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Príncipe Guillermo visita a su esposa Catalina en el hospital

El príncipe Guillermo de Gran Bretaña, izquierda, parte del hospital London Clinic en Londres donde su esposa Catalina, princesa de Gales, se recupera de una operación abdominal, jueves 18 de enero de 2024. (Lucy North/PA via AP)

LONDRES (AP) — El príncipe Guillermo el jueves visitó a su esposa Catalina en el hospital londinense donde ella se recupera de una operación abdominal.

La princesa de Gales, de 42 años, “evoluciona bien” después de la operación, dijo la prensa británica. No se divulgaron más detalles.

Funcionarios reales anunciaron el miércoles que se había operado a Catalina, quien permanecería en el hospital privado London Clinic durante 10 a 14 días. Se prevé que reanudará sus tareas públicas en abril.

La oficina de la princesa en el Palacio de Kensington no entró en detalles, aparte de asegurar que no se trataba de un mal canceroso. Aunque generalmente goza de buena salud, Kate fue hospitalizada durante su embarazo debido a la gravedad de sus náuseas matutinas.

Guillermo, el heredero al trono, ha aplazado algunos deberes oficiales para dedicar tiempo a su esposa y los tres hijos de la pareja.

Poco después del anuncio sobre la operación de la princesa, el Palacio de Buckingham dijo que el rey Carlos III la semana próxima se someterá a una “intervención correctiva” debido a un agrandamiento de la próstata. El palacio dijo que el trastorno es benigno.

Los detalles sobre la salud de la realeza siempre son un asunto delicado en el Reino Unido, ya que los miembros de la familia real son individuos privados, pero en un sentido también son propiedad pública. Carlos es el jefe del Estado y Catalina será reina cuando Guillermo suceda a su padre en el trono.

La publicidad en torno a la operación del rey es considerada una oportunidad para alentar a otros hombres a hacerse el examen de próstata. El monarca de 75 años se hizo tratar “al igual que miles de hombres cada año”, dijo el palacio.

El agrandamiento de la próstata es un trastorno frecuente en hombres mayores de 50 años. Afecta el flujo urinario, pero generalmente no constituye una amenaza grave. No es cáncer ni acrecienta el riesgo de contraer el mal.