que empujar desde acá”. Habla desde Buenos Aires, donde el jueves se reunió con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y la ministra de Economía, Silvina Batakis. “Si uno no pone las prioridades sobre la mesa se queda afuera, porque la administración nacional gestiona sin presupuesto y hay que estar todo el tiempo arriba de las licitaciones ”, señala. El 12 de agosto próximo se licitará un acueducto en el norte de Santa Fe con inversión del Banco Mundial.

Preparativos para un desenlace inconcluso

El gobernador de Santa Fe prefiere hacer su juego político, concentrarse en la gestión provincial, sobre todo en el aspecto productivo y en la obra pública, señalan desde su entorno. Nunca llegó a estar cerca de Alberto Fernández ni tampoco de Cristina Kirchner, con la que acordó la lista de senadores que perdió en Santa Fe el año pasado.

Perotti no sólo se mantiene distante de la Casa Rosada y del Frente de Todos, sino también del propio peronismo. Faltó a las últimas reuniones promovidas por su colega chaqueño, Jorge Capitanich, que agrupó a la mayoría de los mandatarios justicialistas. En el primer encuentro, que se realizó el 10 de junio, el santafesino no asistió porque se había contagiado de Covid. Al segundo, que se hizo el 24 de junio, tampoco fue por un problema de salud de su pareja.

Desde el entorno del gobernador creen que esa movida está motivada por los intereses políticos personales, más que por una demanda de los gobernadores, que en este contexto cada uno prefiere encerrarse en los problemas domésticos y tratar de quedar fuera del radio de la crisis económica nacional.

Perotti evalúa asistir el próximo miércoles al encuentro previsto en Bariloche si la convocatoria incluye a mandatarios de otras fuerzas políticas. “Me parece más interesante que esas reuniones vayan más allá de la cuestión partidaria en este momento que atraviesa el país”, aseguró en diálogo con LA NACION.

“El contacto con los gobernadores peronistas es fluido. Incluso se piensa hacer una reunión entre los mandatarios del Norte Grande con la Región Centro”, agrega. Perotti no tiene reelección en Santa Fe, como establece la Constitución provincial que nadie logró los acuerdos para reformar desde hace más de una década, y sus planes futuros no están claros. Una posibilidad es que vaya como candidato a diputado provincial para aspirar a ser presidente de la Legislatura, un camino que ya transitaron sus antecesores socialistas Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz.

La relación con la administración nacional es puramente operativa. “Yo soy un político de gestión”, advierte, y agrega: “Mi agenda la armo yo”. “El objetivo es que en Santa Fe no se frene el crecimiento de la industria, que ha sido muy bueno este año. Porque hay que tener cuidado con el empleo y que la recuperación de las pymes no se interrumpa. Esa es mi preocupación”, apunta.

“Hoy Santa Fe aporta el 25 por ciento de las exportaciones del total nacional. Pero tenemos que lograr que no se corte el flujo de los insumos con las importaciones, porque en Santa Fe se le da valor agregado a las materias primas y los dólares que se exportan vuelven al país . Por eso también hablé con el ministro Daniel Scioli para que no se corte el suministro de importaciones que son claves para la producción”, agrega.

¿La obra pública se paralizó por el problema de la inflación?

–No tenemos que permitir que las restricciones en la obra pública a nivel nacional, por el problema inflacionario, afecten el empleo. Ese es un problema clave. Creo que hay que producir riqueza en la argentina para poder distribuirla. Pero si no producimos no vamos a ningún lado . Hay que discutir los procesos laborales pero explicándole a la gente la situación. Después de la pandemia la economía mundial se sacudió y se hicieron más acelerados los cambios en materia laboral con las tecnologías. Hay que apuntar a mecanismos de inversión en educación y consumo pero desde otro lugar. En la provincia implementamos la Billetera Santa Fe y el boleto educativo gratuito. Esto logró reactivar el comercio en la pandemia de forma notable.

–¿Le recriminan su visión crítica en el Frente de Todos?

–Saben de dónde vengo y quién soy. Cuando critico al Gobierno, el primero que se entera es el Presidente . Planteé que me parece mal que se hayan elevado las retenciones al aceite y a la harina de soja. Propuse que se bajen. Porque estamos yendo a una primarización de la producción agroindustrial. No podemos exportar solo poroto de soja. Hoy los que nos compran soja en los países asiáticos están empezando a procesar los granos. Y nosotros con estas medidas se la dejamos servida, en vez de aprovechar el momento. Hay que ser más competitivo y exportar más.

Impotencia del kirchnerismo por el fracaso de los cambios que impulsó en la Justicia

–¿La irrupción del dirigente Raúl Castells en un supermercado de Rosario generó preocupación en este contexto de crisis?

–Fue algo armado para llamar la atención a nivel nacional. El Ministerio de Desarrollo Social de Santa Fe asiste desde la pandemia de manera aceitada a los sectores que lo necesitan como nunca se hizo antes. Hay que tener cuidado con este tipo de situaciones.

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