Lo que Pedro Sánchez busca y no encuentra es un Alfonso Guerra

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Alfonso Guerra (i), junto a Felipe González (d), en el cuarte general del PSOE tras vencer las elecciones de 1982  (Photo by Quim Llenas/Cover/Getty Images)
Alfonso Guerra (i), junto a Felipe González (d), en el cuarte general del PSOE tras vencer las elecciones de 1982 (Photo by Quim Llenas/Cover/Getty Images)

'Sánchez imprime un impulso político al PSOE', 'El líder socialista crea un comité de dirección con un núcleo duro de decisión formado solo por otras nueve personas', 'Sánchez se enmienda a sí mismo' y 'eleva a Patxi López para relanzar al PSOE', o 'Sánchez resetea el PSOE'. Los titulares de 'La Vanguardia', 'El País', 'ABC' y 'El Mundo' coinciden al señalar la búsqueda de un acicate y de una reestructuración con perfil duro en la renovación que el presidente del Gobierno ha hecho de su partido de cara al trascendental 2023, año de elecciones generales. Pero lo que, en realidad busca Sánchez, y no tiene a mano, es un Alfonso Guerra.

Para quien no lo recuerde, Guerra fue diputado por Sevilla desde 1977 hasta 2015. Vicesecretario general del PSOE desde 1979 hasta 1997. Y vicepresidente del Gobierno desde 1982 hasta 1991.

Y, entre los cargos no oficiales, fue el escudero del expresidente del Gobierno Felipe González que, a su capacidad de gestión -controlaba el partido de norte a sur- y tacticismo político, sumó un perfil duro para proteger a su presidente cuando tocaba. Y atacar a la oposición, cuando fuera necesario.

Un hombre para todo de verbo duro y afilado con el que empezaban, pero también terminaban, las discusiones. Algo que a Pedro Sánchez le vendría como anillo al dedo ahora que, primero debe ejecutar la renovación del PSOE, después mantener a raya a su socio de coalición que no debe tardar en marcar perfil propio, y finalmente desgastar a la oposición que ya puntúa más alto que el Ejecutivo en los sondeos.

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Bastan algunas perlas de Guerra para entender cómo se movía en política.

Con el exministro franquista Manuel Fraga liderando Alianza Popular -que pasaría a refundarse en el Partido Popular-, Guerra llegó a definirle como un político que tenía "los intestinos colocados en el cerebro". Tampoco le tembló la voz cuando le comparó con el predecesor de Felipe en Moncloa, Adolfo Suárez, señalando que "entre Fraga y Suárez solo hay una diferencia: Fraga se peina con el pelo de punta, y Suárez lo hace hacia atrás".

En política internacional, cuando la dama de hierro, Margaret Thatcher, marcaba el ritmo de los partidos de corte conservador en Europa, Guerra señaló que la Primera ministra de Reino Unido entre 1979 y 1990 "en vez de desodorante, se echa 3 en 1".

A nivel interno, ante la tentación que pudiera tener algún miembro destacado del PSOE de romper el orden establecido -algo que a Sánchez le ocurrió no hace mucho-, el sevillano acuñó la famosísima: "El que se mueve no sale en la foto"-.

Frente a las críticas del PP, siendo el ya diputado raso, pero con el PSOE en el Gobierno, sentenció: "Podremos meter la pata, pero no meteremos la mano".

Fue crítico con su partido cuando tuvo que serlo, huyendo del seguidismo.

También defendió a otros líderes socialistas después de Felipe. Como es el caso del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien se tachaba de "bambi" cuando simplemente era aspirante a presidente del Gobierno mientras gobernaba José María Aznar. De él, Guerra sentenció: "ha resultado ser un Bambi no de peluche, sino de acero".

Y supo ganarse durante décadas a la clase trabajadora española que sostuvo al PSOE en el Gobierno durante 14 años. Con guiños de todo tipo como "Las amas de casa apoyan con telegramas la política del gobierno socialista".

De pocos políticos actuales es capaz de recordarse más de dos o tres frases. Y a Sánchez le vendría bien alguien que tuviera ese don de conjugar todo lo que un presidente del Gobierno necesita en todo momento. Apoyo interno, guardaespaldas externo y ariete contra cualquier injerencia. Porque, de aquí a las elecciones de 2023, Sánchez va a necesitar a su Guerra.

En vídeo | Recuperación de "El socialista"

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