Un pelotero de los Marlins invitado el Juego de Estrellas causa impacto en béisbol en Las Bahamas

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Esta es la segunda parte de una serie de tres que destacan a los representantes de los Miami Marlins en el Juego de las Estrellas de la MLB de 2022. Para leer la primera parte, sobre Garrett Cooper, haga clic aquí.

Jazz Chisholm Jr. tenía cuatro, tal vez cinco años cuando comenzó a manifestar sus grandes dotes para el béisbol.

Jugaba detrás de su casa en las Bahamas, con piedras que simulaban pelotas de béisbol y palos planos que simulaban bates. Imaginaba las situaciones como si se estuvieran desarrollando delante de él.

“Jonrones en el patio trasero”, expresó Chisholm.

Dos décadas después, Chisholm no necesita limitarse a pensar en esos momentos. Ahora son una realidad.

Chisholm, de 24 años, está prosperando con los Marlins de Miami en su segunda temporada completa en las grandes ligas y el mundo del béisbol se está fijando en su mezcla de velocidad, potencia y entretenimiento cuando está en el campo. Todo ello ha contribuido a que Chisholm haya ganado la votación de los aficionados para ser el segunda base titular de la Liga Nacional en el Juego de las Estrellas de MLB de 2022.

Y aunque Chisholm no podrá jugar en el partido del martes, ya que enfrenta una distensión en la parte inferior derecha de la espalda, su ascenso hacia el superestrellato se ha sentido en toda la liga.

También se ha sentido en Las Bahamas, que está en una tendencia ascendente en la producción de talento beisbolero y ahora tiene en Chisholm una cara que los representa en las Grandes Ligas, mostrando que es posible lograrlo.

“Ahora hay muchos más niños que quieren jugar al béisbol”, comentó Geron Sands, presidente y cofundador de la Academia Deportiva I-ELITE de Las Bahamas y uno de los primeros entrenadores de béisbol de Chisholm.

“Hay muchos más niños que quieren ser Jazz Chisholm. Simplemente, ahora hay más conciencia del béisbol”.

El segunda base de los Miami Marlins, Jazz Chisholm Jr. (2), lanza la bola a la primera base durante la quinta entrada de un partido de la MLB contra los Washington Nationals en el parque loanDepot en el barrio de La Pequeña Habana de Miami, Florida, el miércoles 8 de junio de 2022.
El segunda base de los Miami Marlins, Jazz Chisholm Jr. (2), lanza la bola a la primera base durante la quinta entrada de un partido de la MLB contra los Washington Nationals en el parque loanDepot en el barrio de La Pequeña Habana de Miami, Florida, el miércoles 8 de junio de 2022.

Jazz siendo Jazz

Sands conoce a Chisholm desde que este tenía unos ocho años.

A lo largo de más de 15 años, el comportamiento de Chisholm no ha cambiado.

“Definitivamente es el mismo”, explicó Sands. “Ahora es un poco mayor, pero definitivamente es el mismo tipo. Con mucha energía. Siempre queriendo ser el mejor, y creyendo que era el mejor”.

Pero debajo del estilo y la chispa, más allá de las celebraciones de Eurostep y las payasadas juveniles, hay un equilibrio de humildad, una comprensión de quién es y un compromiso con ser él mismo.

“Si ser tú mismo es ser Jazz, entonces sé simplemente Jazz”, aseguró Sands. “Para mí es una gran satisfacción y una bendición verle ser la misma persona que siempre ha sido”.

El hecho de que Jazz sea Jazz ha contribuido a allanar su camino hasta este punto de su carrera para llegar a un lugar que rara vez ha sido visto por un jugador de Las Bahamas.

Chisholm es uno de los ocho jugadores nacidos en Las Bahamas que han jugado en Grandes Ligas. Es el primero en ser nombrado All-Star de la MLB.

Y en las islas siguen con atención su floreciente carrera.

“Todo el mundo le va a los Marlins ahora por Jazz”, acotó Sands.

También se juega más al béisbol en general.

La Academia Deportiva I-ELITE de Sands, por ejemplo, tiene 20 niños de tiempo completo que participan en el programa de béisbol y 40 niños que participan en general, y Sands dijo que es el doble de los que había cuando la academia comenzó en 2012.

