Por qué es tan polémico que Ivanka Trump y su esposo hayan ganado más de 80 millones de dólares en el 2017

No hay objeción en ser un exitoso empresario y lograr ganancias considerables, incluso estratosféricas, en negocios legítimos y honestos. Pero cuando eso sucede al mismo tiempo en que se tienen cargos públicos de primer orden, como es el caso de Ivanka Trump y su esposo Jared Kushner, las suspicacias, por decir lo menos, se encienden sustantivamente.

Como se ha difundido ampliamente en los medios de comunicación, el matrimonio de Ivanka Trump y Jared Kushner reportaron haber obtenido al menos 82 millones de dólares en ganancias de sus negocios durante 2017, según datos de las declaraciones financieras de ambos dados a conocer por la Casa Blanca.

Ella, por ejemplo, reportó ganancias de 5 millones de dólares del fondo que controla su marca de ropa, 3.9 millones procedentes de operaciones del hotel Trump en Washington DC y 2 millones en salario y otros ingresos de la Trump Organization.

Ivanka Trump y su esposo Jared Kushner, ambos familiares y altos asesores del presidente Donald Trump. (Reuters)

Los bienes de Kushner, entre tanto, habrían crecido desde abril de 2017 de 140 millones a unos 181 millones de dólares, de acuerdo a la agencia AP.

Eso y otras operaciones, de acuerdo a la radio pública NPR, sucedieron durante el tiempo en que ambos se han desempeñado como altos asesores del presidente Donald Trump, su padre y suegro, respectivamente, labor por la que no reciben salario.

Pero aunque no obtengan ingreso de su trabajo en la Casa Blanca, sí gozan por ello de considerable influencia y acceso a información de primer nivel, en ciertos casos incluso de índole clasificada.

Por ello, como se señala en The New York Times, la actividad de negocios de la pareja ha generado cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés.

Por ejemplo, se señala, ese matrimonio compró y vendió, a través de varios fondos y mecanismos, hasta 147 millones de dólares en bienes inmuebles y otros valores en unas 80 transacciones durante 2017.

En principio, por lo que se ha indicado, todas sus ganancias y bienes son plenamente legales y, de acuerdo a CNN, ni Kushner ni Ivanka Trump están obligados a vender sus bienes para trabajar en la Casa Blanca. Pero la ley sí prohíbe a los empleados federales participar en asuntos en los que tienen intereses financieros.

AFP.

Y allí es donde se han desatado las interrogantes.

Expertos citados en el Times se preguntan, por ejemplo, quién financia todas esas transacciones, pues si se tratara de entidades extranjeras o de fondos soberanos de otros países podría haber problema. Las operaciones del hotel Trump en Washington DC ha sido también motivo de severa controversia. Y el hecho de que Kushner, por ejemplo, tenga deudas o líneas de crédito multimillonarias con varios bancos también genera inquietudes sobre la posibilidad de que ello llegase a tener algún tipo de influencia sobre sus decisiones, o viceversa.

Ivanka renunció a sus posiciones directivas en las empresas familiares y en su marca de ropa y Kushner también se ha apartado de sus negocios familiares y se ha insistido en que sus negocios y ganancias se apegan a la ley.

Pero muchos critican, como se narra en el Huffington Post, que en su calidad de asesores presidenciales tanto Ivanka como Kushner han tenido reuniones y negociaciones con personajes que podrían tener un impacto en sus fortunas personales o las de sus familias. Por ejemplo, indica ese portal, una aseguradora israelí le prestó a una empresa de la familia de Kushner 30 millones de dólares pocos días antes de una visita de Jared Kushner a Israel dedicada a dialogar sobre el proceso de paz en Medio Oriente.

La fachada del hotel Trump International en Washington DC. Se trata de un edificio que el gobierno concesionó a Donald Trump, y cuyas operaciones están sujetas a una demanda del estado de Maryland y el Distrito Columbia que señala que los pagos que funcionarios extranjeros han hecho allí por hospedaje y otros servicios violarían la Constitución de EEUU, al ser beneficios foráneos para el presidente. (reuters)

Y los intereses de Donald Trump vinculados a la concesión de su hotel en Washington DC, del que su hija obtuvo ingresos, están sujetos a una demanda impulsada por los gobiernos del Distrito Columbia y Maryland, que alegan que los pagos que funcionarios y gobiernos extranjeros han hecho a ese hotel por servicios de hospedaje y demás durante la administración de Trump serían contrarios a la ley.

En ese sentido, la crítica a los posibles conflictos de interés del presidente Trump y sus familiares –que ha existido incluso desde antes de que él accediera a la presidencia– persiste intensamente y presumiblemente no cesará dado que, aunque mantienen distancia, ni Trump ni su hija ni su yerno han vendido sus negocios ni parece probable que lo hagan.

En ese contexto, la posible resolución de la demanda en torno al hotel Trump en Washington DC podría, con todo, ser un factor clave en ese diferendo, sobre todo si  -como se ha sugerido en algunos medios- el juez falla a favor de los acusadores.

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