Por qué es tan peligroso defender a la mariposa monarca en México

Ningún activismo es fácil en México, pero desde inicios de año la violencia se ha ensañado contra los defensores de las mariposas monarcas en el santuario El Rosario del municipio Ocampo, en Michoacán.

Primero fue su líder y guardián, Homero Gómez González, quien fue encontrado muerto el 29 de enero luego de haber estado desaparecido durante dos semanas. Tres días después, le siguió Raúl Hernández Romero, otro reconocido activista, quien había estado desaparecido desde el 27 de enero.

Los dolientes llevan el ataúd cubierto de banderas del activista comunitario Homero Gómez González mientras la procesión fúnebre se dirige desde la iglesia hasta el cementerio de una colina, en Ocampo, estado de Michoacán, México, el viernes 31 de enero de 2020. (Foto AP / Rebecca Blackwell)

El cuerpo de Gómez fue encontrado dentro de un pozo de agua en el municipio Ocampo, cerca de una reserva forestal en las montañas que solía proteger desde hacía mucho tiempo por ser uno de los hábitats para la invernación de las mariposas monarcas. Según las autoridades, sufrió un golpe en la cabeza y se ahogó.

El cuerpo de Hernández, quien trabajaba como guía turístico en la reserva natural de la mariposa monarca de la región michoacana, fue hallado en el predio Las Balsitas, en la cima del santuario El Campanario, ejido El Rosario, también en el municipio Ocampo. Tenía varios golpes en diferentes partes del cuerpo, así como una herida en la cabeza.

La Fiscalía General del Estado de Michoacán aún investiga estos dos asesinatos, de los que no se saben más detalles oficiales más allá de cómo fueron encontrados sus cuerpos.

Gómez, tenía 50 años. Hernández, 41. El primero administró por mucho tiempo el santuario de la mariposa monarca El Rosario, considerado el más grande del mundo para la protección de esta especie.

Una mariposa monarca descansa sobre una planta en los nidos de invierno del santuario de El Rosario, cerca de Ocampo, estado de Michoacán, México, el viernes 31 de enero de 2020. (Foto AP / Rebecca Blackwell)

Un activismo que cuesta la vida

Este santuario forma parte de la Reserva de Biosfera de la Mariposa Monarca, un lugar declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 2008, y que abarca varios municipios de Michoacán y el Estado de México.

Pero esta gran reserva es también un importante espacio de bosques de oyamel, pino, encino y cedro, que atrae a la tala ilegal, contra la que luchaban estos dos hombres.

Según declaró a Reuters Mayte Cardona, vocera de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en Michoacán, el activismo de Homero Gómez “seguramente estaba afectando intereses de personas que se dedican a talar de forma ilegal en la zona".

Gómez, junto a otros pobladores de la zona, incluido Hernández, solía internarse en los bosques en busca de esos taladores clandestinos. Ese trabajo lo hacía porque las autoridades forestales solo están en los caminos y no entran a esos espacios, según un reporte de La Voz de Michoacán, que en 2018 hizo un recorrido con activistas, entre ellos Gómez.

La tala ilegal, además de la operación de varios cárteles del crimen organizado que han empezado incursionar en la industria del aguacate —lo que ha llevado a una mayor tala ilegal de bosques para plantar más árboles de aguacate—, han puesto en peligro inminente a la Reserva.

También el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, admitió la problemática de la tala ilegal en el país. En su conferencia de prensa matutina tras lamentar la muerte de Gómez, dijo que esta práctica es una constante "en varios estados y está vinculada también a organizaciones delictivas".

El activismo de Gómez también se dirigía hacia la reforestación de zonas de los santuarios que habían sido invadidas para la siembra de maíz, aguacate y otras especies. De acuerdo con un mensaje del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), trabajaba en “la conservación del bosque y en la protección del hábitat invernal de las mariposas, a través de la reforestación de zonas degradadas".

Gómez y Hernández formaban parte de un arduo trabajo de defensa de los recursos naturales y de la biodiversidad en ese territorio, que a su vez los convirtieron en blanco de amenazas y persecuciones constantes por su activismo.

Estos dos casos aunque son los primeros este año contra ecologistas, no son los únicos. El activismo en México cuesta y cuesta realmente la vida. En los primeros nueve meses de 2019, según datos de Amnistía Internacional, fueron asesinadas 12 personas que se dedicaban al activismo ambiental en México.

En esa lista se incluye a la bióloga y ambientalista Nora López, quien era la encargada del proyecto de reproducción de la guacamaya roja en el Parque Ecoturístico Aluxes, y cuyo cuerpo fue hallado sin vida en agosto pasado.

De acuerdo con el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) en el 2018 fueron asesinadas 21 personas "por defender la tierra, el medioambiente y el territorio".

La tala ilegal y la deforestación de los santuarios

Desde el año pasado, un investigador de la UNAM comenzó a alertar sobre los riesgos del proceso migratorio de la mariposa monarca, debido a las actividades humanas, especialmente la tala ilegal y la deforestación de sus santuarios.

Monarch butterflies cling to branches in their winter nesting grounds in El Rosario Sanctuary, near Ocampo, Michoacan state, Mexico, Friday, Jan. 31, 2020. Hundreds of farmers and agricultural workers attended the funeral of Homero Gomez Gonzalez on Friday, and the homage to the anti-logging activist was like a tribute to the monarch butterfly he so staunchly defended.(AP Photo/Rebecca Blackwell)

Aunque la especie no se encuentra en peligro de extinción, el investigador del Instituto de Ecología (IE) , Carlos Cordero, alertó sobre la desaparición de las plantas de las que se alimentan las monarcas y la deforestación en los bosques que las resguardan. Esto pone en peligro su migración, la cual cumple una importante función en la polinización.

La mariposa monarca (Danaus plexippus) realiza un viaje desde el sureste de Canadá y el noreste de Estados Unidos hasta el centro de México para pasar el invierno. En ese periplo está involucrado más del 90 % de la población total de esas mariposas. Este proceso es importante porque en el trayecto -de más de 5.000 kilómetros- realizan una función polinizadora fundamental, de la que depende el 75% de los alimentos de consumo humano.

Solo en México, cerca de 350 productos dependen directamente de la polinización, como son los frijoles, la calabaza, el chile, la vainilla, el cacao, el tomate, el aguacate o el durazno, entre muchos otros.

Al llegar al país, la monarca se refugia en el céntrico Estado de México y el occidental estado de Michoacán, donde tiene sus santuarios. Aunque hay bosques similares, al parecer solo allí encuentran una de sus principales fuentes de alimentación: la planta algodoncillo (Asclepias spp).

Gómez y Hernández conocían muy bien el valor de estas migraciones y lo que significan para el medio ambiente y nuestra propia sobrevivencia en este mundo.

Destruir el hábitat de las mariposas monarcas y matar a sus defensores solo acelera aún más las manecillas de ese reloj atómico que marca el fin de nuestro mundo, que ojalá nunca llegue, pero está a solo unos pocos segundos del final. Y después, nadie sabe...