El Papa, preocupado por el fuego en el Amazonas: "Es vital para el planeta"

LA NACION

CIUDAD DEL VATICANO.- En consonancia con las manifestaciones alrededor del mundo y las declaraciones de varios presidentes, el papa Francisco se refirió hoy a los incendios en el Amazonas y pidió rezar para que los focos sean apagados en breve.

"Recemos para que, con el esfuerzo de todos, los incendios queden controlados lo más pronto posible", dijo el Pontífice y declaró que la región es vital para nuestro planeta. Ante los congregados en la Plaza de San Pedro, en su tradicional misa de domingo, Francisco además advirtió sobre las graves consecuencias que el fuego podría provocar en el medio ambiente.

"Todos estamos preocupados por los grandes incendios que se han desarrollado en el Amazonas. Oremos para que, con el compromiso de todos, puedan ser domados lo antes posible", destacó durante el ángelus.

"Ese pulmón del bosque es vital para nuestro planeta", agregó sobre el tema, que al mismo tiempo es tratado por los líderes mundiales en la cumbre del G-7 que se desarrolla en Francia.

El Papa, que organizará en el otoño boreal una gran conferencia mundial sobre el Amazonas, dedicó así el rezo dominical al desastre forestal que está destruyendo el Amazonas y cuyas causas todavía no fueron aclaradas. Sin embargo parecen estar vinculadas a la sequía y la deforestación provocada por el ser humano.

Operativo militar

Tras días de incertidumbre, unos 44 mil soldados fueron destinados a los operativos "sin precedentes" para combatir los incendios y se dirigen a seis estados de Brasil (Roraima, Rondonia, Tocantins, Pará, Acre y Mato Grosso) que pidieron ayuda federal para contener las llamas, informó el ministro de Defensa del gobierno de Jair Bolsonaro, Fernando Azevedo.

La primera misión del Ejército será desplegar 700 soldados en el área alrededor de Porto Velho, la capital de Rondonia, para utilizar dos aeronaves Hércules C-130 capaces de arrojar hasta 12 mil litros de agua. "Demuestra la preocupación del gobierno de Bolsonaro en el tema", dijo Azevedo. "Fue una respuesta muy rápida".

Los operativos del ejército fueron anunciados luego de innumerables críticas a Bolsonaro por su manejo de la crisis. El viernes, el presidente autorizó que las Fuerzas Armadas participaran en la extinción de los fuegos y se dijo comprometido con la protección de la región amazónica.

A pesar de la preocupación a nivel mundial, Bolsonaro aseguró ayer que la situación regresaba a la normalidad. Antes, el mandatario de derecha había declarado que las protecciones de la selva representaban un obstáculo para el desarrollo económico de Brasil, enfrentándose a los críticos que afirman que el Amazonas es crucial para los esfuerzos por contener el cambio climático, debido a que absorbe grandes cantidades de gases de efecto invernadero.

Los incendios se convirtieron en un tema mundial y profundizaron las tensiones entre Brasil y los países europeos que creen que Bolsonaro descuidó el compromiso para proteger la biodiversidad. Manifestantes se congregaron afuera de las misiones diplomáticas brasileñas en ciudades europeas y latinoamericanas, y también hubo marchas en el propio Brasil.

Bolivia y Paraguay también están batallando para contener el fuego que ya arrasó bosques y campos agrícolas, en muchos casos provocados para despejar campos para la siembra. Un avión cisterna B747-400 sobrevuela las áreas devastadas en Bolivia para ayudar a extinguir los incendios y proteger las selvas.

Los incendios son comunes en Brasil durante la temporada de sequía, pero este año se propagaron más de lo habitual. Expertos del Estado brasileño reportaron 77 mil incendios en el país en lo que va del año, 85% por arriba de aquellos del mismo periodo de 2018.

Agencias AP, AFP y DPA