Cuatro jugadores de Las Bahamas firmaron durante el pasado ciclo de agentes libres internacionales, incluyendo dos —el torpedero Cherif Neymour y el jardinero Toby Simmons—quienes firmaron con los Marlins.

Neymour manifestó que Chisholm le llamó poco después de firmar el acuerdo en enero.

“Mi relación con él es muy fuerte”, dijo Neymour, y añadió que la firma de su primer contrato fue un día especial porque estaba “siguiendo los pasos de Jazz”.

Chisholm regresa a las Bahamas durante la temporada baja y se propone entrenar con los jugadores prometedores en I-ELITE. Revisar los videos de sus swings y sus lanzamientos, además de realizar ejercicios en el campo con ellos.

“Es alguien muy importante para la familia del béisbol bahameño”, argumentó Sands. “Definitivamente”.

El segunda base de los Miami Marlins, Jazz Chisholm Jr. (2) anota durante la primera entrada de un partido de béisbol contra los Washington Nationals en el LoanDepot Park, el miércoles 18 de mayo de 2022, en Miami, Florida.
El segunda base de los Miami Marlins, Jazz Chisholm Jr. (2) anota durante la primera entrada de un partido de béisbol contra los Washington Nationals en el LoanDepot Park, el miércoles 18 de mayo de 2022, en Miami, Florida.

Un mundo de talento

Incluso perdiéndose los últimos 19 partidos, Chisholm sigue siendo el líder de la segunda base de la Liga Nacional en jonrones (14), es tercero en RBI (45), cuarto en bases robadas (13) y octavo en carreras anotadas (39). Su porcentaje de bateo de 0.860 y su marca de bateo de 0.535 son los mejores entre los jugadores de segunda base de la Liga Nacional que han jugado al menos 60 partidos.

Pero ni Chisholm ni el entrenador Don Mattingly creen que el segunda base esté cerca de alcanzar todo su potencial.

“Está muy lejos, honestamente”, expresó Mattingly. “Creo que hay mucho ahí dentro ... Va a depender de él, honestamente, lo lejos que lleve ese talento. Tiene un mundo de talento. Cuánto está dispuesto a trabajar, cuánto tiempo está dispuesto a dedicar a todos los aspectos de su juego. Su techo es realmente alto”.

Ahora, hay algunos números específicos que van con ese techo en la mente de Chisholm.

Uno en particular: Chisholm siente que tiene el potencial de producir una temporada de 40 jonrones y 40 bases robadas, algo que se ha hecho cuatro veces en la historia de la MLB y la última lo hizo Alfonso Soriano en 2006.

Pero dejando de lado los números, el enfoque de Chisholm es singular.

“Solo quiero salir a jugar al béisbol”, anunció. “Ese es siempre mi objetivo”.

Durante dos décadas, trabajó para asegurarse de que su objetivo se hiciera realidad.

Comenzó con su abuela Patricia Coakley, quien jugaba de shortstop en el equipo nacional de softbol de Las Bahamas, enseñándole a batear cuando tenía dos años. Continuó con esas piedras y palos planos en el patio trasero. Luego trabajó bajo la dirección de Sands antes de trasladarse a Estados Unidos cuando tenía 12 años para asistir a la escuela secundaria en Life Prep Academy de Wichita, Kansas, antes de regresar a Las Bahamas.

Firmó como agente libre internacional con los Diamondbacks de Arizona en 2015 por $200,000 y se abrió camino a través de su sistema de Ligas Menores antes de ser cambiado a los Marlins por el lanzador abridor Zac Gallen, el 31 de julio de 2019.

Debutó en Grandes Ligas el 1ro de septiembre de 2020 y ayudó a los peces a avanzar a los playoffs en la temporada acortada por la pandemia.

Estuvo en el Día Inaugural de los Marlins en la campaña 2021 como segunda base titular.

Bateó .248 con 18 jonrones, 53 remolcadas, 23 bases robadas y un OPS de .728 en 124 juegos donde mostró destellos de su talento puro pero no de manera consistente.

Este año tuvo una primera mitad digna de ser un pelotero de Juego de las Estrellas.

“El viaje fue un poco largo, pero ahora estoy aquí y es emocionante hacer historia y ser parte de ella’’, finalizó Chisholm.

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